Santo Adriano, el corazón de los Valles del Oso
Cajastur colaboró en diferentes actividades socioculturales en uno de los epicentros del turismo de naturaleza en la región

Cartel indicador de la Senda del Oso, en Santo Adriano. / M. I. S.,
M. I. S.
Cajastur, siempre presente en la vida de los concejos de Asturias apoyando iniciativas en el terreno cultural y social o deportivo, no podía ser una excepción en Santo Adriano, donde la entidad bancaria ha estado presente de manera especialmente intensa en el desarrollo de diversas actividades socioculturales que redundan en beneficio de los vecinos.
El concejo ha experimentado un notable desarrollo turístico en estos años, con enclaves como la iglesia de Santo Adriano de Tuñón, ubicada en la cabecera de los Valles del Oso. La fundó en el año 891 Alfonso III, el último rey de la monarquía asturiana. Todavía hoy es una de las obras menos conocidas dentro del conjunto del prerrománico asturiano, a pesar de que alberga en su interior restos de pinturas murales únicas, singulares y sorprendentes.
Las visitas se llevan a cabo por La Ponte-Ecomuséu, siempre bajo reserva anticipada. También es posible visitar esta iglesia dentro del itinerario "Arte, vida y cultura en la Edad Media". Las visitas se realizan de forma periódica y gratuita y están subvencionadas por el Gobierno del Principado de Asturias.
Sin duda, otro de los atractivos estelares de la zona es el cercado osero, inaugurado en 1996 para albergar a Paca y Tola, las dos hembras de Oso Pardo Cantábrico que no pudieron reintroducirse en la naturaleza. El cercado se encuentra en la Senda del Oso, en el límite de los concejos de Santo Adriano y Proaza, muy cerca del área recreativa de Buyera. Se puede acceder desde ahí a pie o en bicicleta.
Durante el día Santo Adriano ofrece diversas opciones para aprovechar el tiempo de ocio como puede ser visitar sus monumentos prerrománicos y romanos; disfrutar del paisaje a través de sus diferentes rutas, como Las Xanas y la conocida Senda del Oso, la cual se puede recorrer en bicicleta desde su inicio en Tuñón, o incluso desde su piscina municipal , situada en el área de recreativa de Buyera a pocos pasos del cercado osero. El concejo también cuenta con un animado ambiente nocturno en Villanueva, su capital.
La Cueva del Conde (o del Fornu) fue uno de los primeros yacimientos prehistóricos excavados en Asturias, a principios del siglo XX, y encierra en sus estratos uno de los grandes misterios que han sido objeto de investigación: la convivencia de las dos últimas especies humanas, neandertales y cromañones, que lucharon por adaptarse a los rigores del clima glaciar europeo. En las paredes de este abrigo se encuentran también algunas de las más antiguas manifestaciones artísticas de la humanidad: un conjunto de grabados lineales pertenecientes al período Auriñaciense, representantes de lo que se ha denominado "primer horizonte gráfico del Nalón".
En la misma orilla del río Trubia, a apenas 2 kilómetros de distancia, se encuentra el Abrigo de Santo Adriano, cuyos grabados se descubrieron en 1994. Este abrigo alberga representaciones zoomorfas de ciervas y bisontes también pertenecientes al Paleolítico Superior.
Santo Adriano es, por tanto, uno de los pocos lugares de Europa en los que se puede observar la transición entre las primeras manifestaciones artísticas parietales del homo sapiens y la aparición del arte figurativo. Las visitas se llevan a cabo por La Ponte-Ecomuséu, en un itinerario llamado "Viaje a los orígenes del Arte", siempre bajo reserva anticipada.
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