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El "angustioso" viaje de dos asturianos a Filipinas en pleno tifón: "Había zonas devastadas"

Alicia Izquierdo e Iván Morales huyeron a Bali tras comprobar la fuerza de la emergencia, que dejó más de 200 muertos

Estado de la localidad de Cebú, en Filipinas, tras el paso del tifón.

Estado de la localidad de Cebú, en Filipinas, tras el paso del tifón. / Philippine Red Cross / Xinhua Ne / Europa Press

Oviedo

El tifón «Kalmaegi» ha dejado una estampa de destrucción a su paso por Filipinas. El número de fallecidos supera las doscientas personas y hay más de un centenar de desaparecidos, mientras el país se prepara para un nuevo golpe. Las autoridades nacionales emitieron este sábado una alerta ante la inminente llegada del tifón «Fung-wong», que podría intensificarse antes de tocar tierra, provocando una imagen aún más desoladora.

La situación de emergencia que vive el país ha llevado a muchos turistas a tener que buscar la forma de regresar a casa o, como los asturianos Alicia Izquierdo y su pareja, Iván Morán, a organizar sobre la marcha un plan alternativo huyendo de la «devastación» que presentan algunas localidades.

«Quise ser optimista y pensar que iba a ser un tifón más en un país que está preparado para ellos. Que iba a pasar un poco rozando por El Nido, nuestra primera parada, pero que íbamos a poder seguir el viaje con normalidad porque ya habría pasado todo», cuenta la ovetense ya en un destino seguro. Pero nada más lejos de la realidad. Ni veinticuatro horas estuvieron los asturianos en el país filipino, obligados a trasladarse a Bali sobre la marcha ante la amenaza de un nuevo tifón y el estado de emergencias que presentaba gran parte del país.

Países "con alta capacidad de recuperación"

Izquierdo reconoce que decidieron seguir con su itinerario previsto, en el que llevaban meses trabajando, «quizás no muy prudentemente», pero «son países con alta capacidad de recuperación, enseguida se reponen». Precisamente, la ovetense ya vivió una situación de emergencia hace varios años, cuando el paso del huracán «Irma» la pilló en Cuba. Entonces, recuerda, le sorprendió «la capacidad de recuperación y cómo se normalizó el turismo en muy poco tiempo». Por eso, «contaba con estragos mínimos y que pudiéramos continuar con el viaje». Lamentablemente, «las condiciones cambiaron de un momento a otro y se volvió aún más devastador».

Alicia Izquierdo e Iván Morán, en España antes de viajar a Filipinas.

Alicia Izquierdo e Iván Morán, en España antes de viajar a Filipinas. / LNE

La pareja está acostumbrada a viajar de mochileros, por lo que cuando escucharon unos días antes de su viaje que un tifón se estaba acercando a tierras filipinas decidieron arriesgarse pensando que la magnitud no sería muy elevada. Sin embargo, tras un trayecto de más de diecisiete horas, comprobaron que algunas zonas estaban «devastadas» y había importantes inundaciones. «Nuestra primera parada iba a ser El Nido, llamamos al hotel y nos dijeron que había daños, pero que no nos afectaban y fuésemos igual», relata.

Así decidieron hacerlo, pero tras una parada de unas horas en un hotel de Manila (capital de Filipinas), cuando regresaron al aeropuerto les informaron que su vuelo estaba cancelado, que la localidad «no estaba en condiciones como para ir a hacer turismo» y que les podían reubicar en un vuelo seis días más tarde.

Sin margen de maniobra

Sin pensarlo, solicitaron que les devolvieran el dinero y se pusieron a buscar opciones alternativas. «Nuestro margen de maniobra era muy pequeño. No teníamos opción de ir a El Nido y un tifón iba a afectar a Manila que era donde estábamos; y de continuar el viaje sería por zonas en alerta nacional», explica Izquierdo. Con este escenario, decidieron cambiar todo lo que tenían previsto y marcharse a Bali. «Siempre viajamos con un buen seguro, así que esperamos que nos cubra la cancelación del viaje a Filipinas porque fue por una situación de emergencia», añade.

Aunque la pareja pasó muy pocas horas en Filipinas, Izquierdo reconoce que «lo pasamos mal. Hubo momentos de angustia en los que piensas si volver para España y perderlo todo o quedarte y arriesgarte a que pase algo. Fue muy angustioso, tenemos experiencia en viajar, pero fue de las peores. Y ver imágenes sin parar de cómo quedaron zonas como Cebú (por donde preveían pasar)...».

La pareja, ya fuera de peligro, en Bali.

La pareja, ya fuera de peligro, en Bali. / LNE

Atendiendo a la información ofrecida por el Gobierno de Filipinas, su cambio de rumbo a Bali parece haber sido la mejor opción. Tras el paso de 'Kalmaegi', cerca de tres millones de personas se han visto afectadas por el tifón en el país y 1,4 millones de hogares se han quedado sin conexión a la red eléctrica. Además, la llegada de un nuevo fenómeno meteorológico, con vientos sostenidos de 140 kilómetros por hora, podría afectar a un total de 8,4 millones de personas, incluidas unos 5,7 millones que se encuentran en zonas costeras.

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