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Las nueve amigas jubiladas atrapadas en Tailandia por la guerra regresan a Asturias: "¡Qué ganas de estar en casa! Fue mucha incertidumbre"

El grupo de asturianas turistas en Tailandia, que tendría que haber regresado el pasado día 6 a través de Abu Dahbi, llegó por fin en la tarde de este jueves al Aeropuerto de Asturias después de viajar a Singapur, después a China y a Madrid

El grupo de nueve amigas jubiladas asturianas, este jueves en el Aeropuerto de Madrid

El grupo de nueve amigas jubiladas asturianas, este jueves en el Aeropuerto de Madrid / .

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Por fin en casa, en Asturias, después de unas vacaciones en Tailandia que duraron el doble de lo previsto a consecuencia de la guerra del Golfo, un conflicto que está colapsando el tráfico aéreo de la zona. El grupo de nueve amigas jubiladas asturianas, que permanecían atrapadas en el país asiático ya que su vuelo de regreso hacía escala en la zona en conflicto, han llegado en la tarde de este jueves al Aeropuerto de Asturias.

Tras denunciar su situación a través de LA NUEVA ESPAÑA, lograron por fin que la agencia turística con la que se habían ido de viaje les encontrase un billete de vuelte para el pasado día 17. Cruzaron medio mundo: “Volamos a Singapur y desde singapur a China y desde China a Madrid. Todo fue bien pero con muchísimas ganas de estar en casa”, comentaba desde el Aeropuerto de Madrid la que actuó de portavoz del grupo, Mari Cruz Cuevas Canal.

Tenían que estar de vuelta el pasado día 6, con una escala en Abu Dahbi, pero el intercambio de acciones hostiles entre Estados Unidos e Israel, por un lado, y el régimen iraní, por otro, las dejó sin opciones de retorno. El espacio aéreo del Golfo quedó cerrado para vuelos comerciales. Entonces comenzaron 13 días "de mucha incertidumbre". Muchas de ellas veían que se les estaba acabando la medicación que necesitaban. “Finalmente, la medicación más básica la pudimos comprar”, apunta la portavoz del grupo.

Al final, la agencia de viajes les encontró un vuelo de vuelta. Han sido 13 días de espera para poder volver y 12 días de vacaciones planeadas antes del estallido del conflicto. “Salimos adelante”. Recibieron la atención del Gobierno del Principado, con el que se pusieron en contacto, pero con la embajada lo tuvieron más difícil. “Acabaron llamándonos cuando quedaban dos días para regresar, pero bueno”, dice María Cruz Cuevas.

Este grupo de amigas siguió las reacciones que causó la noticia de su situación y no están de acuerdo con algunos comentarios que leyeron en Internet sobre ellas. “Nosotras no pedíamos que nos evacuaran, ni que nos pagaran el viaje de vuelta ni nada de eso ‘con los impuestos de todos’, como dijo alguna gente”, aclara la portavoz del grupo. ”Nadie tenía que repatriarnos. La embajada por supuesto que tenía que haberse ocupado un poco más”, apunta. Y explica: “Nuestra idea de hacerlo público fue porque estábamos allí atrapadas y no veíamos modo de salir. Y como sabemos que cuando las cosas salen en los medios de comunicación la gente se pone más las pilas, pues así fue”.

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