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El luarqués Geni Rico vive jugando: es uno de los pocos directores de juegos de rol profesional que hay en España

El valdesano, de 39 años, trabaja online y algunas de sus partidas llevan hasta dos años activas

VÍDEO: El innovador proyecto de un asturiano que se gana la vida dirigiendo juegos de rol desde Luarca

J.A.

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Luarca

"Sois dos reporteros de LA NUEVA ESPAÑA y acabáis de llegar a un lugar. Es un edificio antiguo, del año 1912, en Luarca. Entráis en una habitación que tiene varios sofás de terciopelo en tonos azules. En las paredes podéis ver varios espejos que reflejan vuestras caras y notáis cómo vuestras propias miradas os observan. Al entrar, miráis hacia arriba, al techo blanco con la pintura ya gastada por el humo del tabaco. Podéis notar que esas caras y esas miradas poco a poco se van clavando en vuestros ojos y sentir el reflejo de los espejos… ¿Qué queréis hacer?" Así, tal vez, podría comenzar una jornada laboral para Eugenio Rico, que en la vida real es Geni, en las redes "The red kraken" y, "aunque suene raro", trabaja como director de juegos de rol. Profesional. A tiempo completo. "Cien por cien".

Luarqués de 39 años, licenciado en Comunicación Audiovisual con máster en guion, Geni tuvo otras vidas antes de ésta. Fue guionista y montador en una televisión en La Coruña, dirigió documentales y videoclips, produjo espectáculos, cantó en un grupo de punk rock y en la vida se había planteado que se pudiera vivir de esto, pero ha vuelto a Luarca y, en efecto, ahora vive de esto. Ha encontrado la fórmula para rentabilizar el hobby que le apasiona desde la adolescencia hasta convertirlo en ocupación principal y fuente primaria de ingresos. Que él sepa, en España sólo hay tres personas con un oficio como el suyo.

Geni trabaja online, guiando la narrativa de este "entretenimiento inmersivo" en el que cada jugador interpreta un personaje y evoluciona en el universo del juego a través de las pautas que les proporciona el máster, el DM, el director… El viejo juego de mesa ha evolucionado hasta meterse en la pantalla manteniendo su esencia de aventura inesperada, partidas largas y tramas intrincadas en las que "los jugadores se meten dentro de la historia, interpretando a sus personajes, y acotando sus acciones mediante tiradas de dados".

El cambio llegó con la pandemia

En la historia real, la de Geni caminando por la vida hace unos años, de repente la pandemia oscureció el futuro de su intento como organizador de eventos y conciertos. Hizo un curso de locución y actor de voz, pero "la cosa seguía bastante complicada. De repente, vi a un tío que hacía esto en internet y se ganaba la vida así" y a él, que juega desde la adolescencia, se le abrieron mucho los ojos. "¿Pero esto se puede hacer? Espera un momento…" Pasó aproximadamente tres años "cogiendo carrerilla" hasta que después de algún titubeo se dio de alta en agosto del año pasado. Todo bien.

En el siglo XXI, los profesionales del rol online funcionan a través de un sistema de bonos, "una especie de suscripción mensual" que Geni tiene a setenta euros por jugador y da para jugar una vez por semana. El número máximo de participantes simultáneos puede llegar a seis, pero al luarqués le gustan más las partidas de cuatro. Ahora tiene activas ocho sesiones de juegos diferentes que pueden consumir entre dos y tres horas cada día y las más largas son dos que "van para dos años…" Necesita un calendario con colores para orientarse y tiene jugadores en Latinoamérica, en Suiza, Edimburgo o Dublín, a veces "amigos de toda la vida, de mi edad o mayores, que están desperdigados por el mundo, no se pueden juntar y les apetece que alguien les dirija una partida".

Qué hace un director de juegos de rol

Ahí está entonces "The red kraken" para orientarles a través de los mundos asombrosos del rol, que no tienen más límite que la imaginación y nacen abiertos a la creatividad del máster y los jugadores. Hay reglas, y las pruebas son los manuales que ahora despliega sobre una mesa en el vetusto Casino de Luarca, pero también mucho campo abierto a la improvisación y la elección de la aventura sobre la marcha. ¿Por ejemplo? "La llamada de Cthulhu" está basado en los cuentos de terror del escritor estadounidense H. P. Lovecraft y lleva a los jugadores a un universo mitológico, a enfrentarse con criaturas y monstruos que desafían la cordura, "Cyberpunk" a la distopía oscura de un futuro posapocalíptico dominado por la tecnología. "Edad oscura" cruza a los vampiros con la narración bíblica, jugando a imaginar que Caín fue el primer vampiro de la historia y "Dragones y mazmorras", quizá el primero y el más conocido, es la fantasía de capa, espada y brujería que ha relanzado el rol desde su irrupción en el audiovisual contemporáneo como "ese juego raro al que juegan los niños en la serie ‘Stranger things’"…

Los argumentos vienen del cine, de la literatura, del cómic, "de casi todo se puede hacer un juego de rol sin problema", pero Geni Rico ha desarrollado una cierta especialización en los de terror. Y más que "lo que siempre se ha conocido como el rol de ‘mazmorreo’, partidas que se basan en entrar en una mazmorra y estar todo el tiempo matando bichos y tirando dados", prefiere "lo que llaman el rol narrativo, que estaría más orientado a estudiar la psicología de los personajes o los conflictos que se crean entre ellos. Más a un drama o una película de terror que a una de acción…"

Proyecto "red kraken"

El alias de Geni Rico en internet y las redes sociales nació en el mar, en un día de surf que el luarqués compartía con el batería de su grupo de punk rock. Geni –en la imagen, en el Casino de Luarca– acababa de hacerse una cresta y teñírsela de rojo y con el agua el tinte reciente le pintó la cara... "¡El red kraken!", exclamó su amigo en broma, y el mote hizo fortuna. Como Luarca tiene un museo del calamar gigante, el "kraken" de los escandinavos, todo encajó mejor que "Genicidio", su más conflictivo apodo anterior.

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