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María José Fana, el pan de cada día de Amieva

Asturianos en Amieva: María José Fana

Julián Rus

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

María José Fana regenta desde hace quince años el horno de leña de Santillán, donde venden pan y bollería y que funciona también como centro social. Vive “en el concejo más guapu que pueda haber, pero está poco promocionáu y aquí vamos quedando poquitos, resistiendo”

“Nací en Parcia y vivo en Santillán. Ahora tengo 64 años, no te creas que soy una de 18. Tengo una gana de jubilame que no veo. Pero aún me quedan dos años. Trabajé 20 años en el restaurante La Ruta en Santillán. Mi marido era panadero con los anteriores dueños y cuando se jubilaron ellos cogimos nosotros la panadería. Hace quince años. Esto es un horno de leña de los de verdad, de hace muchísimos años. Nosotros hacemos pan de leña y bollería. Repartimos a Cangas de Onís, Ponga y Amieva. Pero también hacemos un poco de labor social, como de centro social. Y con el pan, si hace falta, también les llevamos a la gente las medicinas y el Sintrom”.

“A nosotros, los de Amieva, la gente nos echa a todos pa Ponga. Es que el concejo de Amieva no existe. Pa la gente de fuera somos más de Ponga que de Cangas de Onís. Y eso que nosotros para todo tenemos que bajar a Cangas de Onís. Hace unos años hubo aquí un alcalde (Ángel García, fallecido en 2013) que promocionó muchísimo el turismo. Se conocía mucho el concejo, pero volvimos otra vez pa atrás. No hacen publicidad. Nada, nada, nada, nada. Y esto está cada vez cerrándose más. Se cerraron los restaurantes. Queda unu en Sames; está La Ruta, en Santillán, y el hotel de Corigos, el Alto Sella. Solo de agosto, que es cuando se llenan las casas rurales, no se vive con todo lo que hay que pagar”.

María Jose Fana y su hija.

María Jose Fana y su hija. / JULIAN RUS

“Quedamos aquí poquitos, resistiendo lo que podemos. La gente vive de la ganadería y algo del turismo. Y cada vez lo ponen peor para los pocos ganaderos que hay. También hay gente mayor jubilada. Juventud, pocu. Niños, pocos. Antes venía un autobús a llevarlos al cole, después un microbús y ahora viene un taxi. Imagínate”.

“El concejo es guapísimu, lo más guapu que puede haber. La gente que vien va encantáu de Amieva. Encantáu de todo. El problema es para los que estamos aquí tou el año. Ahora, para el turismo es lo más guapo que puede haber. Lo que pasa es que no está promocionáu. Estamos al lado de Cangas de Onís y tola gente tira pa los Lagos, pa Llanes, para todos los sitios menos pacá. Ahora está viniendo mucha gente pa Ponga, por el parque natural. Y Amieva este verano también, esta Semana Santa estaban las casas rurales llenas. Pero claro, a qué van a venir, casi no hay ni dónde comer ni dónde tomar nada. La verdad es que estamos muy apagados todos”.

“Yo tengo dos nietinos y mi hija, Ana Labra, trabaja conmigo. Ella nació aquí, estudió Empresariales en Gijón, luego se casó y, como el marido trabaja en Arriondas, aquí se quedó. Parece que ella va a seguir. Está animada. Pero deja a ver los tiempos cómo vienen. A ver si no le ponen muchas trabas con el papeleo. Si no, cerrará también”.

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