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Asturias pone en marcha las ayudas para emigrantes vulnerables que vivan en residencias de mayores

La línea de subvenciones, una de las grandes novedades de la política de emigración y retorno del Principado para este año, se dirigen a los expatriados en países de América Latina sin medios para hacer frente a sus gastos básicos

La administración se reserva una “función de control” con posibilidad de concertar visitas para asegurar el buen uso de los fondos transferidos

Gimena Llamedo, durante la clausura del pasado Congreso Mundial de Asturianía.

Gimena Llamedo, durante la clausura del pasado Congreso Mundial de Asturianía. / Mario Canteli / LNE

La publicación de las bases en el Boletín Oficial del Principado ha dado este martes la salida a una de las grandes innovaciones que el Gobierno regional ha introducido en las políticas de emigración y retorno para este ejercicio. Se abre la puerta de acceso a las ayudas del “Programa de mayores”, pensado para financiar los gastos básicos de los emigrantes que se encuentren en situación de vulnerabilidad y vivan en residencias de ancianos de países de América Latina con el escudo social resquebrajado. La línea de subvenciones parte con una dotación máxima de 100.000 euros en el presupuesto autonómico y la cuantía de cada ayuda individual será diferente en función del país de residencia de los solicitantes, señalan las bases.

Cuando la convocatoria concrete las condiciones se asignará, enlazan, “una cuantía máxima por país y persona beneficiaria” que se calculará teniendo en cuenta el número de potenciales aspirantes que puedan concurrir y el coste medio por plaza en las residencias para mayores de cada país. En el momento en el que se concreten estos criterios también se establecerá el plazo de la solicitud. Mientras tanto, en el documento publicado este martes se establece la concurrencia competitiva como método de asignación de las ayudas y el baremo que utilizará la administración para evaluar el grado de necesidad de cada solicitante. La “comisión de valoración” que se formará al efecto decidirá de acuerdo con una escala en la que puntúan la edad –más cuanto más alta–, la renta de la unidad familiar y la “situación personal” del aspirante, donde se valoran las enfermedades graves o discapacidades y la condición de víctima de violencia de género.

La administración se reserva también, por lo demás, lo que las bases denominan “la función de control de las ayudas concedidas para garantizar el cumplimiento de las obligaciones impuestas a los beneficiarios”. Se establece expresamente la posibilidad de que “el servicio competente en materia de emigración” efectúe incluso “visitas de control” sobre el terreno “con el fin de comprobar la correcta ejecución de la ayuda concedida”, si bien estas inspecciones habrán de hacerse en todo caso con una comunicación previa a la persona beneficiaria y a la residencia en la que esté alojada.

Las bases advierten asimismo de que las subvenciones nacen programadas para sufragar gastos “que resulten estrictamente necesarios”, “estén directa e inequívocamente relacionados” con la estancia de la persona destinataria en la residencia y se generen a lo largo de este ejercicio presupuestario.

El Gobierno del Principado justifica la puesta en marcha del programa de auxilio en la “recesión económica” que sufren algunos de los países latinoamericanos que se han escogido como destinatarios –los de América Central y del Sur, México y las Antillas Mayores– y en la situación “especialmente delicada” que padecen allí “quienes han envejecido en la emigración, no pueden por diversas causas regresar a su tierra y carecen de recursos suficientes para atender sus necesidades básicas”. Por eso, rematan, “resulta necesario contribuir a solventar las situaciones de precariedad y vulnerabilidad en las que se encuentran” muchas de estas personas.

La novedosa línea de subvenciones salió a escena durante el último Congreso Mundial de Asturianía, que el pasado mes de noviembre reunió a un nutrido grupo de representantes de la diáspora asturiana en el Teatro Riera de Villaviciosa. La vicepresidenta del Principado y consejera competente en las políticas de emigración y retorno, Gimena Llamedo, aprovechó la sesión de clausura del cónclave para anunciar el lanzamiento de estas ayudas en cuya motivación última subyace la pretensión de atender a los asturianos del exterior que tengan como lugar de residencia algunos países latinoamericanos donde el escudo social se ha vuelto prácticamente inexistente.

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