Tratamientos

Nutricosmética, belleza en forma de pastillas

Se trata de complementos o suplementos orientados a la mejora de la piel, el cabello y las uñas

22.12.2015 | 19:57
La nutricosmética requiere supervisión médica.

La nutricosmética son tratamientos que deben ser aplicados por profesionales de la medicina preventiva o estética, a base de suplementos nutricionales o complementos alimentarios especialmente orientados a mejorar piel, cabello y uñas. Estos suplementos actúan sobre todo el organismo y pueden tener repercusiones también sobre el tejido conectivo, cartílago y la visión.

Según explica la doctora Maribel Lopera, especialista de la Unidad de 'Antiaging' de la Clínica Beautyderm de Barcelona, la piel envejecida es un reflejo del estado de salud del individuo y los suplementos empleados en nutricosmética favorecen la mejoría de la piel pero también pueden cumplir objetivos preventivos de salud en el individuo como mejorar la memoria o la visión.

"Cuando se suplementa y además se emplean cremas convencionales tópicas se favorece que la nutrición de la piel se produzca desde dentro, la absorción de las cremas es mayor debido a la sinergia entre el cosmético tópico y el suplemento. En muchos casos los resultados son una mejoría espectacular y las arrugas mejoran visiblemente", señala Lopera.

Casi todos los suplementos tienen resultados sobre la piel pero también es importante no superar las dosis diarias recomendadas ya que las altas concentraciones de vitaminas y minerales tomados en exceso pueden tener repercusiones negativas y producir toxicidad.

Los componentes más empleados son aquellos más parecidos a los que se emplean en las intervenciones cosméticas y que han mostrado su eficacia para mejorar la piel como el ácido hialurónico o el colágeno. Se trata de las vitaminas A, C, D, el calcio, la coenzima Q10, aminoácidos, ácidos grasos omega 3 y 6, componentes drenantes como el resveratrol, colágeno, el ácido hialurónico y oligoelementos como los presentes en el agua de mar.

Si la acción se dirige a aspectos concretos se emplean mayores cantidades de unos u otros componentes, como en lo que se refiere al pelo cuando se utiliza más cantidad de hierro y silicio.

En el caso de los tratamientos antiedad los suplementos nutricosméticos incluyen concentraciones mayores de determinados nutrientes dirigidos a mejorar el estado de la piel, hueso y la memoria y retrasar los efectos naturales del paso del tiempo y son más comunes durante la menopausia y andropausia.

¿Cómo se realiza el tratamiento?

Se realizan estudios de la piel a través de análisis que en muchos casos son económicos y se añaden analíticas sanguíneas para determinar los niveles de los distintos nutrientes en sangre. El escáner de la piel aporta información sobre la hidratación, nivel de nutrición de la piel y profundidad de las arrugas.

Hay que examinar el consumo de alimentos de cada paciente y según estos datos suplementar las posibles carencias. Se suele proporcionar una dosis doble de la cantidad diaria recomendada por las autoridades sanitarias durante unas dos o tres semanas como mucho y hasta que sea vea mejoría, que puede ser apreciable a simple vista además.

En la primera semana la persona nota ya la mejoría en aspectos como las manchas, la textura y el aspecto de la piel y "da la sensación de haber pasado por un 'peeling' sin someterse a ninguna intervención", señala la doctora Lopera.

Cuando se habla de tratamientos antienvejecimiento o 'antiaging' se trabaja sobre la alimentación, los suplementos y los productos tópicos. "Se pueden aplicar tratamientos de choque durante dos o tres meses, el problema es cuando se trata de terapias que se prolongan en el tiempo", apunta la doctora.

Se emplean oligoelementos como el zinc, en los que puede existir una mayor carencia, y hay que tener en cuenta que existen vitaminas que producen toxicidad hepática si se acumulan en el organismo como las vitaminas A, K, D y E.

Clave la intervención médica

"Lo habitual es preparar la piel en otoño y primavera para el invierno y el verano y cambiar cada tres a seis meses la indicación de suplementos para no superponerse y que todo el proceso lo supervise un médico", concluye la doctora Lopera.

Por ello es clave que sea un especialista, dermatólogo o estético, el que determine los tratamientos tópicos u orales ya que existen diferencias entre los productos a los que puede acceder el público. "No se ejercen aún los controles adecuados sobre estos productos y en muchos casos si no se elige el adecuado pueden no funcionar".

Los de venta en parafarmacias no requieren de receta médica porque las concentraciones de principios activos son bajas, los que tienen concentraciones más elevadas requieren de receta y sólo se pueden adquirir en farmacias y los hay también que se emplean solo en instalaciones clínicas por la necesidad de supervisión médica al ser aplicados.

Además, el diagnóstico es clave ya que los problemas de piel, pelo y uñas pueden tener diversos orígenes y requieren del diagnóstico de un especialista. "La nutricosmética no es una medicación porque suelen aportarse las cantidades de las recomendaciones alimentarias diarias pero pueden llegar a ser un medicamento si se utilizan dosis elevadas, como en el caso de la vitamina A, que requieren de receta médica y se dispensan sólo en farmacias".

La toxicidad de estos componentes puede venir de los suplementos pero también de un consumo exagerado en la dieta. "Hay que evitar los excesos en el consumo de cualquier alimento aunque sus propiedades sean beneficiosas, ya que tienen capacidad tóxica", concluye la doctora.

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