Roberto Fernández Osorio, Cronista oficial de Quirós. Licenciado en Derecho, de 51 años, Fernández Osorio, que también es colaborador de LA NUEVA ESPAÑA, forma parte de una empresa familiar de embutidos ubicada en Ricabo

Los padres de Roberto Fernández Osorio, de 51 años, cronista oficial de Quirós, eran competencia antes de enamorarse y casarse. Cada uno pertenecía a una familia que tenía bar tienda en el pueblo de Santa Marina, donde por entonces corría el dinero: era el epicentro minero del concejo quirosano. Al final, el amor triunfó sobre la rivalidad económica. Los que eran competencia se convirtieron en marido y mujer y, hoy, tanto Roberto como sus padres y hermanos conforman una empresa familiar de embutidos ubicada en Ricabo. Eso sí, de aquella prosperidad minera que había en Santa Marina ya no queda nada. El cronista quirosano cuenta así el tránsito de su concejo entre el final del siglo XX y estas dos primeras décadas del XXI:

Cicatrices de la minería

"Yo, que tengo 51 años, todavía vi minas abiertas en Quirós. Las últimas cerraron en 1998. Fernando García Brugos, el empresario de La Camocha, había comprado la concesión aquí y tenía Hullas de Coto Quirós, que en realidad era un montaje. A mediados de los noventa llegó a anunciar quinientos empleos en Quirós, una barbaridad. Pero abrió, metió a cincuenta trabajadores que después los fue cambiando para Tineo y todos acabaron en La Camocha. Durante una temporada sacó carbón, pero era una tapadera. Venían más camiones cargados de abajo que los que salían de con carbón de aquí".

(En 2017 tres directivos de La Camocha fueron condenados por un fraude en las subvenciones del carbón. Revendían carbón importado que se mezclaba con el asturiano, que estaba subvencionado. Hullas de Coto Quirós era uno de los lugares donde se hacía la remezcla. Fernando García Brugos, máximo accionista de La Camocha, falleció en 2010, antes de la sentencia).

"De crío vi minas de montaña en Quirós, unas cuantas por ahí. Había varias empresas con veinte o treinta trabajadores cada una. Sacaron miles de toneladas del cielo abierto. Ahí bajaban camiones de carbón, barbaridades, igual del orden de cincuenta mil toneladas al año. Esa muy fácil de sacar. Destrozaron mucho terreno y hoy hay unas cicatrices del pasado minero que no se han restaurado".

"En aquella época aún veías los pueblos llenos de gente. Llegó a haber dos autobuses de mineros quirosanos que iban a trabajar a Teverga, a Hullasa, hasta que la mina tevergana cerró en 1992. Hasta entonces no había el nivel de trabajo que hubo antes de 1963, cuando cerraron las explotaciones de Fábrica de Mieres, pero seguía funcionando la minería y tiraba de la economía local".

"También arrastramos otro problema de la minería. Hubo un empresario minero con el que había conflictos. La gente denunciaba que destrozaba los caminos, que se apropiaba de ellos, que cortaba las fuentes… Los vecinos estaban muy enfadados con él. En 1984, los vecinos de Murias presionaron al alcalde de entonces para paralizar una explotación a cielo abierto. La pararon un día. El Alcalde y los vecinos se pusieron delante de las palas. El empresario sacó la maquinaria para otra explotación que tenía en Quirós y aquella mina la dejó parada. Después, cuando denunció, dijo que llevaba seis meses parado porque los vecinos no le dejaban trabajar. Los vecinos se lo habían impedido un día solo. Si lo hubiera intentado al día siguiente, o a los quince días, hubiera continuado…Pero reclamó un tanto por cada día de paralización y al final salían como tres millones de euros de indemnización, una barbaridad. El empresario falleció y el Ayuntamiento al final negoció con los hijos a la baja. Y ahora han empezado a pagar. Sacaron un crédito ICO y van pagando todos los años del orden de cien mil euros hasta que liquiden. Esto hipoteca las cuentas municipales en un Ayuntamiento como este, que tiene poco más de un millón y medio de euros de presupuesto. Seguimos pagando la factura de la mina".

Pioneros del turismo

"Después de la minería, con los años noventa, comenzó el turismo rural a partir del núcleo de Llanuces, que fue de los pioneros en Asturias. Empezó a venir turismo y a la gente le parecía extraño. ‘¿Qué vienen a ver? No hay nada que ver, no tenemos un museo, no tenemos una catedral’. Pero la gente se fue dando cuenta del potencial y se fueron abriendo casas de turismo rural. También surgió el núcleo de turismo de Cortes, donde José Prieto, que empezó con una casa, ahora tiene cuatro. En todos los pueblos más o menos llegó a haber casas de turismo rural. Hace dos años hice un recuento y había como unas trescientas, apartamentos y casas rurales".

La caída de los noventa

"La población comenzó a caer. Marchó mucha gente en los noventa. El turismo no compensó la minería y, aparte, cuando los críos iban a estudiar al Instituto los padres ya marchaban con ellos. Y, como en otros sitios, el arreglo de la carretera valió para perder población. Si escuchas a los mayores te decían que, antes, los médicos, el veterinario o los profesores vivían aquí porque no podían ir y venir todos los días. En cuanto pudieron ir a Oviedo en menos de una hora ya no se quedaron a vivir en Quirós. Eso se fue notando a medida que la carretera desde Trubia fue mejorándose y eso que la última parte fue la que llegó hasta Bárzana, en torno a 2004"

(Los años noventa fueron letales para Quirós, en una década cayó de 3.083 vecinos a 1.805 habitantes, según los datos de Sadei)

Los últimos de la Senda

"Quirós probablemente fue el concejo que menos aprovechó el tirón de la Senda del Oso. Por dos razones. Una, por la falta de iniciativa empresarial. Y por otra, porque aquí fue donde más tarde llegó la senda. Y eso que la senda sigue el curso del ferrocarril que nació en Quirós para bajar el mineral a Trubia. Fuimos los últimos a donde llegó la senda en la senda, en 2006, cuando en los demás concejos ya la tenían desde 1995 o por ahí".

"En 1999 llegó al pantano de Valdemurio, donde hay también una zona de canoas. Por el verano o en un fin de semana bueno ves aquello lleno de coches, gente en las canoas, en bici, en el bar... Hay movimiento. Pero el problema es que la gente no sube de Valdemurio. Nos falta que la gente avance 4 o 5 kilómetros hasta Bárzana, hasta Santa Marina, que es una senda fácil y la conoce poca gente".

"Nosotros estamos menos promocionados. Hay páginas web que dicen que la senda acaba en Cueva Huerta o en Entrago (Teverga), pero no te pone que acaba también en Santa Marina (Quirós). El Parque de la Prehistoria de Teverga, además, tiene la publicidad del Principado porque está gestionado por la empresa pública Recrea: pero el Museo Etnográfico de Quirós no cuenta con ese apoyo. Aparte de que las corporaciones de Quirós parece que tampoco creyeron mucho en él. Y tiene cosas muy interesantes porque estás encima de las ruinas de la acería quirosana, de los altos hornos de Quirós que vinieron a montar los franceses en 1860, que fueron los que trajeron la modernidad a Quirós. Trajeron la carretera en 1864 y el ferrocarril en 1884. Antes Quirós era medieval, como muchas partes de Asturias".

¿Existe el parque natural de las Ubiñas?

"El parque no se nota nada. Pensé que cuando se declaró Reserva de la Biosfera iba a ser la leche, pero el parque no tiene plan de uso y gestión. Lo impugnaron vecinos de Teverga. Después hicieron lo que se llama un instrumento de gestión y creo que también quedó paralizado. Hacen alguna obra, algún desbroce, acondicionamiento de alguna pista, cosas pequeñas. A los particulares no les afectó para nada. No les benefició para nada y tampoco les restringió nada. Porque la gente pensó que les iban a restringir".

Ganaderos y emprendedores

"Uno de los problemas que tenemos es que hay muy poca iniciativa empresarial. Aquí hace falta un taller mecánico, por ejemplo. En Teverga hay tres o cuatro. En el polígono de Bárzana han surgido varios negocios, pero necesitábamos más. Alguna empresa más aparte de la residencia de ancianos, que es la principal. Pero necesitamos más iniciativa. Tenemos poca hostelería y, por ejemplo, no había empresas de turismo activo. Ahora, en el polígono, hay una empresa de alquiler de bicicletas. En Teverga debe haber cuatro".

"La ganadería, en cambio, se ha profesionalizado y un signo claro de la importancia de la ganadería en Quirós es que ahora el alcalde, Rodrigo Suárez, es ganadero. Es el primer alcalde ganadero desde hace igual un siglo. Hoy hay menor número de ganaderos, pero los que hay se han profesionalizado mucho. En 1985 había 248 explotaciones de bovino con un total de 1.844 reses. Hoy rondan las 130 explotaciones, pero con una cabaña de 4.781 reses, asturianas de los valles dedicadas a carne".

Nuevos pobladores

"En 2019 éramos 1.157 vecinos y el año pasado éramos 1.207. Subimos un poco gracias a la gente que vino de fuera. Por ejemplo, en el pueblo mío, en Ricabo, hay catorce personas que han venido de afuera. Pero en otros pueblos de Quirós hay daneses, ingleses, franceses, belgas... Hay de todas las nacionalidades. Te encuentras de todo menos malasios o tailandeses (risas). Ha venido gente de todo tipo. Hay gente hippie y gente menos hippie".

Una salida a León

"Necesitábamos, por ejemplo, contar con una salida hasta el puerto Ventana. Ya hay una pista ganadera hasta Ventana. Debemos de ser el único concejo de Asturias que no tienen conexión con carretera con la Meseta, con León. Por el verano, por esta pista forestal, desde la que puedes salir hasta Babia, igual pasan al cabo del día 100 o 200 coches. La carretera de Teverga, aunque está alquitranada, es mucho más larga y tiene más curvas que este trazado por Quirós. Ésta es más corta. No va dinamizar la economía de Quirós todo el año, pero, bueno, podía pasar por aquí más gente".

"Y necesitamos más promoción turística y cultural. Por ejemplo, la iglesia de Arrojo (románico) la tienes ahí abandonada, que está sin abrir, medio cayendo, porque el Principado no acaba de poner el dinero. Si vienen veinte personas a verla, pues veinte que vinieron. Hay que ir sumando cosas pequeñas".