29 de septiembre de 2017
29.09.2017

Bruxismo: ¿Cuáles son sus causas?

La fricción de los dientes de forma involuntaria puede revelar problemas de estrés o ansiedad

29.09.2017 | 11:31
Los síntomas pueden afectar incluso a la calidad de vida

El bruxismo es el nombre que recibe el hábito involuntario de rechinar los dientes o apretar fuertemente las mandíbulas y que en muchos casos se desencadena durante el sueño. Hoy es un término casi de moda, por el aumento de casos en las consultas médicas, y tiene casi siempre una explicación: el estrés del estilo de vida moderno.

Aunque existe cierta controversia sobre sus causas, ya que también se vincula con una alineación inadecuada de los dientes o algunas costumbres alimentarias, habitualmente aparece más asociado al estado emocional de quien lo padece.

Apretar o rechinar los dientes de esta forma causa un desgaste prematuro de las piezas, en primer lugar de su esmalte, y sobrecarga los tejidos que la soportan. Las consecuencias no se manifiestan de la misma forma en todas las personas que lo sufren, pero pueden aparecer como problemas de hipersensibilidad a los alimentos fríos o calientes, de alineación de los dientes o como fuertes dolores faciales, en la mandíbula o los oídos.

El bruxismo puede generar fuertes dolores faciales / Getty Images

Los síntomas pueden afectar incluso a la calidad de vida de los pacientes. En casos más graves de bruxismo, los dientes pueden sufrir daños importantes y es necesario rehabilitar las piezas.

El bruxismo se considera en muchos casos una disfunción del sistema nervioso central, lo que lo convierte en un problema difícil de controlar.

Los médicos aconsejan en primer lugar usar una férula de descarga, especialmente para prevenir los daños en los dientes durante la noche. Se trata de un molde de la propia dentadura elaborada en un material de plástico específico que impide la fricción de las piezas superiores con las inferiores. Los especialistas también pueden recomendar una alineación de los dientes.

Acudir al odontólogo es imprescindibel / Getty Images

Cuando el desencadenante es una situación de ansiedad, el tratamiento debe enfocarse igualmente en estos problemas. También podría resultar de ayuda practicar técnicas de relajación o someterse a sesiones de fisioterapia. En todo caso, recurrir a un especialista, un odontólogo en este caso, es siempre el primer paso para buscar una solución.

Este trastorno puede, en todo caso, revelar algún tipo de déficit a nivel emocional. El estrés o la ansiedad están detrás de muchos de estos casos. De hecho, el creciente nivel de estrés en la sociedad actual ha elevado en los últimos años las consultas por esta causa.

En este sentido, un estudio realizado en Brasil publicado en la revista especializada 'Oral Rehabilitacion' señalaba incluso que los alumnos de 13 a 15 años que sufrían algún tipo de acoso en la escuela tenían hasta cuatro veces más posibilidades de padecer bruxismo nocturno que otros adolescentes.

En este tipo de casos, o los que afectan a los adultos por estrés o ansiedad, no existen tratamientos específicos con los que se pueda certificar la corrección del bruxismo. Lo fundamental es identificar y tratar el problema psicológico que origina el hábito.

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