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José Manuel Muñiz tiene bicis "para todo el mundo": las tunea y las adapta para que cualquier persona con movilidad reducida pueda usarlas

Este vecino de El Valle (Carreño) ha superado el concepto tradicional del alquiler cicloturista reuniendo nueve modelos de bicicletas "inclusivas"

VÍDEO: Así es "Los pilares de Carreño" la primera empresa asturiana de alquiler de bicis inclusivas

Irma Collín

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El Valle (Carreño)

Esta bicicleta tiene tres ruedas, dos asientos paralelos con respaldo que giran para facilitar el acceso y cinturón de seguridad, freno de mano, ayuda eléctrica y ocho velocidades. Se mueve hacia delante y marcha atrás, sube pendientes de hasta el catorce por ciento y gira sobre sí misma. Ha sido pensada para que casi ningún problema de movilidad impida su uso.

Cada plaza de este tándem adaptado tiene sus pedales, pero en la versión que José Manuel Muñiz ha modificado y alquila en El Valle (Carreño), uno de los dos puede ser inhabilitado pensando en un pasajero al que le va a ayudar percibir la sensación del pedaleo aunque no sienta las piernas… "Es la bici más inclusiva de Europa", resume Muñiz, gerente de "Los pilares de Carreño" y artífice de esta aventura que ha ido mucho más allá de un alquiler cicloturista al uso y se ha devanado los sesos tuneando vehículos que ya existían para que, literalmente y sin exagerar, el padre de la criatura pueda decir que tiene, casi, "bicis para todo el mundo".

Bicicleta caminadora

El tándem es un ejemplo, pero hay más. Adaptarlo hasta el detalle para las necesidades de casi cualquier persona con dificultades de movilidad costó ocho meses de mejoras y 16.000 euros, pero no está solo. A su lado, en un pequeño local del barrio de La Vega, entre la bolera y el polideportivo, también hay un triciclo inverso con las dos ruedas delante para personas con problemas de equilibrio, otro con carro delantero para llevar niños o mascotas y hasta una "bicicleta caminadora" que "sólo tenemos nosotros en España" y en la que se viaja de pie, propulsándose con el gesto de caminar sobre ella, como en una cinta andadora

Aquí se alquilan nueve modelos diferentes, de los inclusivos y accesibles a los más convencionales, una flota total de 26 vehículos que se fueron incorporando poco a poco al sueño fuerte de un emprendedor enamorado del lugar en el que nació, de esta vega amplia del Carreño rural que le vio crecer rodando en bicicleta y que está muy interesado en hacer que sea disfrutada sin limitaciones.

Todo empezó por un caso personal

Aquella idea que le rondaba la cabeza empezó a cristalizar en los prolegómenos de la pandemia y se materializó en 2023 después de encajar muchas piezas y dar unas cuantas vueltas. José Manuel Muñiz, que había trabajado como director comercial en una fábrica textil, padeció varios problemas de cadera, columna vertebral y rodillas y las limitaciones de movilidad que sufrió durante un tiempo plantaron la semilla de un proyecto empresarial.

Él se recuperó, pero se quedó pensando en los que no, y tras varias operaciones y un despido traumático salió adelante encajando el recuerdo de aquella experiencia con el paisaje del entorno inmediato de su casa en El Vale. Guiado por su entusiasmo contagioso, empezó a pensar en crear "una bici especial", apta para cualquier tipo de público, y acabó completando el proyecto con el diseño de recorridos "accesibles", de una red de rutas "asequibles para todo el mundo" por los caminos de su infancia.

Dicho y hecho, con apoyos de los fondos del plan "Leader" gestionado por la Asociación para el Desarrollo Integrado del Centro de Asturias Periurbano (Adicap), los dos proyectos acabaron confluyendo en uno, "Los pilares de Carreño", donde el nombre remite a los pegollos del hórreo y a "los valores" de la sostenibilidad entendida en también desde un punto de vista social. Espera el promotor que su proyecto abra caminos también en otros sentidos, que "dure, perdure y pueda dejar un legado" que tenga continuidad en el tiempo.

José Manuel Muñiz, en la "bici caminadora"

José Manuel Muñiz, en la "bici caminadora" / Irma Collín

Sus bicis, de momento, se han abierto paso en la oferta turística del concejo superando todas las dificultades del camino, la mayor tal vez "la búsqueda de las bicicletas" y los fabricantes y del modo más conveniente para su adaptación plena a las necesidades de todo tipo de público. Para tener el catálogo completo quizá le falte sólo una handbike, la bici que se maneja con las manos, porque aún no ha encontrado el modelo que cumpla todas las especificaciones con las que José Manuel Muñiz trata de adelantarse a las necesidades de su clientela potencial.

De Irene Villa a Mireia Cabañes

Eso todavía no está aquí, pero tiene casi todo el resto. ¿Una prueba? El día que Irene Villa, la periodista y escritora que perdió las dos piernas en un grave atentado terrorista, vino con toda su familia y todos, catorce personas de edades diferentes y hasta la mascota, pudieron dar un paseo en bicicleta. "Para mí, eso es la integración", sentencia Muñiz, "porque si sólo tuviéramos una bicicleta apta para esa persona en concreto habríamos dejado fuera a los demás, y sin embargo pudimos dar servicio a todos. Eso es lo que buscamos con el proyecto", concluye.

Hace sólo unas semanas que Mireia Cabañes, campeona de España de surf adaptado, pudo dar una vuelta en bici por primera vez desde que le amputaron la pierna por un cáncer. Algún tiempo antes, Graciela, una amiga de José Manuel, pedaleó en uno de los triciclos de "Los pilares de Carreño" a los pocos meses de haber sufrido un ictus que le paralizaba la parte izquierda del cuerpo… La estabilidad del vehículo, sus ruedas "fat" –anchas, extragrandes– y sus frenos de disco, su amortiguación y la ayuda eléctrica, expanden las opciones de uso. La bici caminadora, de fabricación holandesa, está indicada para personas "sin juego en el tobillo o la rodilla" o con problemas de falta de fuerza que impidan pedalear… Estas bicis no son para correr porque no quieren dejar a nadie atrás.

José Manuel Muñiz, sentado en uno de los tricilos

José Manuel Muñiz, sentado en uno de los tricilos / Irma Collín

Una ruta "ciclocultural"

El proyecto de alquiler de bicis para todos necesitaba un lugar donde utilizarlas y José Manuel Muñiz miró a su alrededor. Canalizó su fascinación por El Valle de Carreño hacia el diseño de una red "ciclocultural" de rutas accesibles con tres itinerarios sobre los que señalizó, en un asistente virtual, decenas de puntos de interés. "En veinte kilómetros pasamos por tramos de hasta cuatro caminos históricos", señala enumerando el de Santiago, la "ruta clariniana", la vía verde del ferrocarril "estratégico" –un tramo de la vía Ferrol-Gijón que nunca llegó a ponerse en uso– y el "Camín de les muyeres de la paxa", la ruta que hacían las sardineras candasinas hasta el mercado del Fontán, en Oviedo, con el pescado en grandes cestos que llevaban sobre sus cabezas. En sus recorridos hay palacios, iglesias fuentes, caleros, hórreos estilo Carreño –característicos "por sus decoraciones en rojo, verde y azul, hecha con el sobrante de la pintura de los barcos"–, un campo de aviación utilizado por los republicanos durante la Guerra Civil y, entre otros hitos, un puente sobre la vía por la que pasa, más o menos cada hora, un tren de mercancías con "coque y arrabio incandescente de Arcelor que desprende un calor increíble. Siempre digo que es como ver el infierno…"

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