Aroa Gutiérrez Paíno. Geóloga. Tiene 26 años y reside en San Juan de la Arena, aunque ahora está trabajando en La Coruña y vuelve en cuanto tiene libre. Toda su familia está vinculada al concejo, donde ahora regenta un restaurante muy conocido.

Aroa Gutiérrez Paíno, de 26 años, vecina de San Juan de la Arena, es geóloga de formación y actualmente trabaja en La Coruña, pero todos los fines de semana se escapa a su concejo natal, donde sus padres regentan un conocido restaurante, El Pescador. Toda su familia está vinculada a Soto. Hubo policías municipales, anguleros y también pescadores de carbón, aquella actividad tan típica de la zona que consistía en recuperar el mineral que bajaba por el Nalón procedente de las Cuencas. "Ahora sería un ejemplo perfecto de economía circular", bromea. Esta es su visión de su concejo natal:

"Creo que Soto del Barco tiene el entorno más privilegiado que hay para moverte por Asturias. Estamos en el eje vertebral de la autovía. Tardamos poco más en llegar a Ribadedeva que a Ribadeo".

"Pasamos de un municipio muy rural a uno que se va transformando cada día y con mucho turismo. Ahí tiene un potencial enorme. Digamos que en el concejo hay dos partes muy diferenciadas. Por un lado, está La Arena, que es mucho más turístico y urbano que Soto, y con más presencia de segundas residencias. En La Arena, durante la última década, se ha producido un aumento enorme de la actividad turística. Pero es un turismo diurno. De aquella animación nocturna que había hace veinte o treinta años, y que era espectacular, ya hay mucho menos".

"Soto, aunque tiene un núcleo más urbano en los alrededores del Ayuntamiento, es un poblamiento más rural. Tiene la ventaja de que está muy bien comunicado por transporte público, a diferencia de La Arena, donde la conexión es muy mala. Soto, en cambio, tiene tren, autobuses hacia Pravia y Avilés; también el autobús que va a Ribadeo, con parada allí. En La Arena antes tenías un autobús ‘sube y baja’ con Soto, pero ya no lo hay. Esa es una de las cosas de habría que mejorar, creo".

"La parte más rural del concejo, en la parte de Soto, que es más agrícola y ganadera, se fue transformando, como pasó en el resto de Asturias. En la agricultura sí hubo un cambio importante. Se pasó a trabajar con otros productos, como es el caso de los kiwis, que aquí empezó en la isla de los kiwis y es un cultivo que cada vez se está expandiendo más por todas las vegas. Se produjo otro cambio destacado en el monte, donde se nota la expansión del eucalipto. Estamos entre los concejos con más presencia de eucaliptales" (casi el 100% de la masa arbolada del concejo está formada por esta especie de crecimiento rápido para usos papeleros).

"Desde que entró en servicio la autovía, no tenemos el tráfico de antes ni parecido, con aquellos atascos que se montaban en la rotonda y, antes, en lo que se llamó el "Semáforo del Cantábrico’. Aunque a mí no me tocó vivirlo, me lo han contado en casa mis padres. Date cuenta de que todo el que quisiera ir al Occidente de Asturias y Galicia tenía que pasar por Soto. La autovía supuso una mejora del tráfico del cien por ciento y, además, nos permitió estar superconectados con el resto de Asturias".

"Pero, pese a ello, en todos estos años se ha producido un descenso enorme de población. Caímos desde aquella época en que había conserveras en La Arena y cuando el concejo llegó a tener 6.000 habitantes en un municipio de 35 kilómetros cuadrados (en torno a los años 60 del pasado siglo XX) hasta las cifras actuales, que estamos en 3.800 habitantes. La natalidad cayó mucho y la población está superenvejecida. Es verdad que se logró atraer nueva población, que vino de la zona de Piedras Blancas y otras de alrededor, que compraron aquí porque estamos en un sitio que te permite moverte muy fácilmente –a media hora de Oviedo, a unos 25 minutos de Gijón, a 15 minutos de Avilés–, pero todo eso no logró compensar la alta mortalidad y la baja natalidad".

"También se han comprado en el municipio muchas segundas residencias, gente de Madrid o de Castilla y León, pero ese aumento de población se nota solo en verano. En esos meses, sobre todo en La Arena, la población se duplica y no tienes ni dónde aparcar, pero vienes en noviembre y es un desierto".

La ría y el puerto deportivo. "Está claro que si ponen la pasarela entre La Arena y San Esteban eso supondrá un beneficio para el turismo. Estaría muy bien poder cruzar a San Esteban sin tener que dar la vuelta entera. Pero el problema es la inversión necesaria. Y lo mismo te digo con el desarrollo del puerto deportivo. Hay un inconveniente muy grande de base con la ría, que necesita dragado constante pues no está acabado el espigón. Ahora mismo tenemos un problema de sedimentación y habría que hacer algo para poder mejorar como puerto deportivo. Pero eso supondría mucha inversión".

La angula. "Prácticamente todos en mi familia se dedicaron a la pesca de la angula y, obviamente, las capturas han bajado con respecto a aquellos tiempos en los que, según se decía, había tanta que hasta se les daban a las pitas. Aunque no fuera realmente así, porque también se vendía. Ahora las capturas van bajando y no se dan más licencias cada año. Pero yo creo que es un recurso que se va cuidando cada vez más gracias al plan de explotación europeo que tenemos. No obstante, a mí me sorprende que aquí nos restrinjan tanto y luego en el Ebro permitan pescar por toneladas. La angula es un buen negocio y es un atractivo turístico espectacular, somos la capital angulera de España. Pero también es verdad que no conocemos tanto sobre el ciclo de la especie y no sabemos qué puede pasar. Por eso digo que me genera dudas que en Asturias tengamos un plan de explotación que nos limite las capturas, pero en otras zonas no se regule de la misma manera".

"Con el teletrabajo, yo creo que al concejo se le abren ahí algunas oportunidades. La gente busca sitios tranquilos y bien comunicados. Y en ese sentido, Soto del Barco es una maravilla: tenemos el aeropuerto al lado, tenemos autopista, estamos en un punto muy estratégico y fuimos de los primeros en tener fibra. Ahora que tanto se habla de los nómadas digitales, gente que trabaja a distancia, eso sería una buena oportunidad para un municipio donde, además de las comunicaciones, hay buena programación cultural; tienes el entorno de la ría, equipamientos deportivos tanto en Soto como en La Arena y, luego, un entorno natural para caminar, para salir en bici… Lo tienes todo".