Eva y Miguel cometieron una llocura, pero reavivaron la vida cultural mierense

"Era pesimista, pero ahora veo a la juventud con muchos proyectos"

ASTURIANOS EN MIERES: Eva María Rodríguez

Julián Rus

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Eva Rodríguez Encarnación, librera, cantante y promotora cultural. Regenta en Mieres La Llocura, un café librería –o viceversa– que montó hace ya siete años con su pareja, Miguel Gallardo, y en el que también trabaja Altea Alfaraz. Organizan exposiciones, presentaciones semanales de libros, conciertos, talleres literarios… Se han convertido en un pequeño gran centro cultural, parada imprescindible en Mieres. Y eso que todos les decían que ese proyecto era una auténtica llocura...

"Me llamo Eva María Rodríguez Encarnación. Tengo 40 años. Nací aquí, en el Hospital en Murias, en Mieres. Mis abuelos maternos vinieron del norte de Portugal. En realidad, el apellido es Encarnação. Mi madre es Encarnação, pero mi hermana, que ye cinco años más joven, y yo somos Encarnación. La verdad, no sé por qué lo inscribieron así. Voy a hacer el papeleo para recuperar el apellido original".

"El padre de mi madre vino aquí a Rioturbio, una barriada que construyeron para emigrantes que vinieron a la mina, a Polio y a Tres Amigos. Mi padre ye de aquí, de un pueblo al lado de Rioturbio. Mi madre fue casi siempre ama de casa. Cuando yo ya tenía 16-17 años, empezó a trabajar limpiando en alguna casa. Yo dejé el Bachiller en segundo para ayudarla trabajando porque mis padres se separaron cuando yo tenía como 18 años".

"Me crie en Rioturbio. La ciudad sin ley, lo llamaban. Tiene fama de barrio conflictivo. Pero yo tengo recuerdos buenos, recuerdos de una infancia muy feliz. Recuérdome todo el día en la calle jugando por les escombreres, haciendo casetes. Ahora, viéndolo con distancia, veo que vivíamos rodeados de droga y de un ambiente un poco… Yo fui para allá con 4 años, estábamos viviendo en casa de mi güela, y mi madre me diz que, cuando fuimos a Rioturbio, todo el día lloraba porque me pegaben y porque se metíen conmigo. Pero diz también: ‘A los seis meses de estar allí ya no me lloraste más porque ya aprendiste a defendete’. Bueno, en Rioturbio teníes que aprender a sacate un poco les castañes del fuego. Y luego, encima, con 18 años, cuando empecé a trabajar, fui a hostelería directamente de cabeza, a Requejo a echar sidra y a llindar con los paisanos en el chigre. Y eso, quieras que no, eso me fai tener un carácter (risas). Sí, yo ya vengo con la lección aprendía".

"En la sidrería estuve los tres años que trabajé en la hostelería. Con una familia maravillosa con los que todavía guardo relación. Téngo-yos mucho cariño, y ellos a mí. A partir de ahí siempre trabajé y estudié todo el tiempo. Saqué el Bachiller, acabé haciendo un módulo superior en Secretariado Internacional…. Hice un montón de cursos distintos, trabajé en un montón de sitios".

"Mi pareja (Miguel Gallardo) tenía siempre el sueño de montar una librería y siempre estaba mirando librerías por aquí, por si alguna se traspasaba. Y yo-y decía: ‘Pero vamos a tener un guaje y habrá que da-y de comer’. Yo no lo veía. Estábamos viviendo aquí, en Mieres, y justo delante del pisu hay una librería pequeñina de toda la vida y, al lado, una cafetería. Cuando estaba embarazada me asomaba a la ventana y veía a la señora de la librería en la puerta, sola. Mientras la terraza del bar estaba llena. Entonces le dije a Miguel: ‘¿Sabes qué sería perfecto? Coger esos dos locales y unilos, así ya tienes a la gente entre los libros’. Le fuimos dando una vuelta. Yo también empecé a ilusioname. Pensaba: ‘Pues podemos tener un espacio donde dar voz a la gente, unes paredes que prestar al que pinte, al que dibuje, y que pueda mostrar lo que hace. Podemos hacer micros abiertos, podemos hacer...".

"Al final encontramos el local en el que estamos, una zona del parque Jovellanos, muy céntrica, es una zona de terrazas que está siempre llena. Había sido una tienda de ropa. Tuvimos que hacer la obra enterita. Y eso conllevó bastante dinero. Nos tuvieron que ayudar algo los padres de Miguel y también pedimos un dinero a Triodos, que es banca ética y financia este tipo de proyectos culturales. Trabajamos muchísimo, nosotros y con albañiles profesionales. Llevamos siete años, cumplimos el 15 de agosto".

"Llámase La Llocura porque todo el mundo nos decía que cómo se nos ocurría abrir una librería café en Mieres, que era una llocura, que la gente no iba a entender el concepto. Al principio costó un poco y todavía hoy nos siguen preguntando que cómo funciona lo del préstamo de libros, que si somos una biblioteca. Pero yo digo que hoy somos una familia. La gente nun para de felicitanos, de dar les gracies por estar ahí, nos sentimos muy queridos y muy reconocidos. Ye algo muy guapo. Hay artistas que vienen a Mieres y que pasen a venos. Ayer nos acordábamos cuando vino Carmelo Gómez a hacer una hora de teatro. En La Llocura teníamos una pizarra para niños y pintó ahí una paloma lorquiana en la pizarra".

"Hacemos muchos actos culturales todas las semanas. Ya pasó mucha gente por aquí a presentar sus libros. Yo qué sé, desde Ángeles Caso a Pedro de Silva, Ricardo Menéndez Salmón… Miguel ye el que se encarga de eso. Ahora mismo tenemos los ‘Miércoles llocos’, que ya cumplieron un curso. Con (el poeta) Fernando Menéndez hacemos un taller de escritura y lectura. Dan la clase, leen un libro y viene el autor y se comenta. Lo guapo de esto ye que la gente se puede sentar a hablar de libros, a escribir, con un café o con una caña".

"Viene gente de fuera a lo que hacemos, pero la gente todavía tien la sensación de que en Mieres estamos muy lejos. Te dicen: ‘Uf, ir hasta Mieres’. ¡Pero si estamos a diez minutos de Oviedo! Cuando este año la Brigada Feminista trajo la manifestación del 8-M se las acusaba de ‘esconder’ la manifestación en Mieres. Echábamos las manos a la cabeza. Pero si estamos en el centro de Asturias. ¿‘Esconder’ la manifestación en Mieres? Es una cosa que yo no termino de entender".

"Mieres parezme un sitio perfecto para vivir. Ye una ciudad pequeña, con todos los servicios y bien comunicada. Y supersegura. Pedro, el mi fíu, tien 13 años y se mueve solo desde hace prácticamente tres. Va solo a la escuela de música, al cole, al instituto… y nunca pasa nada. A mí me parece una ciudad supercómoda. Además, el Ayuntamiento lleva muchos años apostando y trabayando mucho en el sector cultural con Juan Ponte. Estos años pusieron Mieres en el mapa. Integraron un montón de espacios, locales que estaban cerrados, como el actual MCC (Mieres Centro Cultural), estaba desaprovechado, ahora hay conciertos, exposiciones… Al Pozo Santa Bárbara vienen artistas de nivel internacional. Están los locales de Mercurio, donde se hacen conciertos… Hay tantes coses que a veces se solapen".

"Yo siempre fui muy pesimista, pero llevo como un añín en el que me digo: ‘Voy a tener fe en la humanidad’. Veo muchos proyectos nuevos en Asturias. Veo mucha gente organizándose. Proyectos como La Benéfica (en Piloña, un plan de recuperación del teatro local impulsado por Rodrigo Cuevas). O aquí en Mieres se creó la Brigada Feminista… Veo gente joven formada, con mucha gana de hacer coses, gente trabayaora. Miguel me decía el otro día: ‘¿Pero me estás diciendo que crees en la humanidad?’ Eso era porque yo siempre estoy diciendo que merecemos extinguinos pero ya. Pero, bueno, yo veo a la juventud con ganes, con propuestes".

"Y hay otra cosa que no te conté y que puedo hacer gracies a La Llocura. Desde pequeñina siempre canté, así que ahora estoy estudiando música, llevo ya cinco años haciendo percusión tradicional con Eva y Javi Tejedor. Estoy muy vinculá también con Mapi Quintana, y desde el año pasado, desde la escuela de jazz de Marco Martínez, hacemos conciertos en La Salvaje, en Oviedo. La Llocura me sirvió para poder organizarme e ir a clase. Trabayando en otra cosa nunca tuve la oportunidad. De La Llocura salió el himno del 8-M, el ‘Compañera dame tira’, al que-y pongo voz yo. Y luego tengo un grupo pequeño con Miguel Rodríguez, un chaval que tiene una tienda de música ahí al lado. Lo llamamos ‘Vulgar Lengua’. Vamos haciendo así cosines, versiones de temas que me gustan. Metemos un poco de panderu y percusión tradicional a canciones que no tienen nada que ver con la tradición asturiana, y él hace el acompañamiento a guitarra".