El agua vuelve a brotar en la Fontana de Trevi

El monumento romano muestra su blancura y esplendor originales tras 17 meses de trabajos

04.11.2015 | 04:17
El agua vuelve a brotar en la Fontana de Trevi

El agua volvió a brotar en la romana Fontana de Trevi después de permanecer casi diecisiete meses vacía y envuelta en andamios, y lo hizo para mostrarse ante miles de curiosos con su blancura y esplendor originales.

La inauguración se produjo después de que el superintendente romano Claudio Parisi Presicce y el presidente de la casa de moda Fendi, Pietro Beccari, hicieran el gesto que acompaña históricamente a esta fuente: lanzar una moneda a sus aguas.

Acto seguido el monumento se iluminó y el agua volvió a correr por su superficie, suscitando el aplauso de la multitud de turistas que se congregó en la angosta plaza que le antecede para asistir al renacer de uno de los patrimonios más queridos por los romanos. En enero de 2013 la casa de moda anunció su decisión de financiar las obras de restauración de la "fontana", aquejada por el paso de los siglos, la masiva afluencia de turistas, la contaminación y las inclemencias meteorológicas.

De acuerdo al diagnóstico de la firma, los desperfectos se presentaban "en toda la superficie de la fuente, también sobre los yesos laterales de la fachada, que habían perdido su color original de falso (mármol) travertino".

Se encontraban en un particular mal estado las piezas escultóricas y las rocas sobre las que se sitúan, "recubiertas de espesas incrustaciones calcáreas", y algunas de las figuras mostraban grietas en la superficie.

La restauración comenzó en junio del año pasado y, desde entonces, se ha limpiado la superficie del monumento, se ha revisado y potenciado su sistema hídrico, se ha implantado una nueva iluminación led y se ha mejorado la red de cámaras de vigilancia.

En cifras, las obras han durado 516 días, menos de los seiscientos previstos, y han sido ejecutadas por un equipo de 26 restauradores que han intervenido en 3.900 metros cuadrados de mármol de travertino, 340 de estuco y 100 de yeso. La Fontana de Trevi fue construida por Nicola Salvi entre 1732 y 1762 y en la actualidad fascina al visitante por su magistral combinación entre escultura y arquitectura, ya que se encuentra integrada en la fachada del renacentista Palazzo Poli. Durante las obras, las autoridades capitolinas decidieron desarrollar un sistema que permitiera a los turistas seguir apreciando el monumento, cubierto durante meses por andamios y poblado por decenas de técnicos y restauradores. De este modo se dispuso una pasarela a través del vaso principal por la que unos tres millones de personas han podido apreciar de cerca los detalles de su monumental frontispicio.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine