Martin Pérez (1975, Villar, parroquia de Miudes), es fisioterapeuta con consulta en La Caridad y Vegadeo. Además, es un amante de las tradiciones con una notable obra: dos libros con recopilaciones de cuentos populares y dos interesantes trabajos de investigación. Uno de ellos recibió en 2015 el premio «Fierro Botas», Es la obra escrita en eonaviego «Curandeiros, compostores y outros sanadores», donde detalla las biografías de un centenar de sanadores del Noroccidente. También escribió con Orlando González Quintana «El cancioneiro d’Alonso», donde recopilaron decenas de melodías compuestas por los hermanos Juan y Francisco Alonso, muy conocidos por su orquesta «Osnola» en la primera mitad del siglo XX en todo el Navia-Eo. Y además de todo eso, Martín forma junto a su esposa Mariángeles una familia numerosa. Tienen cuatro niños en un país donde cada vez hay menos niños.

"Nuestros hijos tienen entre 5 y 10 años. El primero se llama Aser, el segundo se llama Gildo, la primera cría se llama Gadea y la pequeña, Bianca. Todos los nombres tienen su historia. Como se apellidan Pérez pensamos en ponerles un nombre un poco diferente. Aser se llama Emilio Aser porque el abuelo se llama Emilio Efraín. Efraín era uno de los 12 hijos de Jacob y Aser que es otro de los 12 hijos de Jacob, de las tribus de Israel. Otro se llama a Gildo porque ya van cuatro generaciones de Leovigildos en la familia de mi mujer. Leovigildo me parecía muy largo para un crío, le pusimos Gildo. A Gadea quería ponerle un nombre asturiano y en asturleonés es Adela. A Bianca quería ponerle algo relacionado con las estrellas, algo de astronomía. Bianca es un satélite de Urano, que me parece que tiene 12 lunas y cada una recibe un nombre de una obra de Shakespeare, que siempre me gustó mucho leer a Shakespeare. El nombre de Bianca viene de ‘La fierecilla domada’ viene".

"Nosotros queríamos tener cuatro críos y criarlos a la antigua usanza, en el pueblo, con lo mínimo de tablets y de móviles, con lo mínimo de chuches y de porquerías. Y ahí tan, lo pasan en grande jugando con cuatro palos y cuatro cosas, con un balón, con una bici. Cómo jugábamos antes ¿no sabes? Mi mujer, Mariángeles, hasta el segundo sí trabajaba. Luego ya no. También fue que le tocó aquellos ERE de cuando bajó la construcción. Trabajaba en una empresa de hormigones, aquello fue bajando y mandaron a varios para casa y le tocó a ella".

"Con cuatro tienes que prescindir de cosas, no puedes estar con los cuatro críos en una terraza al lado de la carretera, por ejemplo, no sea que no los controles a todos y pase algo. Por eso tiramos a la naturaleza, al senderismo, a hacer deporte, a una playa. Nadie va una playa por ejemplo en marzo, pues nosotros vamos. Vamos con los críos a ver las cascadas de Oneta o subes al Pico de La Bobia a 1.200 metros y ellos se creen que coronaron el Everest. Son actividades que a ellos les llenan un montón y a nosotros pues imagínate. Dan mucho trabajo si los tienes encerrados en casa, te tumban las paredes. Pero hacer actividades fuera te da muy poco trabajo. Bueno, para mí es así. Yo los cojo, les pongo una mochilita a cada uno con un bocata y a patear por ahí. Hombre, tienes que mirar de que no se manquen, pero bueno. Yo creo que se mancan más en un parque en un tobogán a dos metros y medio de altura".

"Hombre, siempre quienes que estar vigilando de que no se manquen cuando juegan entre ellos, pero no tienes que estar jugando yo a todas horas con ellos, aunque yo juego bastante. Ellos van y vienen. Eso sí, cuando hay sangre intervengo. Es como hacían antes con nosotros. ¿O tú te acuerdas de que tuviera alguien con nosotros al rabito nuestro? Hombre, yo les hago algo más caso que lo que nos hacían antes, pero tampoco hay que tar encima de ellos a todas horas".

"Yo creo que al ser cuatro hermanos aprenden mejor a socializar, a repartir las cosas, a esperar su turno. Veo cosas que a estos míos, sin explicarles demasiado, les van saliendo. Yo creo que saldrán menos egoístas, lo quiero pensar así. Los veo en cumpleaños por ahí y los míos hablan con todo el mundo y juegan y no tienen problemas de adaptación. Hay que dejarlos vivir la vida de críos, que les pase un poco de todo lo que es la vida. Porque al final tiene que pasarte".

"No puedes estar todo el rato encima diciéndoles: no corras. Lo que hay que decirles es: corre y cuando te caigas intenta no mancarte. Vale más aprender a caer de pequeño porque las hostias son más grandes si caes de grande".

"Otra cosa que es importante es que aprendan a solucionar sus conflictos. A veces se pelean por un juguete pero, si no ves que ninguno tenga un palo y un cuchillo en la mano, ellos tendrán que discutir y poner sus razones y a ver cuál es el que tiene razón. Tendrán que aprender a arreglarlo entre ellos. Si cada vez que hay un conflicto entre viene papá y mamá y te lo solucionan, cuando vayas a trabajar en una empresa y tengas un conflicto con un jefe o con un compañero de trabajo ¿también va a ir papá a arreglártelo? Yo lo veo así".

"Si veo que ellos no se arreglan cuando están discutiendo, los siento uno de cada lado y empezamos a hablar. Primero hablas tú, luego hablas tú y luego hablo yo. Después, como padre tienes que decir: la próxima vez esto se hace así y, si no, no hay balón. Los míos a veces se peleaban por un balón. Pues como no se arreglaban, les cogí todos los balones, los metí en una caja de cartón y los metí en lo que teníamos preparado para la hoguera de la noche de San Juan. Faltaban aún seis días. Se quedaron ellos mirándolos con una cara…. Igual es muy drástico, pero yo les dije: si vais a pelear por un balón, antes de que discutáis quemamos todos los balones. Y me dijeron: ‘Papá no los quemes que ya lo solucionamos’. Esto es un ejemplo que te pongo. Luego ya cada padre lo hace según como le salga en su manual".

"Sobre las pantallas, a ellos también les toca vivir en el mundo que les toca. Tienen móvil y buscan cosas. Tienen la Nintendo Switch y no la usan, porque prefieren jugar. Yo les explico: si llueve o si hay uno que se hizo daño pues que juegue un rato pero, como yo les explico, ¿cómo vas a jugar al FIFA pudiendo jugar tú al fútbol? ¿No es mejor que juegues tú al fútbol que juegan los muñecos por ti?".