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Asturianos en la Cuba terminal: "La sociedad cubana lleva años destruyéndose en esta dictadura loca, vivimos una gran mentira, estamos peor que nunca y el pueblo no reacciona"

Antonio, hijo de emigrantes asturianos, dejó la isla en la que creció harto de ver arruinadas sus expectativas de vida: "Estamos mucho peor que cuando cayó el bloque soviético porque ahora tampoco hay nada pero, además, en estos 35 años nadie arregló las infraestructuras"

"La sanidad era la joya de la corona, pero ahora la gente no tiene ni para tomar una aspirina"

El presidente de Cuba, Miguel Diaz-Canel (c), participa en una marcha frente a la Embajada de Estados Unidos este viernes, en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa

El presidente de Cuba, Miguel Diaz-Canel (c), participa en una marcha frente a la Embajada de Estados Unidos este viernes, en La Habana (Cuba). EFE/ Ernesto Mastrascusa / Ernesto Mastrascusa/Pool

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

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Los cubanos están sumidos en la peor crisis de su historia: sin comida, sin luz, sin medicinas… Cuba se encuentra en estado terminal y, ahora, tras la intervención de Trump en Venezuela se ha quedado sin el petróleo venezolano, que suponía nada menos que el 30% de su dieta energética. Unos 16.000 asturianos, con nacionalidad española (nacidos en Asturias o descendientes de emigrantes), residen en la isla. Componen, sin duda, la comunidad de asturianos por el mundo que vive en peores condiciones económicas. Muchos de ellos dependen para subsistir de las ayudas económicas que anualmente les envía el Principado. No son pocos los que dicen que Cuba está a las puertas de un desastre humanitario. LA NUEVA ESPAÑA entrevista durante estos días a representantes de la comunidad astur-cubana. Todos han pedido mantener el anonimato por miedo a las represalias del régimen encabezado por Díaz-Canel.

Antonio, nombre ficticio, es hijo de un asturiano emigrante a Cuba. Tiene, por tanto, la nacionalidad española. De formación universitaria, tanto él como su hermano han dejado la isla donde se criaron. Antonio vive en Asturias. Ha emprendido el camino inverso que tomó su padre. Y confiesa que se siente, como él le decía, “igual que una foto detenida en el tiempo”: “Tú no perteneces ni aquí ni a allá. Tú hiciste la fotografía en el momento que te fuiste y eso se quedó congelado en el tiempo. Entonces, tienes cosas del lado de allá y tienes cosas del lado de acá”. A petición de LA NUEVA ESPAÑA, Antonio habla sobre el lado “de allá”. Y aporta un interesante análisis sobre las causas del profundo fracaso de Cuba y su revolución: 

El desengaño

“Yo tengo 46 años y me vine a España en 2007. Le voy a dar una visión que le va a resultar interesante y útil y va a entenderla la perfección. Es una opinión mía muy personal, pero está basada en la experiencia práctica que he vivido. Mire, las generaciones de mi papá fueron las generaciones del compromiso. Gente que implicó cuando se produjeron los cambios económicos y sociales allí, en Cuba. Era lo nuevo, la nueva propuesta (la revolución castristra), había que acabar con la dictadura de Batista… Como cuando se produjo el proceso de Transición aquí en España, la sociedad se implicó en ese cambio. La generación de mi padre se implicó. Pero muchos terminaron desengañados”.

La generación del divorcio

“La generación de mi padre fue la del compromiso. La mía, en cambio, fue la generación de la ruptura, la generación del divorcio. Porque cuando las personas que tienen ahora mi edad, tres o cuatro años arriba o abajo, llegamos a la madurez mental y empezamos permitirnos entender y ser un sujeto activo en lo que está pasando en Cuba, nos dimos cuenta de que vivíamos en una mentira. Eso trae como consecuencia que tú empieces a divorciarte del sistema social en el que estás viviendo. Fue lo que me pasó a mí y a un montón de gente. Tanto es así que el 99% de las personas de mi generación, los que estudiaron conmigo, mis amigos de infancia, del colegio, de la universidad, están en el extranjero”.

“Hay una ruptura porque te empiezas a dar cuenta de que el discurso que te están dando en televisión es una gran mentira porque todos ellos (los dirigentes del régimen) viven veinte veces mejor que tú. Porque ellos te piden un sacrificio que ellos no hacen. Te das cuenta que que todo es un descaro. Si tú tienes una capacidad económica y unas relaciones personales extraordinarias haces lo que te da la gana, no te tienes que sacrificar como ellos te están diciendo en la televisión que te sacrifiques”.

Un hombre rebusca entre las basuras en La Habana

Un hombre rebusca entre las basuras en La Habana / Ernesto Mastrascusa/Efe

Abocados al fracaso profesional

“Y está el gran problema que representa para ti una economía desastrosa. En esa economía tú, como profesional, jamás nunca vas a estar valorado. Porque te pagan un salario de porquería que no sirve para nada. Si tú quieres hacer determinadas cosas para mejorar la sociedad, o el sector en el que tú trabajas, no puedes porque el mismo sistema gubernamental no te lo permite o no le interesa. Ahora ya estamos en una fase en Cuba en la que ya ni siquiera estamos hablando de eso, estamos hablando de subsistir, de tener luz, comida… Pero este gran desastre que tenemos ahora es el resultado de todo aquello”.

Un ejemplo para entender

“Te lo explico de manera práctica para que lo entiendas. Uno de los casos más sangrantes que tienes ahora en Cuba es la sanidad, que fue la joya de la corona y ahora es un desastre. Absoluto, absoluto. La gente no tiene ni una aspirina para tomar. Tú eres médico. Te sacrificaste para sacar la carrera de Medicina, que no es fácil. La terminaste. Te hiciste especialista. Y empezaste a trabajar para el sistema porque tú quieres ejercer tu carrera. Tú estás trabajando en el hospital. Vale. Pero estás viendo que en hospital te pagan una porquería de salario. Estás viendo que estás en un salón de operaciones y se te va la corriente y tienes que coger una pinza, cerrarle la carótida al paciente para que no se te desangre y esperar tres horas a que te venga la corriente para que no se te muera tu paciente. Así como te estoy contando, es un caso real”.

“O que tú trabajas en un hospital y para operar tienes, por ejemplo, tres bisturíes, dos agujas y cuatro hilos para hacer la sutura. Pero como el que estás operando es familia del director o el sobrino del vice-ministro para ese sí hay todo el material que se necesita. Pero para tu abuelita, que la pobre infeliz no tiene quien le ayude, para esa no hay y se tiene que joder. Entonces, si tienes que ver esas mierdas todos los días en tu trabajo terminas quemadísimo”.

Frutos de la mentira

“Y como mucha gente de la sanidad se iba del país, ¿qué hizo el Gobierno?: calificó al personal de la sanidad como de extrema importancia. Porque ellos querían mantener esa joya de la corona. Entonces si querías ir de Cuba tenías que pedirle la baja al Ministerio de Sanidad. Y cuando tú le pedías la baja al Ministerio de Sanidad te castigaban 10 años sin salir del país porque te consideran un traidor. Además te quedadas sin ese puesto de trabajo y te ponían en otro mucho peor. No solo no podías salir, también te castigaban. Conozco casos de personas que iban a estudiar Medicina pero, como se querían marchar de Cuba y sabían que los iban a castigar, estudiaron otra carrera”.

Vendedores ambulantes de comida en La Habana.

Vendedores ambulantes de comida en La Habana. / Ramón Espinosa /AP

Un largo proceso de destrucción

"Imagínate la generación de nuestros padres, gente que participó en ese proceso (la revolución) y que ven el descaro que hay y el grado de depauperación de la sociedad cubana. Es enorme: la gente buscando entre las basuras, la gente muriéndose porque no tiene un medicamento. En los últimos meses se ha agudizado extraordinariamente la situación, pero tiene que ver con todo ese proceso que te estoy contando. No es una cosa que haya ocurrido en cinco minutos. Es un proceso: la sociedad cubana lleva muchos años destruyéndose. tú estás viendo cómo se destruye el hospital porque nadie le arregla, estás viendo cómo las enfermeras y los compañeros estudios de trabajo emigran porque no hay solución para allí y te estás dando cuenta cómo la nueva generación de médicos, de enfermeros, de técnicos de laboratorio que te van a sustituir generacionalmente no sirven para nada porque son frutos de una sociedad que es totalmente ficticia, falsa”.

Una generación sin compromiso

“El deterioro es acelerado. Y todo eso viene de atrás. Ahora la gente no tiene compromiso. Mi generación es de las últimas donde la gente tuvo cierto compromiso. Desde que vine a España siempre he tenido un buen comportamiento. La gente me lo dice: tú viniste y rápidamente te integraste, no tuviste ningún problema ni diste ningún problema. Y comentan: pero mucha gente que ha venido detrás de ti tuvo y da problemas. No están acostumbrado a tener una correcta actitud, una correcta educación, unos correctos modales. Todo eso se ha perdido. Es una generación educada en el sálvase quien pueda, mirando para sí misma”.

Noche en La Habana, durante uno de los apagones.

Noche en La Habana, durante uno de los apagones. / Ernesto Mastrascusa/Efe

La caída del "Telón de acero": la gran oportunidad perdida

“En 1991, cuando cayó todo el bloque socialista, lo que tenía que haber hecho Fidel Castro es haber dicho: mira, yo no lo puedo aguantar más porque la persona que me mantenía ya no está. En Cuba todo venía de la Unión Soviética. No te puedes imaginar cómo se vivía en Cuba entre 1991 y 1994 eso fue horroroso. No había nada. Y la inflación era espantosa porque el país se quedó sin suministro. Hasta el tornillo con el que tú ensamblabas una maquinaria venía de la Unión Soviética”.

El país se quedó literalmente sin economía. Entonces Fidel tendría que haber dicho: bueno, mira, vamos a cambiar el sistema social, hacemos un proceso de transición de manera paulatina. Uno de los grandes errores que cometió la Unión Soviética fue que, da la noche a la mañana, dijeron: venga, capitalismo. Y, claro, fue una selva. En Cuba podría haber habido una transición como en España. Tú haces ese proceso sí y ya la sociedad se va capitalizando poco a poco: vuelve a aparecer la propiedad privada, que había desaparecido en Cuba con el campo socialista, pero tú puedes establecer una especie de capitalismo, una socialdemocracia como en los países nórdicos. Pero no quiso eso, quiso perpetuarse en el poder y tener la dictadura loca esa que te encuentras ahora en Cuba”.

El gran divorcio: el sistema paralelo

“¿Y qué pasa? Que esto genera un sistema paralelo dentro de la sociedad cubana. La gente empieza a divorciarse del sistema. Es importante entender esto. O sea, tú no quieres tumbar al comunismo. Tú permites que siga hablando mierda en su discurso en la plaza de la Revolución pero tú vives de espaldas a él. En cambio, yo encuentro lógico que todas las personas colaboren para tumbar ese sistema. Por eso me busqué problemas en Cuba y me tuve que ir”.

Entonces la gente empezó a vivir de espaldas al Gobierno, en un sistema paralelo. O sea, tú tenías un mercado negro, como se le llama aquí el dichoso estraperlo, donde tú resolvías tu vida sin tener que depender del otro. Es decir, si tú trabajabas en una fábrica de cemento robabas un saco de cemento y lo vendías en el mercado negro, donde comprabas un paquete de carne que otro había robado del matadero. Y el del paquete de carne había comprado una caja de medicamento que se robó otro de una farmacia. Y así infinitamente. Así se vivía”.

“Entonces, ¿qué pasa con las generaciones que vienen detrás de la mía? Cuando se cae el campo socialista yo tenía 12 año, ya estaba empezando la adolescencia, tenía ciertos valores ya forjados. Pero la gente que vino detrás de mí no lo tuvo, ya se criaron en la sociedad del sálvese quien pueda. ¿Y qué pasa? Que tú te encuentras gente de mi generación, y gente posterior a mi generación, que jamás en su vida han trabajado, que nunca han tenido una nómina, que no saben lo que es un contrato de trabajo, ni una jornada laboral, ni estar en un puesto de trabajo a las 8 en punto de la mañana. No sabes nada de eso porque siempre has vivido del estraperlo”.

Entonces, entre otras consecuencias de todo esto que te estoy contando, se produce un aumento grandísimo de la prostitución en Cuba sobre todo en gente de mi generación. Porque te es mucho más factible ir para el malecón y venderle tu cuerpo en un turista a por 30, 40 o 50 euros, que es el salario mensual de un ingeniero y de un médico en Cuba. Y no te tienes que levantar todos los días, machacarte la existencia para que a final de mes te paguen esa cantidad. Vas al malecón se acuestas con un tipo y tienes 60 euros en menos de 10 minutos”.

Imágenes de Fidel Castro en el desfile organizado por el régimen para recibir a los caídos en  Venezuela en la operación de secuestro de Maduro por parte de EE UU

Imágenes de Fidel Castro en el desfile organizado por el régimen para recibir a los caídos en Venezuela en la operación de secuestro de Maduro por parte de EE UU / Ernesto Mastrascusa POOL

Ahora es todo aún peor

“Y ahora la situación es muchísimo peor. ¿El motivo? Que el hospital donde trabajaba ese cirujano del que te hablaba al principio, el que tenía que dejar de operar por falta de luz, ahora lleva 30 o 40 años sin una capa de pintura. No se le ha arreglado ni un desconchado de la pared. Entonces, ha vuelto a la misma crisis, al mismo problema de falta de suministro de un gobierno que está en bancarrota, pero además la infraestructura con la que tú cuentas está depauperada. Llueve sobre mojado”.

El pueblo desactivado

“Yo creo que ahora los cubanos están viendo que se les viene encima algo parecido a lo que ha pasado en Venezuela. Esta vez sí. Pero, de todas maneras, mi opinión muy personal es que el gran problema que tiene Cuba no es la dictadura, es la gente. La gente en Cuba no sirve. lamentándolo mucho tengo que decirlo, pese a que son mis compatriotas. Pero es la verdad”.

Si vives en una sociedad en la que tú ya no tienes absolutamente nada que perder, ¿entonces no sé qué esperas para irle para arriba a esa gente y rajar a todos esos hijos de puta que llevan años haciéndote la vida imposible? El pueblo tiene que implicarse y el pueblo no se implica”.

“Pasa lo mismo en Venezuela. Por eso yo estoy muy relajado con el tema de Venezuela. No soy venezolano, pero conozco América Latina y sé que el gran problema que tiene América Latina es la mentalidad colonialista y mojonera que se tuvo en aquella época sigue existiendo. El gran problema que tiene América Latina es que en Venezuela no va a pasar absolutamente nada. A Maduro se lo llevaron y ahora pusieron a la Delcy. Bien, ¿puede que haya un proceso de transición? Mentira. Dentro de un año o dos eso va a volver al mismo descaro que era antes. Porque los venezolanos lo que quieren es robar, corromperse, lo que quieren es vivir por encima de sus posibilidades y toda esa serie de cosas”.

Conoce a otros asturianos como tú

Porque la gente se acostumbra a eso y ese es el gran problema de la sociedad cubana. O sea, tú ahora tienes un cierto poder como ciudadano, en el sentido de que, si trabajas, por ejemplo, en una planta de producción de medicamentos esa poca producción te dedicas a venderla en el extraperlo para buscarte tu dinero. Lo que haces es aprovecharte de la persona que no tiene el recurso. Te dices que como tú lo necesitas, te aprovechar. En realidad, lo que tendrías que hacer es a ir a por la persona, o a por el sistema, que te está jodiendo la vida. Pero eso no está pasando”.

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