Una asturiana coordinó el proceso de identificación de cadáveres en el accidente ferroviario de Adamuz: así es la bióloga que puso nombre a las 45 víctimas mortales
Pilar Milans del Bosch, en la Guardia Civil desde 2008, es la jefa del equipo de especialistas que cumplió la misión de reconocer a los fallecidos

Un guardia civil rastrea con ayuda de un perro adiestrado el lugar del accidente ferroviario en busca de víctimas; en el círculo, Pilar Milans del Bosch. / JORGE ZAPATA / EFE

Una comandante asturiana de la Guardia Civil, Pilar Milans del Bosch, fue tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) una de las personas clave en la identificación de las víctimas del choque entre un tren de Iryo y un Alvia que dejó 45 víctimas mortales.
Milans del Bosch nació en Madrid, pero siendo muy pequeña se trasladó a vivir a Oviedo y se considera asturiana. En la capital del Principado cursó la carrera de Biología, en la Universidad de Oviedo, antes de ingresar en la Benemérita.
La comandante es hija de José Joaquín Milans del Bosch Solano, descendiente de una familia de tradición militar, fallecido en Oviedo en 2013. Fue coronel de Caballería y primer presidente de la asociación Astur-Galaica de Amigos del Camino de Santiago.
Pilar Milans del Bosch, que ingresó en la Guardia Civil en el año 2008, trabaja actualmente desde Madrid, donde es la jefa del equipo de identificación en catástrofes. Su cometido en Adamuz fue la creación y coordinación del Centro de Integración de Datos (CID), el organismo que centraliza el proceso de identificación de los fallecidos para, posteriormente, comunicar el deceso a los familiares.
La comandante asturiana también participó en el dispositivo montado tras la dana de Valencia, aunque se trató de una catástrofe de naturaleza muy distinta a la ocurrida en Córdoba. El accidente ferroviario de Adamuz se considera una catástrofe cerrada, ya que es posible determinar con precisión el número de afectados, a diferencia de la dana, que causó 229 víctimas mortales.
Milans del Bosch se desplazó a Córdoba debido a la magnitud del siniestro para poner en marcha y liderar un equipo formado por personal médico, forenses, criminalistas y otros profesionales especializados.
El trabajo del CID consiste en supervisar todos los informes elaborados previamente por los forenses y contrastarlos con la información disponible, procedente tanto de las autopsias como de los datos aportados por los familiares de las víctimas.
Una vez que la identificación es concluyente, el Centro de Integración de Datos elabora un informe final, avalado por la Guardia Civil y por el forense responsable, que se remite al juzgado encargado del caso. Este órgano judicial actúa como último filtro para validar oficialmente la identificación.
Todo este proceso, liderado por Milans del Bosch, se realiza en la mayoría de los casos sin que los familiares tengan que enfrentarse a la identificación directa de los cuerpos, evitando así el impacto emocional. El CID entra en acción en todas las catástrofes que sucedan en España; así viene siendo desde el año 2009.
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