Isabel Cuervo. Fotógrafa de profesión, la tapiega Isabel Cuervo encabeza un incansable grupo de vecinos del concejo, entre los 74 y los 17 años, que llevan décadas protagonizando unas espectaculares galas solidarias, con cuidadísimos números musicales, para recaudar fondos para la investigación contra el cáncer. Son «benefactores de honor» del Instituto Universitario de Oncología del Principado (IUOPA), al que han aportado ya más de 100.000 euros.

Pocos asturianos tendrán tan clara la importancia de la investigación científica, especialmente en asuntos como el cáncer. Y pocos como ellos harán tanto en su favor. Esta es la ejemplar historia de la asociación tapiega "Os mismos de sempre". La cuenta su presidenta, Isabel Cuervo:

"Pues, mira, la historia surgió un poco porque una señora que tenía una tienda de moda en Tapia, Carolina Santamarina, que en sus tiempos de joven había hecho obras de teatro y desfiles de ropa, una persona emblemática aquí, decidió hacer unas galas musicales para sacar dinero para investigación contra el cáncer. Esto fue en 2008. Convocó a gente del pueblo, gente dispar de Tapia y del concejo que pudiera servir para lo que quería desarrollar".

"Después de tres años, ella ya estaba un poco mayor y ya decidió dejarlo. Entonces los congregados nos dijimos: ‘¿Y ahora qué hacemos? Es una pena que esto se acabe. Pues, venga, seguimos. Vamos a darle un poco de forma a esto, vamos a hacer una asociación’. Hicimos la asociación benéfico cultural ‘Os mismos de sempre’. Hay gente de todas las edades, desde 78 años a 17 años".

"Empezamos nosotros a hacernos cargo de las galas del verano, y le dimos un giro a la temática un poco más actual, un poco más nuestra. Hicimos unas votaciones para ver a qué se destinaba el dinero que recaudásemos, pero decidimos seguir donándolo al IUOPA (Instituto Universitario de Oncología del Principado de Asturias), a la investigación contra el cáncer. Pensamos que eso era algo que nos acababa afectando a todos tarde o temprano y que la investigación es un tema súper importante".

"¿Qué hacemos realmente nosotros en las galas? Creo que es la pregunta que más me hacen. Hay que verlo. Digamos que hacemos números musicales en playback, pero los desarrollamos con vestuario, decorados, bailes... No hay un número estándar. Pon que cada gala son alrededor de 10 números distintos. Lo que haces un poco es transportar a la gente al personaje que estamos imitando y ya la canción que vamos a representar. Hacemos un vestuario y un decorado para cada cosa. Hay unas quince personas en el escenario y otras veinte personas de atrezzo, en la cabina de sonido, los que nos visten, los que nos peinan, los decorados... Nosotros tenemos en el grupo a un genio con las manos qué es José Manuel García Pérez, ‘Chupi’, lo conoce todo el mundo por Chupi. Es un genio. Cuando Chupi dice ‘lo tengo’ para mí es la palabra clave. Yo le digo: ‘Vamos a hacer este año tal cosa’. Está unos días ahí y de repente me llama y me dice: ’Isa, lo tengo’. Yo respiro. Y luego tiene un equipo detrás. Además, la carpintería Carlos Redruello nos deja parte de su nave para desarrollar un poco lo nuestro. Ya le tomamos el pelo y le decimos que le invadimos toda la carpintería. También ellos forman parte del grupo".

"Después, un año, habíamos hecho una gala de Navidad y habíamos hecho unos disfraces de elfos. Y al acabar empezamos a decirnos que si salimos al carnaval con esos disfraces. Y empezamos a salir en distintos carnavales de Asturias. Aparte de que nos gusta, eso nos permite llevar el grupo a la calle y que nos conozca muchísima gente y sepan lo que hacemos. Ven que no es un grupo de carnaval como cualquier otro. Lo nuestro es como llevar un número de la gala a la calle".

"Nosotros donamos todos los años al IUOPA. Llevamos diez años haciéndolo. En el 2018 hicimos el décimo aniversario y decidimos tener un año de parada porque estábamos agotados. Luego íbamos a arrancar justo cuando la pandemia, pero lo tuvimos que aplazar. Este año ya volvimos, hicimos la gala el 23 y 24 de julio y en agosto los días 13, 14 y 15. Hacemos tres galas en agosto y dos en julio con la misma temática para que las pueda ver todo el mundo. Las entradas siempre se agotan. También hacemos una gala de Navidad. Además, otros años también representamos en Vegadeo y Luarca, para Cáritas. Siempre hay un fin solidario".

"Cuando acaba el año pues miramos a ver lo que necesitamos para afrontar nuevas galas y el resto se da todo al IUOPA. Pues en estos diez años llevamos donados unos 100.000 euros abundantes. Para salir de Tapia es una pasta. Y de gente que no es nada; porque es que no somos nada, quiero decir. La verdad es que en el Instituto Oncológico nos hicieron benefactores de honor y nos adoran y vienen a las galas. Nos lo reconocen muchísimo porque ven que es algo que sale de la base. Nosotros dedicamos todo nuestro tiempo libre a esto. Cuando acabas con las galas de verano empiezas con los carnavales… Es mucho tiempo dedicado a ensayar, a hacer los trajes, los decorados…"

"Mucha gente te está esperando también. En cada gala son 252 asientos. Las sacas a la venta y al día siguiente a lo mejor no hay ninguna. Una compañera mía que tiene una casa de alquiler me dijo hace poco: ‘¿Te puedes creer que me llaman los clientes que vienen para julio y lo primero que me dicen es que les reserve las entradas de la gala?’. Te sientes recompensado porque a la gente le gusta pasar un rato agradable y si, entre todos, podemos aportar cada uno un granito de arena a la investigación contra el cáncer, pues mejor".

"Esto nos ha hecho más sensibles a todo lo relacionado por el cáncer. Cuando en LA NUEVA ESPAÑA sale una noticia de algún avance del IUOPA o del grupo de López Otín, en el grupo que tenemos de WhatsApp se festeja. Lo nuestro no es nada, es un poco, pero para nosotros ahí está un trocito de todo nuestro esfuerzo. Porque te puedo asegurar que el esfuerzo es de verdad. Que estamos metidos en la nave haciendo decorados cuando podíamos estar tomando el vermú o dando un paseo por la tarde. Es mucho trabajo, pero supongo que la respuesta de la gente y los avances en la investigación nos gratifican, nos vemos recompensados. Tenemos que seguir aportando y empujando con nuestro pequeño grano de arena".