Saltar al contenido principalSaltar al pie de página

Secciones

La crónica del sportinguista volador: Un domingo negro y un Angliru a la vista

Marzo y abril no serán meses de trámite. Serán meses de carácter. El Sporting no puede permitirse seguir dando pasos atrás. La temporada se pone muy cuesta arriba y ahora ya no se puede fallar

Un pancarta de homenaje y recuerdo de la afición del Leganes por el fallecimiento de un aficionado sportinguista.

Un pancarta de homenaje y recuerdo de la afición del Leganes por el fallecimiento de un aficionado sportinguista. / Juan Plaza / LNE

Diego Álvarez Bada

Diego Álvarez Bada

Diego Álvarez Bada trabaja como sobrecargo de aviación en la línea bandera de México. Es fundador y presidente de la peña "La villa de Quini", la primera y la única peña sportinguista oficial en México y fuera de España. Hasta diez veces al año vuela a España para ver los partidos del Sporting.

El partido entre el Real Sporting de Gijón y el CD Leganés comenzó el domingo a las 16:15 en Gijón, 9:15 de la mañana en México. Segundo partido consecutivo en casa. Oportunidad para levantarse tras los dos puntos que volaron la semana pasada. Pero al minuto 3 todo dejó de importar.

En la grada sur, en la esquina con la este, en la parte alta, la angustia sustituyó al fútbol. Pasaban los minutos y la información era cada vez más dura. Un socio de 82 años, más de 40 años acompañando al Sporting, que había acudido al estadio junto a su hijo y su nieto, sufría un paro cardíaco. Los servicios sanitarios no pudieron reanimarlo. El partido quedó suspendido. Era lo único que se podía hacer.

Desde la peña La Villa de Quini en México enviamos nuestro más sentido pésame a la familia de Constantino, “Tanti”. Que su último recuerdo haya sido en su casa, en El Molinón, junto a su hijo y su nieto, alentando al Real Sporting de Gijón, habla de una vida entera de fidelidad rojiblanca.

El encuentro se reanudó el lunes a las 20:00 horas, desde el minuto de la interrupción. Pero ya no era un partido normal. Ni para la grada ni para los jugadores. Aun así, en lo deportivo el Sporting fue mejor que un Leganés que ofreció poco en El Molinón. Hubo ocasiones suficientes para ganar. En el minuto 37, recuperación de Dubasin tras un error en la salida visitante, arrastre de marca de Otero y Gelabert que, casi de cara a portería, cruzó ligeramente de más un balón que se estrelló en el poste. En el minuto 80, Otero volvió a tenerla con un disparo potente dentro del área que el guardameta pepinero desvió con una gran intervención.

Dos jugadas que suelen decidir partidos. Esta vez no entraron. Empate a cero. Otros dos puntos que se escapan en casa. Cuatro en dos jornadas clave. Donde estaríamos con esos 4 puntos más, pero el hubiera no existe.

Pero lo más desastroso que ocurrió dentro del campo de juego, una vez más, fue el VAR como protagonista. Minuto 13. Penalti claro sobre Dubasin que el árbitro señala. Desde la sala Vor lo llaman por un supuesto fuera de juego previo. El sistema automático no funcionó y las líneas se trazaron de forma manual. Mal trazadas. El penalti fue anulado injustamente. Aquí el problema no es el error puntual. El problema es la negligencia, una vez más. Cuando el VAR deja de ser una herramienta de justicia y termina legalizando errores, convirtiéndose en un foco permanente de polémica, la competición se resiente. Uno no quiere pensar mal, pero son decisiones repetidas en la misma dirección las que terminan generando desconfianza en el comité de arbitraje y que, una jornada más, perjudican al Sporting.

Ahora se viene la cuesta dura. Visitar Andorra y llega reforzado tras golear al Córdoba en el Arcángel. Después, un calendario más que exigente, Castellón en casa, visitando en Gran Canaria a las Palmas, recibiendo al Depor y viaje al Sardinero ante el líder, los cuatro equipos que están en los primeros seis lugares de la tabla.

Marzo y abril no serán meses de trámite. Serán meses de carácter. El domingo el fútbol pasó a segundo plano por una tragedia que nadie esperaba y que ojalá no se vuelva a vivir en el Molinón. El lunes el balón volvió a rodar, pero el Sporting no puede permitirse seguir dando pasos atrás. La temporada entra en su propio Angliru. Y ahora ya no se puede fallar.

Tracking Pixel Contents