Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La empresa de Castropol que fabrica vehículos para metros, ferrocarriles y tranvías de los cinco continentes, y que necesita más trabajadores

La firma Uromac baraja planes de ampliación y encuentra la clave del éxito en hacer artículos "únicos", a la medida del cliente

VÍDEO: Así es Uromac Systems en Castropol

Mario Canteli / J.A.

¿Ya nos sigues?Márcanos como medio preferente
Añádenos en Google
Barres (Castropol)

Cuando el mercado inmobiliario se desplomó, allá por los convulsos años finales de la primera década de este siglo, una empresa que iba para veinte años de trayectoria en el sector de la maquinaria de construcción vio venir la vía muerta y decidió parar y cambiar de carril. Pero ¿hacia dónde? Javier Fernández-Catuxo, hoy director general de Uromac Systems e hijo del fundador de una compañía que había nacido en 1991, "podría decir que la elección fue el resultado de una decisión meditada, pero no es así. Después de varios intentos, y de analizar distintos sectores, se optó por el más difícil…". Eligieron la ruta de los raíles, el ferrocarril, una actividad que ofrecía muchas posibilidades a largo plazo, pero "muy normativizada y con unas barreras enormes de entrada".

Dedicarse a diseñar y manufacturar vehículos ferroviarios para mantenimiento y trabajos en la vía, y hacerlos plenamente a la medida de las demandas del cliente "se presentaba como la opción más complicada y más a largo plazo", admite, "pero con el tiempo tenemos que decir que fue una decisión muy acertada". No era sencillo imaginar que aquella "reconversión total" inducida por la oportunidad de una crisis vendría a dar a esta empresa que diseña y desarrolla, desde Castropol y para todo el mundo, máquinas híbridas especialmente pensadas para el metro y el tranvías y vehículos "biviales", adaptados para circular tanto por la vía como por la carretera.

Ángel Loza, ante la cabina de una de las dresinas del Metro de Madrid.

Ángel Loza, ante la cabina de una de las dresinas del Metro de Madrid. / Mario Canteli

Dresinas para el metro de Madrid y Barcelona

No era fácil, pero las máquinas están aquí. El resultado está a la vista en las instalaciones del polígono de Barres (Castropol), donde toman forma las locomotoras amarillas del contrato más importante y el producto tecnológicamente más innovador de la empresa, las 24 dresinas, vehículos ferroviarios de propulsión híbrida, que prestarán servicio en el metro de Madrid y que se completan con dos más para el de Barcelona.

Estas grandes naves ya se les han quedado pequeñas, como la plantilla de 35 empleados. Van a necesitar ampliar el espacio y contratar más trabajadores, sus vehículos recorren líneas de metro, ferrocarril y tranvía en los cinco continentes y su clientela está en un ochenta por ciento en el mercado internacional

El secreto del éxito

¿El secreto? Quizá la especialización, en un doble sentido, en el nicho de mercado del ferrocarril urbano y en el producto "de mucho valor añadido, pero muy específico, muy orientado a la necesidad concreta del cliente y personalizado hasta el último detalle", responde Fernández-Catuxo. Para eso, esta dresina que fabrican para una subcontrata del Metro de Madrid, y que efectuará trabajos de mantenimiento de vía, catenaria o cruzamientos, ha tenido que ser diseñada íntegramente aquí.

"Es única", refuerza con el ejemplo Ángel Loza, director técnico de la compañía. "No hay otra con estas características", de tracción híbrida y con posibilidad de circular en modo cien por cien eléctrico que esté funcionando al menos en Europa, resalta. Cerca de la cabina amarilla de la dresina hay otra igual pero verde, ésta encargo de la unidad ferroviaria del Ejército, pero la cartera muy exclusiva de Uromac tiene además de ésta otras líneas de producción innovadoras. También hacen lo que llaman "vehículos de transformación", a medio camino entre el camión y el tren: convierten camiones o pick ups convencionales en máquinas "biviales", tan versátiles que pueden circular por carretera y por las vías del ferrocarril, y que resultan útiles por su capacidad de remolcar convoyes o por ejemplo para sacar un tranvía averiado del centro de una ciudad.

De Barres a India, Catar, Australia...

Javier Fernández-Catuxo muestra uno de los vehículos que su empresa diseña y fabrica en Barres. / Mario Canteli

Loza señala uno de ellos, que prestará servicio en el túnel transfronterizo de Le Perthus, entre España y Francia, y Javier Fernández-Catuxo destaca el control pleno del proceso productivo que singulariza a su empresa. Además de fabricar, "aquí diseñamos", señala. "Nuestro producto es cien por cien propio. Tenemos una parte de oficina técnica muy importante". Quiere decir que no les vienen con el proyecto hecho, es la empresa la que lo desarrolla del papel a la materia final y esa capacidad "es un detalle importante, fundamental para que el producto sea lo que es, un vehículo personalizado y hecho plenamente a medida".

Tranvías, hórreos y cabazos

Ellos están aquí, por cierto, porque la empresa nació aquí a su vida anterior en la construcción y "porque los socios eran de aquí". Con el tiempo, ahora que su mercado se ha abierto hasta abarcar prácticamente el mundo entero, seguir en esta esquina del mapa de Asturias "nos influye, pero no nos condiciona al cien por cien", subraya Fernández-Catuxo, un geólogo nacido en Figueras que como su empresa tiene su propia reconversión, personal, o su doble línea de trabajo, porque además de dirigir la compañía es un concienzudo estudioso de la arquitectura asturiana premiado por sus estudios sobre los hórreos y cabazos del occidente de la región ("Supra terram granaria"). Quizá la distancia sea un pequeño problema para sus proveedores, o para encontrar trabajadores que quieran vivir aquí, pero la desventaja se equilibra con "otras cuestiones que resultan más económicas que en una gran ciudad".

De Barres a India, Catar, Australia...

A las puertas de la nave de Uromac Systems en Barres hay una barredora ferroviaria que viajará a limpiar el tranvía de Tel Aviv. Sus vehículos han llegado a Australia, señalan, pero también a India, y sobre todo a diferentes puntos de Europa y Oriente Medio. "Donde surge un proyecto de este tipo, estamos", remata Javier Fernández-Catuxo, y recita "un proyecto muy importante en el tranvía de Catar", y también Argelia, Israel, Filipinas, el AVE Medina-La Meca y Sudamérica... "No tenemos un país destino".

Tracking Pixel Contents