Embarazo

Pruebas de embarazo de la antigüedad

A lo largo de la historia se han ido buscando trucos para saber si una mujer estaba encinta que aún pueden servir

28.11.2015 | 05:02
Pruebas de embarazo de la antigüedad

Consejos para tener un embarazo saludable

  • Cuida tu alimentación. Ahora más que nunca es importante llevar una dieta saludable basada en verduras, frutas, agua, legumbres, huevos...
  • ¡Muévete! Si te encuentras bien y el embarazo no tiene ningún riesgo, realiza ejercicio físico moderado como salir a andar, nadar, hacer yoga... Te sentirás mejor, más ágil y descansarás más a las noches.
  • Evita sustancias nocivas como las drogas, el tabaco o el alcohol que afectan negativamente en el desarrollo del bebé.
  • Prescinde de medicamentos y sólo tómalos si es tu médico el que te los ha prescrito.

En la antigüedad las mujeres egipcias guardaban su orina en un recipiente y le ponían unas semillas de cebada y trigo; si éstas crecían, la mujer sabía que se había quedado embarazada. Es más, si el trigo germinaba sería niña y si era la cebada iba a ser un niño. Lo increíble es que científicos descubrieron centenares de años más tarde que el 70% de la orina de las mujeres embarazadas germina.

Hoy en día, no nos hace falta recorrer a este método, puesto que existen los test de embarazo, muy precisos y rápidos en su respuesta: la mayoría de las pruebas funcionan 99 de cada 100 veces. Otra manera fiable de conocer el embarazo es que el médico te realice un análisis de sangre, con su debido pinchazo y espera.

No obstante, a lo largo de la historia se han ido buscando trucos para saber si una mujer estaba encinta; obviamente, no se trata de métodos científicos ni veraces al cien por cien. Estas son algunas de las pruebas que realizaban en la antigüedad.


  Diente de león

Antiguamente, cortaban las hojas de diente de león y las guardaban en un envase sin que les diera la luz del sol. Orinaban en un recipiente, empapando todas las hojas y lo dejaban reposar. Después, lo revisaban cada 10 minutos para comprobar si las hojas tenían ampollas rojizas; si se volvía de color rojo, había embarazo.


  Cebolla

Los griegos realizaban el test de la cebolla basándose en la teoría de Hipócrates en la que si el vientre de la mujer se cerraba es que estaba embarazada. La prueba consistía en introducir una cebolla con fuerte olor en la vagina de la mujer; si al día siguiente el aliento le olía a cebolla, no estaba embarazada pero si no olía, sí lo estaba.


  Aceite

Esta prueba consistía en orinar dentro de un recipiente muy limpio de cristal y dejarlo una hora hasta que se enfriara. Por otra parte, echaban con un gotero en otro recipiente un par de gotas de aceite; en este mismo recipiente se añadía un poco de orín, sin que se mezclaran los dos líquidos. Entonces  esperaban una hora y si veían que los dos elementos se habían juntado entendía que la mujer estaba embarazada.


  Vinagre

Mezclaban en un vaso pequeño vinagre blanco con orina. Dejaban que ambos líquidos reposaran mientras observaban el color de la mezcla; si la mujer estaba embarazada su color inicial variaba.


Al realizar las pruebas de embarazo caseras se busca detectar la hormona del embarazo, la gonadotropina coriónica humana (HCG). Todas las sustancias que se utilizan en la detección de embarazo tratan de identificar este compuesto.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Magazine
Enlaces recomendados: Premios Cine