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Los asturianos de Cuba pierden a Longinos Valdés, el emigrante "que siempre ayudaba a quien lo necesitaba"

Nacido en Castañedo (Belmonte de Miranda) en 1946 fue uno de los últimos asturianos en emigrar a la isla, donde trabajó durante 40 años en el Ministerio de Agricultura como ingeniero agrónomo y sentía como "una puñalada en el centro del pecho" el hundimiento socioeconómico en que ha terminado la revolución castrista

Longinos Valdés su vida estuvo implicado en las distintas asociaciones de asturianos en la isla y hasta poco antes de su muerte, a principios de este mes de enero, fue presidente de la Federación de Asociaciones Asturianas en Cuba

Longinos Valdés en el puerto deportivo de Gijón

Longinos Valdés en el puerto deportivo de Gijón / .

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

La comunidad de asturianos en Cuba se ha quedado huérfana tras el reciente fallecimiento de una de las personas que más hicieron por la colectividad en estas últimas décadas: el emigrante belmontino Longinos Valdés Álvarez, expresidente de la Federación de Asociaciones Asturianas de Cuba, además de ser miembro y directivo de casi todas las entidades relacionadas con la asturianía en la isla, además de formar parte del Consejo de Residentes Españoles en Cuba. Este ingeniero agrónomo nacido el 3 de noviembre de 1945 en el pueblo de Castañedo (Belmonte de Miranda) fallecía el pasado 3 de enero en Asturias, a donde había venido a residir por sus problemas de salud en el año 2023. Su entorno familiar lo recuerda como una persona entregada siempre a mejorar la vida de los demás.

Valdés fue uno de los últimos emigrantes asturianos en llegar a la isla, en 1951. Emigró desde Belmonte con su madre, que ya tenía dos hermanos residiendo en Cuba, donde por entonces las condiciones de vida eran mejores que una España que todavía estaba saliendo de la posguerra. Desde entonces desarrolló su vida en La Habana.

Cuando Castro llega al poder en 1959, Longinos tiene 14 años. El triunfo de la revolución le pilla casualmente en Asturias. Había venido de visita en compañía de un tío. Fue un viaje desgraciado, en el que el tío fallece en un accidente y Longinos tiene que regresar solo a Cuba. No volvería a pisar Asturias hasta algunos años después de la caída del bloque soviético, en 1994. A partir de ese momento visitó su tierra natal en varias ocasiones, hasta que en 2023 retornó definitivamente por problemas de salud. Uno de sus hijos, que reside en la región, fue a buscarlo para traerlo a su tierra natal.

Longinos se graduó como ingeniero agrónono y pecuario y comenzó a trabajar en el Ministerio de Agricultura, en el que trabajó durante 40 años, implicándose en el desarrollo ganadero del país. En el ministerio era “balancista”, se encargaba de controlar todos los datos, la estadística de la masa ganadera del país, lo que le olbigaba a viajar por todo el país para hacer ese control. Quienes le conocieron bien pueden decir que la deriva que el régimen fue tomando con los años, con el profundo deterioro socioeconómico en sumió a la población cubana -que ahora vive la peor crisis de su historia- Longinos sintió todo este proceso como “una puñalada en el centro de su pecho”.

El otro gran golpe que recibió en su vida Longinos Valdés fue el fallecimiento en 2011 de su esposa Nereida Riesgo, una cubana hija de un emigrante de Cudillero, profesora universitaria en la especialidad de Periodontología. Fue “un mazazo en la cabeza” para Longinos ya que ambos tenían una relación muy estrecha. Este belmontino que hizo su vida en Cuba deja un recuerdo imborrable entre quienes le conocieron, el recuerdo de un hombre que “siempre echó una mano a quien necesitaba ayuda”.

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