14 de julio de 2017
14.07.2017

Los beneficios de ducharse con agua fría

Está comprobado que el agua fresca es buena para la piel y que funciona como un antidepresivo natural

15.07.2017 | 20:39
Los beneficios de ducharse con agua fría

El agua es una fuente de vida que cumple un gran papel en nuestro organismo, tanto a nivel interno como externo. Cuando consumimos agua mantenemos hidratado nuestro cuerpo, nuestra piel luce más radiante y muchas de las funciones de nuestro organismo se realizan con mayor facilidad. Sin embargo, los beneficios del agua van más allá del consumo interno. Debemos saber que el contacto externo con el agua también tiene muchos beneficios para nuestra salud.

Ducharnos es un hábito de higiene que todos tenemos a diario y, por lo general, preferimos hacerlo con agua tibia o caliente, especialmente después de un día estresante, ya que nos resulta más relajante. No obstante, no es lo más recomendable.

Se ha comprobado que el agua fría cuenta con grandes beneficios para nuestra piel. Si te duchas con agua fría de manera gradual, poco a poco tu cuerpo se irá acostumbrando y bañarte con ella dejará de ser una agonía. ¿Quieres conocer los beneficios de ducharse con agua fría?

Mejora el flujo sanguíneo

El agua fría puede resultar una terapia muy efectiva para las personas con problemas de circulación. El cambio de temperatura hace que nuestro organismo comience a bombear más sangre hacia los órganos y los tejidos internos. En consecuencia, al tener mejor flujo sanguíneo, los órganos serán mucho más efectivos en sus objetivos.
Además, aumentará la presión sanguínea, llevando mucho más oxígeno y nutrientes a todas y cada una de las células que componen nuestro organismo.

Con el agua fría conseguiremos evitar la aparición de varices o reducirlas visiblemente.

Piel más saludable

El agua templada o caliente dilata los poros de la piel y ayuda a que eliminemos grasas y toxinas que se acumulan en la superficie. De esta manera, nuestra piel se reseca y adquiere un aspecto falto de brillo e incluso escamoso. Por ello, es muy conveniente, por no decir que obligatorio, alternarlo con el uso de agua fría.

Foto: Getty Images

Con el agua fría lo que conseguiremos será reducir el tamaño de los poros o incluso cerrarlos. De esta manera, mejoraremos el aspecto de nuestra piel ya que recuperará su brillo natural. Además, la piel conservará su firmeza y elasticidad, algo que no ocurre con el agua caliente, que hace que la piel se vea flácida y, por si fuera poco, favorece la aparición de arrugas a tempana edad.

Mayor energía

No hay nada como agua fresca para despertarte. Las duchas frías pueden aumentar tus niveles de energía debido a que las terminaciones nerviosas de tu piel se activan. Además, descongestionarás los órganos interiores ya que el agua a baja temperatura ayuda a que las toxinas e impurezas fluyan hacia los poros y se liberen. Te sentirás más rejuvenecido, más fresco y con una mayor energía.

Por otra parte, después de un ejercicio físico intenso, es aconsejable que toméis un baño de agua fría pues os recuperaréis antes.

Activa el sistema inmunológico

Al ducharnos con agua fría nuestro cuerpo reacciona inmediatamente estimulando el sistema inmunológico y gracias a esto se hace más fuerte. Al recibir este beneficio nuestro organismo responderá mejor contra las infecciones y los virus.

Foto: Getty Images

Fertilidad

Es sabido que el calor mata al esperma. Al contrario, bañarse con agua fría es beneficioso para aquellas personas que tienen problemas de fertilidad ya que incrementan el nivel de testosterona en tu cuerpo. Esto implica un incremento de la producción de esperma y mejora de la fertilidad. Por ello, es recomendable que los hombres eviten exponerse a duchas muy calientes para prevenir la caída en la producción de esperma.

Cabello sano

¿Sabías que el agua caliente debilita el cabello y los folículos pilosos? Está demostrado que las personas que deciden bañarse con agua fría en lugar de hacerlo con agua caliente poseen un cabello mucho más fuerte y sano. Además es ideal para prevenir la caspa y la caída del cabello, y para mantenerlo hidratado.

Foto: Getty Images

Antidepresivo natural

Las duchas de agua fría ayudan a producir una sensación de bienestar, combatiendo así los síntomas depresivos. ¿Y por qué ocurre esto? Porque el agua fría ayuda en la producción de noradrenalina en el cerebro, una sustancia estimulante que mejora el humor, disminuye el estrés y ansiedad, y alivian la depresión.

Pérdida de peso

Sí, sí, tal cual lo estás leyendo. Puedes perder peso de manera inesperada bañándote con agua fría. El cuerpo contiene dos tipos de tejido graso: grasa blanca y grasa marrón. La grasa blanca se acumula en nuestra cintura o muslos cuando consumimos más calorías de las que necesitamos para funcionar, y no quemamos estas calorías para obtener energía.

Foto: Getty Images

La grasa marrón, en cambio, es la grasa buena, que genera calor para mantener nuestro cuerpo caliente, y se activa cuando se expone al frío extremo. Por lo tanto, las duchas frías pueden promover la actividad de la grasa marrón.

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