Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

El nogal de Figueras (Castropol) que cruzó el Atlántico convertido en cuento y fue premiado en Miami

Gonzalo Moure, escritor de referencia nacional en el ámbito de la literatura infantil y juvenil, se inspiró en un episodio ocurrido en la localidad castropolense donde vive para escribir "El Nogal", un cuento magníficamente ilustrado por Araiz Mesanza que habla el amor por la vida

EL ESCRITOR GONZALO MOURE EN SU CASA DE FIGUERAS. SERIE "ASTURIANOS. RETRATO COLECTIVO DE UNA REGION"

EL ESCRITOR GONZALO MOURE EN SU CASA DE FIGUERAS. SERIE "ASTURIANOS. RETRATO COLECTIVO DE UNA REGION" / JULIAN RUS / LNE

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

La historia de este nogal nació en Figueras (Castropol) pero tuvo que llegar hasta Miami convertida en libro ilustrado para ser reconocida como una de las 20 obras premiadas por la Fundación Cuatrogatos, una institución creada en la ciudad estadounidense y que se ha convertido en una referencia internacional en el ámbito de la literatura infantil y juvenil en lengua española. “El nogal”, escrito por el escritor valenciano Gonzalo Moure, vecino de Figueras (Castropol) -y magníficamente ilustrado por la vitoriana Araiz Mesanza para la editorial Akiara books- es una de las obras de 2025 galardonadas por esta prestigiosa fundación creada por los escritores Sergio Andricaín y Antonio Orlando Rodríguez para trabajar en favor de la difusión de la creación literaria para las edades no adultas.

La portada de "El nogal"

La portada de "El nogal" / .

“El nogal”, tal y como explica Gonzal Moure, uno de los autores españoles más galardonados de la literatura infantil y juvenil en España, se inspira en una historia real que el escritor se encontró “un día de septiembre” cuando pasó por la escuela de Figueras y vio “que el nogal que vivía muy cerca de allí había sido arrancado del suelo por la garra del viento”. El airón se lo había llevado de cuajo y su destino, como el del árbol que luego protagonizaría el cuento premiado, “no parecía ser otro que la motosierra, la leña y el fuego”. Pero no fue así. Del mismo modo que ocurre en este álbum ilustrado que habla de segundas oportunidades y de la obstinación que demuestra la vida a poco que se la deje hacer, el nogal real de Figueras encontró la salvación por la decisión de una niña que convenció a sus padres para que llevasen al árbol moribundo a su finca. Allí, junto a un nogal más viejo, replantaron el tronco derribado “que hasta entonces había vivido cerca de otros árboles, pero sin otro nogal a su lado”.

La niña que salva el nogal en la ficción se llama Áfrika, acaso por el vínculo que Gonzalo Moure mantiene desde hace años con el pueblo saharaui, donde impulsa desde Asturias la creación de una red de bibliotecas y bibliobuses. El proyecto (y la asociación que lo sostiene) se llama Bubisher, toma su nombre del pájaro del desierto que anuncia las buenas noticias. Se puso en marcha en 2008. Desde entonces ha conseguido crear una red de 5 bibliotecas y bibliobuses que están atendidos por 28 saharauis de los campamentos de Tinduf.

Una de las ilustraciones de "El nogal".

Una de las ilustraciones de "El nogal". / .

Moure ha encontrado en el cuento sobre el nogal que halló un nuevo destino una vía para dar curso a su amor por los árboles. Fue una herencia que recibió de su madre, quien también le legó una colección de libros de bosques. Los árboles que el escritor de Figueras plantó junto a su mujer le han acompañado durante estos años, le han dado paz y serenidad. Han sido una constan compañía en su carrera literaria. “A la sombra de un peral muy viejo, escribí uno de mis primeros libros, y con ellos ante mis ojos, he escrito todos los demás”. Moure escribe sobre muchas cosas. “Sobre árboles, sobre caballos, sobre pájaros y gatos, sobre perros… Y también sobre niños. Porque, para mis ojos ya viejos, un niño es lo mismo que un árbol: seguirá aquí cuando yo no esté, verá cosas que yo no creería, porque los dos, el árbol y el niño, son el futuro”. Cuenta Moure que en “El nogal” se unen esas dos cosas: una niña y un árbol. Dos promesas de futuro. Ese libro es “una historia de amor y vida”. La historia de “un nogal que ya sería leña si no hubiera sido por la caricia tan tierna de una niña que, como yo, también amaba, ama a los árboles”.

Una de las ilustraciones de "El nogal".

Una de las ilustraciones de "El nogal". / .

Para la selección de los premios otorgado a “El nogal” por la fundación Cuatrogatos se consideraron 1.602 libros dados a conocer por 201 sellos editoriales de 16 países, así como títulos autoeditados. También se hizo una selección de 100 obras recomendadas en el ámbito de la literatura infantil y juvenil. En esta lista figuran dos obras editadas en Asturias: “El cantar de la Reina Unicornio”, escrito por Pablo Fraile Dorado con ilustraciones de Antonio Aceba, y editado dentro de la Colección Ceriquina de la editorial riosellana Delallama y “Adivina adivinanza y me contó un secreto”, escrito por Montserrat Garnacho con ilustraciones de Laura Varela, editado por Pintar-Pintar Editorial.

Tracking Pixel Contents