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De cómo Alejandro, mexicano de Monterrey, se enamoró de la gaita asturiana y acabó llamándose Xandru

El gaitero Alejandro Gálvez, cautivado por el sonido del instrumento desde la infancia, lo convirtió en su modo de vida de la mano de un maestro asturiano que le rebautizó para siempre: “Me fascina el contacto que Asturias mantiene con sus raíces”

Alejandro Gálvez Piedra, "Xandru", con una gaita de diseño propio y un traje inspirado en el vestuario de la Baja Edad Media.

Alejandro Gálvez Piedra, "Xandru", con una gaita de diseño propio y un traje inspirado en el vestuario de la Baja Edad Media. / A. G.

Alejandro Gálvez Piedra nació mexicano en Monterrey, estado de Nuevo León, pero hace tiempo que se llama “Xandru” igual en aquella orilla del Atlántico que en esta. A más de 8.000 kilómetros de Asturias y sin lazos de sangre que lo justifiquen, el viraje de la identidad es cultural, elegido y buscado, gobernado por una insospechada fascinación temprana por la gaita que emergió sin avisar y ha crecido hasta convertirse en un modo de vida. La abuela del joven Alejandro, regiomontano nacido en junio de 1986, era una gran melómana que fue inoculando en su nieto el veneno del amor por la música.

“Le gustaba, la conocía”, y en aquel proceso de formación improvisado alguna vez probó a ponerle un disco de música medieval con gaitas… Él era un niño y no recuerda el título ni los intérpretes, pero sí que “rápidamente el instrumento me atrapó y se volvió mi favorito desde entonces”. La prueba de que no miente es que hoy Xandru es gaitero, diseñador de gaitas y concienzudo estudioso de aquel sonido que le guio hacia una pequeña región del norte de España que le era completamente desconocida.

Antes de convertirse en Xandru, Alejandro Gálvez estudió una licenciatura en lenguas extranjeras sin dejar de dar vueltas alrededor de su melomanía y aprender a tocar instrumentos. Varios. Pasó por el violín, la guitarra, el bajo eléctrico o la flauta y se paró para siempre en la gaita. La primera que tuvo la compró por internet cuando él era un adolescente e internet balbuceaba, allá por el cambio de siglo. La gaita era pequeña, “de prácticas”, y la usó para aprender a tocar de forma autodidacta.

“Un par de años después”, envalentonado por el entusiasmo, “adquirí una gaita gallega” y ya hace aproximadamente veinte años que un encuentro en Guanajuato lo cambió todo. En un festival medieval, aquel joven músico en ciernes conoció a César Ramírez, gaitero de origen asturiano que “se transformó en mi maestro y me introdujo en el mundo de la gaita asturiana…” Así se convirtió Alejandro en Xandru, el nombre traducido al asturiano que ahora usa siempre, por todo el mundo y “con mucho cariño” desde que fue “rebautizado” por aquel mentor asturmexicano que le llevó de la mano por los recovecos del instrumento icónico del folclore astur.

Le enganchó la gaita asturiana, cuenta, “por su sonido y su versatilidad, y empaparme del folclore asturiano fue una experiencia muy grata”, recuerda. El gaitero exclama “todo” como respuesta a la pregunta sobre lo que le fascinó de aquella cultura tan alejada en varios sentidos de la suya nativa y concreta la sensación hablando de “la música y la historia, pero de forma muy especial el contacto tan intenso que existe en Asturias con las raíces remotas. Pero no de una forma mitificada, sino que se vive, se siente”.

Después de aprender a dominar la gaita asturiana, y de tocar en varios proyectos junto a su maestro, Xandru se encontró convertido en profesor de gaita y gaitero oficial en todas las celebraciones del Centro Asturiano de Monterrey. Además de las versiones asturiana y gallega del instrumento, que fue dominando en México con la guía de César Ramírez, el gaitero mexicano extendió su fascinación al descubrimiento de la gaita medieval alemana, que convirtió con el tiempo en su especialidad. En 2018, recibió una invitación para formar parte de “Corvus corax”, grupo alemán de referencia en la música medieval del que formó parte hasta 2024 y con la que sigue colaborando como músico invitado en algunas ocasiones puntuales.

En paralelo, el gaitero mexicano ha hecho crecer varios proyectos propios entre los que destaca “Quaarlaxx”, una banda de “música celta fusión” formada en su ciudad natal. Interviene como solista en distintos eventos históricos en Alemania y lleva siempre consigo un instrumento de su propia cosecha, una gaita diseñada por él con la factura propia de la alemana, pero un puntero confeccionado “especialmente para poder tocar música de Asturias y Galicia”.

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