Durante los últimos años es cada vez más frecuente citar estudios macroeconómicos que nos hablan de macrotendencias, grandes proyectos empresariales, de centros de investigación y desarrollo, o de cómo la incorporación de tecnologías disruptivas está cambiando el panorama industrial que conocíamos. Sin embargo, la realidad más cercana en Avilés es la de las pequeñas y medianas empresas.

Bastantes de ellas están relacionadas con la transformación metálica, no disponen de productos propios y los proyectos de innovación están orientados a la automatización de sus procesos productivos. De alguna manera podríamos decir que están entre el nivel de industria 2.0 e industria 3.0 y que se enfrentan al desafío de su transformación competitiva a partir del uso intensivo de datos y la mayor conectividad con el cliente

Diferentes estudios realizados por prestigiosas organizaciones señalan que cualquier transformación de tipo tecnológico, para ser eficaz, debe estar acompañada por cambios en los modelos organizativos y sobre todo, la atención a las personas de la organización como principales áreas de trabajo.

Por esto podríamos plantear que más allá de los fundamentos económicos, la migración exitosa de las pymes hacia la industria 4.0 es un desafío social y requiere políticas y programas específicos a todos los niveles de las administraciones, contando con el adecuado diálogo social para implantar los cambios necesarios de manera urgente e inteligente, si no queremos que estas empresas queden relegadas en el nuevo paradigma industrial.

Avilés debe aprovechar el importante caudal de conocimiento existente que no siempre llega a las pequeñas empresas

Guillermo Ucala - Presidente de FEMETAL

Estos planes deben promover, a modo de ejemplo, como factores de éxito: mayor integración vertical en las relaciones de cadenas de valor mediante el concepto Industria 4.0; mayor colaboración con empresas de servicios profesionales (consultoría e ingeniería), y más atención en el desarrollo de competencias y habilidades (técnicas y personales) de sus empleados / trabajadores.

La sistematización de este proceso y los correspondientes planes se pueden vehicular a través del clúster (Polo del Acero, Metaindustry4) que incluyen a los centros tecnológicos, empresas de servicios avanzados y tecnológicas y centros integrados de Formación Profesional como principales aliados estratégicos.

Avilés debe reforzar su conexión con las pymes, para acelerar la innovación que les permita reducir la brecha que tienen frente a las grandes empresas y aprovechar el importante caudal de conocimiento existente que no siempre llega a las pequeñas empresas, principalmente en el ámbito digital y de ciberseguridad.

Avilés necesita un ecosistema que potencie la actitud innovadora de sus pymes para que se posicionen más cerca de las empresas tractoras de sus correspondientes cadenas de valor. De lo contrario, como decía Lewis Carroll en “Alicia en el País de las Maravillas”, “si no sabes adónde vas, cualquier camino te llevara allí”.