Cajastur, siempre está presente en la vida de los concejos de Asturias para llevar a cabo diferentes iniciativas en el terreno cultural y social o deportivo. Siempre son actividades e iniciativas que redundan en beneficio de la población de las diferentes zonas, y también de quienes las visitan.

En el caso del concejo de Muros de Nalón la entidad bancaria ha colaborado en la restauración del órgano barroco de la iglesia parroquial de San Pedro, ubicado en el coro del templo. El maestro organero Federico Acitores y su compañero, el contramaestre Alfonso de la Cruz, ensamblaron pieza a pieza el viejo órgano de la iglesia avilesina de Santo Tomás de Cantorbery. El instrumento fue objeto de un profundo proceso de restauración e inició una nueva vida con un concierto de la mano del organista Juan de la Rubia, uno de los más afamados de España.

El órgano es un instrumento monumental, tanto en lo referente al continente como en lo que concierne al contenido. El instrumento está formado por un sin fin de conductos, válvulas, mecanismos y fuelles.

De la Cruz y Acitores trabajaron meticulosamente dando forma a este "puzzle" que abruma por su complejidad y que fue rescatado de una desaparición segura gracias a la colaboración entre el Ayuntamiento de Soto del Barco y la parroquia de Santo Tomas de Cantorbery. El proyecto de restauración fue dirigido por José María Martínez, entonces director del conservatorio "Julián Orbón" de Avilés, y contó con la colaboración del organista Raúl Prieto Ramírez. El importe de la recuperación se elevó a 113.900 euros.

Federico Acitores se encargó de hacer realidad el sueño de recuperar el instrumento. "Estaba bastante deteriorado", enfatiza el maestro organero y prosigue añadiendo que fue necesario realizar un tratamiento curativo para acabar con la carcoma que devoraba su madera. "El hecho de desmontarlo nos permitió realizar una revisión a fondo. Como resultado, no sólo se recuperó todo el material, sino que también efectuamos varias mejoras", comentó Acitores.

El proceso restaurador se dilató debido al deterioro que presentaba el sistema de transmisión electro neumático. "Solemos trabajar con órganos mecánicos y nos vimos obligados a fabricar todos los recambios", señaló.

El órgano ha sido dotado con una nueva consola, provista de tiradores de registro automáticos y dos teclados de 61 notas cada uno, una transmisión computerizada, turbina silenciosa para suministrar el viento, un sistema de fuelles restaurado y dos nuevas filas de tubos así como registros redistribuidos. El objetivo: mejorar los aspectos funcional y musical del instrumento. El órgano fue construido en 1954 por la Organería Española S. A y por aquella época escaseaban los buenos materiales. Gracias a esta actuación, el bajo Nalón suma este órgano al barroco de la colegiata de Pravia.

El pasado 22 de septiembre la iglesia de Soto del Barco acogió un concierto de Heinrich Walther. El alcalde de Soto del Barco, Jaime Menéndez Corrales, también organista, recordaba entonces que el órgano parroquial se inauguró en 2010 y desde entonces han dado conciertos en él grandes intérpretes nacionales e internacionales, incluyendo el propio Walther en los años 2012 y 2019.

El alcalde se ha volcado con los necesarios cuidados de un instrumento que necesita seguir sonando, funcionando y en perfecto estado de mantenimiento. La iglesia, construida en 1942, consta de una nave con dos capillas laterales y una torre adosada que hace la función de campanario, en la cual se instaló un reloj.