Gustavo Suárez Pertierra, presidente de Unicef España: "Asturias tiene datos sobre bienestar de la infancia bastante positivos en comparación con la media española y un modelo pionero"
"La pobreza infantil en España es la más alta de la Unión Europea"

Gustavo Suárez Pertierra, delante de la sede de Unicef en España, en Madrid. | Unicef
Gustavo Suárez Pertierra (Cudillero, 1949) es el presidente de Unicef España. Tuvo un importante papel en la política activa, al haber sido Ministro en dos ocasiones durante la etapa de Felipe González (PSOE): fue titular de Educación (1993-1995) y de Defensa (1995-1996). En esta entrevista avisa sobre los peligros a los que se enfrenta la infancia.
Advierte sobre la pobreza infantil (la de España es la más alta de la Unión Europa) y resalta que Asturias destaca en lo relativo al bienestar de la infancia. Las nuevas tecnologías y su papel en los más jóvenes también es otro tema a tratar en la charla.
¿Cuál diría que es hoy el principal desafío para garantizar los derechos de los niños en España?
Si tuviera que definirlo en una frase, el desafío es el de proteger a la infancia. Protegerla frente a la pobreza, frente a los peligros del mal uso de las nuevas tecnologías, frente a los problemas de salud mental, frente a los graves obstáculos para que puedan disfrutar de una vivienda digna, frente a la violencia, protegerla cuando llega a nuestro país huyendo de guerras y pobreza extrema. Y esa protección tiene que ser un compromiso de todos y en ella se deben volcar todos los poderes públicos.
Se habla de una "infancia invisible". ¿Qué realidades de los niños y niñas en nuestro país siguen pasando desapercibidas?
El concepto de infancia invisible tiene dos derivadas. Por una parte, en el mundo hay 150 millones de menores de cinco años, alrededor de 2 de cada 10, que no están registrados y son, por tanto, invisibles para los sistemas gubernamentales, con las gravísimas consecuencias que esa situación tiene para su salud, su educación, su protección y su desarrollo. Afortunadamente, en España no nos enfrentamos a este problema de registro, pero sí que es cierto que la sociedad en general no llega a ser consciente del número de niñas y niños que ven como sus derechos no se cumplen. Somos conscientes de que hay pobreza, pero ¿sabemos que son más de 2,7 millones de niños, niñas y adolescentes, uno de cada tres, los que la sufren? Cada vez es más habitual hablar de los problemas relacionados con la salud mental, pero ¿somos consciente de que 4 de cada 10 adolescentes manifiestan haber tenido o creen haber tenido un problema de salud mental en los últimos 12 meses? Todos sabemos que las nuevas tecnologías –móviles, redes sociales, vídeo juegos, etc.– pueden tener efectos no deseados en la infancia, pero ¿entendemos que una exposición temprana y sin acompañamiento conlleva riesgos que deben abordarse ya como un problema de salud pública? Quizás los problemas no sean invisibles, pero sí lo son las cifras, la magnitud y las consecuencias que hay detrás de ellos.
Unicef alerta continuamente sobre el aumento de la pobreza infantil. ¿En qué momento estamos en ese apartado?
La pobreza infantil en nuestro país es la más alta de la Unión Europea. Es una situación que no puede esperar más y exige medidas urgentes. En estos momentos España ha alcanzado sus peores datos desde la gran recesión. Un 34,6 % de los menores de 18 años se encuentran en riesgo de pobreza o exclusión social, sin una evolución significativa en los últimos años. Esto supone que más de 2,7 millones de niños, niñas y adolescentes están sufriendo la pobreza, con todos los enormes impactos personales, económicos y sociales que eso supone.
En un mundo cada vez más digital, ¿cómo proteger a los menores sin limitar su acceso a las oportunidades que ofrece la tecnología?
La digitalización, orientada al desarrollo humano, representa una oportunidad extraordinaria para la infancia. Permite acceder a una información prácticamente ilimitada, estimula la creatividad, amplía las posibilidades de comunicación, abre nuevas vías de aprendizaje personalizado, refuerza el trabajo colaborativo, potencia el pensamiento crítico, ofrecen espacios para la autoexpresión, la participación ciudadana y el fortalecimiento de vínculos familiares o sociales. Pero es una realidad que un mal uso genera amenazas externas como el ciberacoso, el acceso a contenidos inadecuados o la pérdida de privacidad, y consecuencias más sutiles, pero igualmente preocupantes, como la sobreexposición, la pérdida de hábitos saludables, la fatiga mental, la presión por la imagen o la reducción de la interacción cara a cara. Impacta en su salud física y mental, en su educación, en su protección, en su vida privada y social, en su desarrollo vital, en la convivencia… Por ese motivo es necesario consolidar el reconocimiento del acceso a Internet como un derecho habilitante, esencial para ejercer otros derechos fundamentales. Y, en ese sentido, los entornos digitales deben diseñarse y gestionarse de forma que niños y niñas puedan desarrollarse de forma integral, considerando como guía el interés superior de la infancia y adolescencia y el necesario equilibrio entre los ámbitos de acceso, protección, educación y participación infantil.
¿Qué papel juegan los propios niños y adolescentes en la defensa de sus derechos?
La infancia ha de tener un papel central en todos aquellos aspectos que les afectan. La Convención sobre los Derechos del Niño, cuyos preceptos son de obligado cumplimiento, insta a los Estados a garantizar que niños y niñas puedan expresar libremente sus opiniones sobre los asuntos que les afectan y que sus opiniones se tengan en cuenta. Es importante que la participación infantil y adolescente perme en todos los ámbitos donde sea posible: en el entorno familiar, el barrio, la comunidad o el centro educativo, ya que se trata de un derecho y, al mismo tiempo, una fuente de desarrollo personal y educativa que promueve la autoprotección y la resiliencia.
Uno de cada diez niños y niñas reconoce haber sufrido ciberacoso, y uno de cada tres adolescentes, violencia digital en la pareja, ¿qué le dicen estas cifras?
Recientemente Unicef España ha hecho público el informe Infancia, Adolescencia y Bienestar Digital. Se trata del mayor estudio realizado a nivel mundial y ha contado con la participación de casi 100.000 niños y niñas. Muestra unas conclusiones y plantea una hoja de ruta con propuestas que persiguen una idea central: garantizar el bienestar de niñas, niños y adolescentes en los entornos digitales lo que, sin duda, plantea en la práctica desafíos complejos. El uso temprano, intensivo y sin acompañamiento de las nuevas tecnologías tiene tales repercusiones en el desarrollo infantil que invita a considerar el tema como una cuestión de salud pública. Por eso debemos tomar conciencia y actuar como comunidad, de forma integral, contando con todos y escuchando la voz de niños, niñas y adolescentes. Hay que reforzar la colaboración y coordinación entre todos los agentes implicados en la protección y el desarrollo digital de la infancia que desemboque en una Estrategia Nacional consensuada, con un enfoque de derechos, alejado de ideologías y polarización. Debemos avanzar en propuestas de Estado, de consenso y compromiso político.
¿Le preocupa la situación de los jóvenes en zonas de conflicto, como puede ser Ucrania o Gaza?
Unicef nació para atender las necesidades de los niños y niñas de todo el mundo tras las devastadoras consecuencias de la Segunda Guerra Mundial. Llevamos casi 80 años atendiendo la situación de la infancia en los conflictos armados, está en nuestro ADN. Los niños y niñas son las primeras víctimas de la guerra. 460 millones de niños viven en países afectados por conflictos violentos; muchos son desplazados forzosos, a veces huérfanos o niños no acompañados en busca de seguridad. Además, los niños y niñas son especialmente vulnerables al abuso, la explotación y la trata durante las emergencias y los conflictos armados. Sin duda Gaza o Ucrania han centrado la atención mediática en los últimos años, pero no podemos olvidar otros muchos rincones del mundo que no salen en las noticias, como Sudán, Haití, Bangladesh o la República Democrática del Congo, que están inmersos en dramáticos conflictos y donde la situación de la infancia es desesperada. Seguimos dedicando buena parte de nuestros esfuerzos a atender estas necesidades y necesitamos el apoyo de toda la sociedad para seguir haciéndolo.
¿Vivimos una crisis silenciosa respecto a la salud mental infantil?
La salud mental es fundamental para fomentar nuestra capacidad de pensar, sentir, aprender, establecer relaciones significativas y contribuir al mundo. Según el Barómetro de Opinión de la Infancia y la Adolescencia sobre Salud Mental de Unicef España (octubre 2024) 4 de cada 10 adolescentes manifestaba haber tenido o haber creído tener un problema de salud mental en los últimos doce meses. En este sentido nuestra labor se centra en transformar esa realidad de niños, niñas y adolescentes generando una movilización de toda la sociedad a favor de la salud mental y en contra del estigma.
¿En qué proyectos están trabajando en Unicef?
La labor de la organización es amplia y abarca todo lo que tiene que ver con la infancia: salud, supervivencia, educación, protección, apoyo psicosocial, desastres naturales, crisis climática… La lista es tan larga como los problemas y obstáculos a los que se enfrenta la infancia en todo el mundo y que ponen en peligro sus derechos. En España, además de conseguir fondos para los proyectos de la organización en todo el mundo, realizamos una labor de incidencia y sensibilización centrados en aspectos como la pobreza, la salud mental, los derechos digitales, la situación de los niños y niñas migrantes que llegan solos a nuestro país, la protección frente a cualquier tipo de violencia, la educación o la participación infantil.
¿Cuál es su reto principal?
Hacer de este mundo y de nuestro país un lugar mejor para la infancia, donde sus derechos sean respetados. Unicef ha sido desde su creación un baluarte contra los peligros que amenazan la vida y el bienestar de los niños y niñas, sobre todo en estos tiempos tan difíciles e imprevisibles. Mantenemos nuestra firme determinación de estar presentes en todo momento para ayudar a todos y a todas. Para lograrlo no podemos hacerlo solos; necesitamos el apoyo de todos, de los gobiernos a todos los niveles, de las empresas, de la sociedad civil. Juntos podemos seguir avanzando en la defensa de los derechos de la infancia.
¿En qué situación ve a los jóvenes de Asturias en base a los datos que pueda tener?
Asturias siempre ha presentado unos datos, en lo que respecta al bienestar de la infancia, bastante positivos en comparación con la media española. La satisfacción vital de los menores y su bienestar siempre salen destacados en muchos de los informes que hacemos, como refleja el último Barómetro de Opinión Infantil. Destaca especialmente lo relacionado con la participación infantil. Asturias ha desarrollado un modelo propio, pionero a nivel nacional y por el que pasan cada año miles de niños, niñas y adolescentes. Ese modelo es reconocido internacionalmente y consigue que en las políticas que les atañen se les tenga en cuenta y se les consulte de una manera real y directa. Es cierto que hay cuestiones que nos preocupan, como los datos sobre pobreza infantil. En este sentido, aunque se han desarrollado políticas para mitigarlas, es una lacra que aqueja a todo el país y de la que estamos muy pendientes.
¿Cómo se logra mantener la confianza en una gran organización internacional, como la suya, en tiempos de tanta polarización?
Desde su nacimiento Unicef sigue a rajatabla su mandato de trabajar a favor de la infancia, sobre todo de la más desfavorecida, esté donde esté, sin distinguir razas, credos o lugar de nacimiento. Somos un actor de confianza plena ha favor de la infancia y rendimos cuentas ante todos nuestros socios y aliados con total transparencia.
¿Qué aporta Unicef a la sociedad?
Nuestra labor durante casi 80 años nos avala. Aunque queda mucho camino por recorrer, aportamos una labor que logra cambios reales en la vida de los niños y transforma la sociedad en la que viven. Aportamos integridad, compromiso, diversidad e inclusión. Unicef es capaz de transformar ese compromiso en acción, por eso somos la principal organización del mundo dedicada a defender los derechos de la infancia.
- Colas en Decathlon para hacerse con la nueva bicicleta de montaña eléctrica que tiene una rebaja de 400 euros por tiempo limitado
- Las razones de la fuerte eclosión de la colonia balear en Asturias: 'Las islas están masificadas, el norte es tranquilidad
- Así son los dos 'modernos' supermercados que han reabierto en Asturias, tras ser reformados de arriba a abajo: secciones de libre servicio, más cajas y etiquetas electrónicas de última generación
- El restaurante ubicado en una casona típica asturiana, frente a un río y en un valle, que esconde el pote entre los top 3 mejores de Asturias
- La modelo italiana Alice Campello, mujer de Álvaro Morata, deslumbra en Asturias en la boda de una de sus mejores amigas
- Emotiva despedida al joven motero fallecido en un accidente de tráfico en Gijón: 'Muchos le querían
- Las condiciones para adecuar locales como viviendas en Gijón: el Ayuntamiento resume los criterios básicos a cumplir
- La coqueta pastelería asturiana con vistas al Cantábrico que acaba de ganar un 'Solete' Repsol y que es el paraíso de los desayunos
