El concejo de El Franco tiene que ser un buen lugar para vivir porque, pese a que no cuenta con la potente industria que sostiene al próximo municipio de Navia, ha logrado contener casi por igual el despoblamiento. El Franco es, después del Navia, el concejo que menos vecinos ha perdido en lo que va de siglo en la comarca noroccidental. Pese al acusado envejecimiento y a la poca natalidad que va erosionando a la Asturias rural –siempre más en la montaña y menos en el litoral–, el concejo franquino solo ha perdido el 10% de su población en estas dos décadas del siglo XXI. Y eso es porque su desarrollo urbanístico lo convirtió en un lugar asequible y agradable para nuevos residentes, aun a costa de que La Caridad, su capital, perdiera algo del encanto tradicional. Buen lugar para vivir, con enclaves fascinantes como Viavélez o Cabo Blanco, pero menos para trabajar, pues en dos décadas ha pasado de sostener 1.224 empleos a tener 961 puestos de trabajo.