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Asturias revindica al emigrante riosellano gracias al que Bad Bunny (y todo Puerto Rico) siguen hablando español

El allandés Enrique Fierres, presidente de la Sociedad Española de Auxilio Mutuo y Beneficencia de Puerto Rico, recibe el apoyo de Adrián Barbón para poner en valor en 2028 el legado cultural del riosellano Manuel Fernández Juncos, gran valedor del idioma español en la isla caribeña

Fernando Delgado, Ana Fernández, María Blanca Fernández, Nanci Fierres, Enrique Fierres, Paulo García, Manolo Linares, Toni Silva, Alejandro Criado y Maxi González, en el hotel de la Reconquista.

Fernando Delgado, Ana Fernández, María Blanca Fernández, Nanci Fierres, Enrique Fierres, Paulo García, Manolo Linares, Toni Silva, Alejandro Criado y Maxi González, en el hotel de la Reconquista. / LNE

Fernando Delgado

Fernando Delgado

Asturias y Puerto Rico acogerán en 2028 un extenso programa de actividades para poner en valor el legado cultural y la relevancia histórica de Manuel Fernández Juncos, ilustre y desconocido emigrante riosellano, periodista y escritor, considerado el patriarca de las letras de la isla caribeña por ser el autor de su himno nacional y principal valedor para que el español se mantuviera como idioma oficial (y se siguiera enseñando en el sistema educativo) tras el cambio de soberanía a EE UU en 1898.

Enrique Fierres, presidente de la Sociedad Española de Auxilio Mutuo y Beneficencia de Puerto Rico, se entrevistó el miércoles con Adrián Barbón, presidente del Gobierno del Principado, para trasladarle las actividades que se organizarán en 2028 con el fin de dar visibilidad al legado cultural este peculiar emigrante, nacido en 1846 en la aldea de Tresmonte, en Ribadesella, que emigró con 10 años a la isla caribeña, donde falleció en 1928.

Adrián Barbón manifestó que "el Gobierno del Principado de Asturias apoyará todos los proyectos previstos para dar visibilidad al gran legado cultural de este desconocido e ilustre emigrante asturiano que triunfó intelectualmente y contribuyó de forma decisiva a que el español se mantuviera como idioma oficial en Puerto Rico tras el cambio de soberanía a EE UU".

Enrique Fierres se mostró muy satisfecho "del compromiso personal y entusiasta adquirido por el presidente del Principado para colaborar en la efeméride" y le detalló las distintas actividades que se tienen previsto organizar, tanto en Puerto Rico como en Asturias, durante el primer y segundo semestre de 2028, respectivamente, para conmemorar el centenario del fallecimiento del prócer caribeño.

Tras la entrevista con Barbón, Enrique Fierres se reunió en el Hotel Reconquista con parte del equipo de trabajó, encabezado por Paulo García, alcalde Ribadesella, acompañado por representantes de varios colectivos sociales riosellanos, que organizaron en septiembre del pasado año unas jornadas sobre la vida y obra de Fernández Juncos como preámbulo a la efeméride del centenario de su fallecimiento.

Entre las actividades programadas para 2028 destacan la grabación de una película documental sobre su vida, la edición de un libro biográfico, la apertura de una sala con su obra en el Archivo de Indianos de Colombres, un homenaje en la aldea riosellana de Tresmonte, una jornada académica en Oviedo en colaboración con el RIDEA, la Universidad de Oviedo y la UNED, un concurso de redacción escolar con la participación de centros educativos de toda Asturias, la inauguración de una ruta senderista que recorra el camino que hacía Juncos de niño, antes de emigrar con 10 años a Puerto Rico, para ir a la escuela desde Tresmonte a Moru, y un hermanamiento entre Ribadesella y San Juan de Puerto Rico, lugares donde nació y falleció.

Junto a la Sociedad Española de Auxilio Mutuo y Beneficencia de Puerto Rico, el Gobierno del Principado de Asturias y el Ayuntamiento de Ribadesella, colaborarán en la organización el Real Instituto de Estudios Asturianos (RIDEA), la asociación cultural Amigos de Ribadesella, la Sociedad Etnográfica riosellana, la tertulia El Garatu y la asociación cultural Iglesia de Moru.

Enrique Fierres manifestó que "al regresar a Puerto Rico contactaré con la gobernadora de la isla, el alcalde de San Juan, el Comisionado Residente, el cónsul español y las autoridades universitarias y educativas para trasladarles la implicación del Gobierno del Principado en la efeméride de 2028 con el fin de comenzar a trabajar de manera conjunta para elevar la figura de Fernández Juncos al lugar que le corresponde en la historia de Puerto Rico y de Asturias".

Un gran legado cultural

Manuel Fernández Juncos emigró en 1857, con 10 años, rumbo a Puerto Rico en busca de un futuro mejor, tras zarpar desde el puerto de Avilés en el velero "Eusebia".

Comenzó a trabajar en una tienda de alimentación y su curiosidad intelectual le llevó a fomentar la lectura y frecuentar el trato de círculos periodísticos y literarios que contribuyeron a su formación autodidacta. En la escuela de Moru, en Ribadesella, sólo había aprendido a leer, escribir y las cuatro reglas. Publicó artículos en diversos medios de comunicación como "El Progreso", "Porvenir" y "El clamor del país", hasta que, con treinta años, fundó el semanario "El Buscapié", que dirigió durante dos etapas distintas (1877-1899) y (1917-1918).

Este periodista, plenamente identificado con su lugar de adopción, dejó un rico legado literario que contribuyó de forma decisiva a la consolidación de la cultura autóctona puertorriqueña sin renegar nunca de su tradición española. Se mostró muy crítico, en un principio, con las autoridades coloniales e intentaba despertar en la población antillana una conciencia de autonomía política, social y cultural respecto a la metrópoli. Ejerció como un gran ecléctico al destacar lo mejor de cada país.

En 1877 fundó la “Revista Puertorriqueña”, de género costumbristas, y se distinguió en la promoción y difusión de una extensa red de bibliotecas municipales que, diseminadas por toda la isla, contribuyeron a la alfabetización de la población. Participó en la fundación de la Institución de Enseñanza Popular y la Biblioteca Municipal de San Juan colaborando activamente en el establecimiento de La Cruz Roja en la isla. También fundó un alberque para niños huérfanos, que sigue funcionando en la actualidad, y varios centros de atención a leprosos.

Asimismo, ejerció como presidente del Ateneo Puertorriqueño, del Partido Autonomista Histórico, de la Liga de Republicanos Españoles y de la Sociedad de Escritores y Artistas de Puerto Rico.

Su obra literaria, extensa y variada combina el artículo periodístico con los cuadros costumbristas, la biografía, el ensayo, el relato de viajes el libro pedagógico, la narración breve y la poesía. Publicó más de una veintena de libros, entre ellos: "De Puerto Rico a Madrid", "Habana y Nueva York", "Cuentos y narraciones", "Canciones escolares", "Compendio de moral para las escuelas", "Costumbres y tradiciones de Puerto Rico", "Tipos y Caracteres de Puerto Rico", "Los primeros pasos en castellano", "La lengua castellana en Puerto Rico" y "Semblanzas puertorriqueñas". El periodista avilesino Constantino Suárez, conocido como "el españolito", lo definió entonces como "el primer escritor costumbrista de Puerto Rico".

En 1904 adaptó en sus "Canciones escolares" la letra del himno nacional de Puerto Rico denominado "La Borinqueña", que fue oficializado posteriormente, en 1977, por las Cámaras Legislativas y el gobernador Rafael Hernández Colón.

Fue elegido diputado provincial por el distrito de San Juan en 1878 y durante el primer y último gobierno autonómico de Puerto Rico, en 1897, fue nombrado primer secretario de Estado y de Hacienda. Tras el cambio de soberanía a EE UU en 1898, trabajó para mantener la lengua castellana y redactó unos manuales escolares que desempeñaron una función transcendental en la lucha contra la poderosa influencia del inglés. Para evitar que la lengua española fuera sustituida por la inglesa en los planes de enseñanza, adaptó libros de texto y de lectura que se acomodaron a la nueva administración norteamericana en el plazo de dos meses. También libró la batalla en favor del español desde el Ateneo Puertorriqueño y la Academia Antillana de la lengua. Promovió la Alianza Latina que dio origen al nacimiento de la Institución de Enseñanza Popular.

En 1912 la Universidad de Oviedo le rindió un homenaje por su contribución a que el español se mantuviera como idioma oficial en la isla y en 1916 fue nombrado Doctor Honoris Causa por la Universidad de Puerto Rico. En 1924 el Ayuntamiento de San Juan le otorgó el título de Hijo Adoptivo y falleció en 1928 en la capital de la isla caribeña que identificó con su nombre a su segunda avenida más relevante.

Según escribió el historiador Rafael Altamira, catedrático de la Universidad de Oviedo, "Juncos consiguió que la lengua española se mantuviera, frente a la inglesa, en los planes de enseñanza surgidos de la nueva administración norteamericana".

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