15 de diciembre de 2017
15.12.2017
Odontología

Salud dental antes y después de la quimioterapia

El Colegio de Odontólogos y Estomatólogos resalta la necesidad de extremar el cuidado de la salud oral en pacientes oncológicos

15.12.2017 | 03:44
Paciente en la consulta de un dentista.

Los tratamientos de radioterapia y quimioterapia repercuten en la salud oral de los pacientes y, por ello, se debe extremar su cuidado durante y después de dichos procesos. En esta etapa se produce un cambio extraordinario en la cantidad y calidad de la saliva, vehículo fundamental de lubricación y protección de los dientes, encías y elemento necesario para la dicción y deglución de alimentos. Esto hace que los dientes queden en situación de indefensión y aumente hasta tres veces el riesgo de caries, llegando incluso a multiplicarse el riesgo por diez. Al igual que esto repercutirá en la salud de las encías, significativamente mayor será el riesgo de sangrado, movilidad e inclusive pérdida de piezas dentales.

Por ello, el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Asturias recomienza acudir a una revisión con su dentista de confianza antes del inicio de la radio y/o quimioterapia, para llevar a cabo todos los tratamientos urgentes y evitar complicaciones a corto y medio plazo. De la misma manera se aconsejan revisiones periódicas e incluso, en el caso de ser necesario, inicio de tratamientos restauradores al finalizar el ciclo de radioterapia y/o quimioterapia.

Además, existen otras consecuencias secundarias de dichos tratamientos como pueden ser la dificultad para abrir y cerrar la boca, alteraciones musculares, cambios en la capacidad de discernir sabores, mal aliento, sensación de quemazón en boca, dolores continuados, aumento de la movilidad de piezas o activación de patologías que ya existían.

Por ello, el Colegio de Odontólogos insiste en la necesidad de ser escrupulosos con la higiene bucodental diaria tras cada comida, uso de seda dental u otros dispositivos que permitan la limpieza entre las piezas dentales y, en ocasiones, uso de colutorios o algún otro mecanismo que refuerce la higiene.

Siempre hay que tener en cuenta que cualquier problema sistémico, de cualquier parte del cuerpo, repercute en la boca, de la misma manera que una alteración bucodental puede agravar, empeorar o precipitar problemas sistémicos.

Más información en: www.codes.es

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Magazine
Enlaces recomendados: Premios Cine