20 de febrero de 2018
20.02.2018
Cuidados

Cuidados específicos para cada tipo de piel

El tipo de piel es consecuencia de la genética heredada y del estilo de vida que llevamos

20.02.2018 | 20:37
Las cremas varían según el tipo de piel

Clásicamente la piel se clasifica en seca, normal, mixta y sensible. Esta clasificación es muy útil a la hora de poder recomendar cremas o tratamiento de forma generalizada, ya que necesitamos clasificar la población.

"Como dermatóloga me gusta mucho más trabajar el término piel sana o piel con algún problema a tratar (retención sebácea, deshidratación, hipersendibilidad, o rojeces, por ejemplo). Una piel sana es una piel bella y equilibrada, y es el objetivo de cualquier tratamiento que ejerzamos", subraya en una entrevista con la dermatóloga y miembro de la Academia Española de Dermatología y Venerología (AEDV), Sara Carrasco.

Así, subraya que las pieles sanas pueden presentar hasta tres tendencias:

1. Normal/mixta: En aquellos casos en los que tiene lugar un ligero aumento de la secreción sebácea. Son pieles cuyo estado varía a lo largo del mes con la fluencia hormonal, el estrés o el clima. Presentan un aumento del tamaño del poro y, en ocasiones, comedones o puntos negros de forma localizada.

2. Seca: Presentan una mayor pérdida de agua transdérmica o incapacidad de retenerla, ya sea por el envejecimiento o por la agresión externa o genética. El aspecto es descamativo fino con arruguitas finas de forma prematura.

3. Sensible: Es una piel más fina que no tolera bien las agresiones medioambientales. Con frecuencia conlleva reactividad a cosméticos potentes, y con el paso del tiempo, es fácil observar pequeñas dilataciones de venitas de superficie. En ocasiones, estos pacientes presentan rosácea que podría ser tratada por su dermatólogo.

Según advierte la también directora de la Clínica Sara Carrasco de Bilbao, los extremos de esta clasificación "rozan el problema dermatológico", y deberían consultarse para recomendar el tratamiento correspondiente. "Si una persona tiene constantes apariciones de granitos o de quistes debería consulta su dermatólogo para que resuelva este problema, igual sucedería en casos de hipersensibilidad, de rosácea o de inflamación de la piel", agrega.

El tipo de piel que presente una persona explica que es consecuencia fundamentalmente de la genética heredada, aunque avisa de que cada día más el estilo de vida del paciente determinará la calidad de su piel.

"Cada vez más estudios de epigenética aplicada concluyen que lo que comemos, cómo vivimos, los niveles de estrés y la climatología determinan la apariencia de las pieles de los pacientes. Por ello, además de utilizar los productos adecuados, es muy importante cuidar la salud de forma integral, ya que la piel es, sin duda, uno de los órganos que más refleja nuestro estado de salud", señala la especialista.

Los cuidados específicos de estas pieles

La dermatóloga explica en este contexto que la higiene es el paso más importante en el cuidado facial. "Muchas personas compran cosméticos pero no realizan una higiene adecuada de su piel. Podemos utilizar para retirar restos de polución, maquillaje y secreción sebácea lociones micelares, jabón o desmaquilladores solos, o en combinación. No tenemos por qué elegir un solo producto", precisa.

En el caso de las pieles normales y mixtas indica que se pueden limpiar con un jabón suave o con leche desmaquilladora, y terminar con la loción micelar (existen específicas en el mercado). Para las pieles sensibles Carrasco ve mejor evitar el jabón, pero sí trabajarla con loción micelar específica.

Por la mañana, la mejor crema es un protector solar, en textura de gel para las pieles mixtas y, de crema o crema-gel para las normales. "Si la piel tiende a deshidratarse es conveniente añadir un sérum de hialurónico para aumentar la hidratación. También podemos utilizar en las pieles no grasas un sérum con vitamina C como antioxidante. Si se vive en lugares con alta polución los sérum de ferúlico son los adecuados", precisa la doctora.

Por la noche, dice que el momento más adecuado para tratar de forma específica los problemas que tenga la piel, como las alteraciones en el tono, la hipersensibilidad, la deshidratación o hacer tratamientos preventivos del envejecimiento. "Es por la noche cuando aprovechamos para aplicar cremas con retinoico, despigmentantes, renovadores celulares, por ejemplo", indica la dermatóloga.

Una vez por semana, y las pieles normales y mixtas, la directora de la Clínica dermatológica Sara Carrasco ve conveniente realizar una exfoliación más intensiva con un 'scrub' adecuado, y si existe mucha retención, hacer una mascarilla específica para limpiar/hidratar/tratar.

"En el mercado existen muchas fórmulas en crema o mascarillas de tejido que nos pueden ayudar. También podemos aprovechar para realizar tratamientos de renovación mas ácidos, como discos con acido glicólico para las pieles grasas, mascarillas despigmentantes, o de vitamina C, entre otras opciones", recalca.

Mientras, la especialista aconseja en el caso de las pieles más sensibles percibir la noche como "su momento de relax", y para ello emplear una serie de texturas que las protejan con pocos ingredientes controlados. "Un tratamiento pautado por el dermatólogo será la clave", destaca.

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