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Estas son las dos cocineras asturianas que llevarán el pote y el Desarme a Ciudad de México para el festival "Señardá"

Las cocineras asturianas Pilar Meana y Mari Fernández llevarán la gastronomía de Asturias a México, preparando pote de berzas y el tradicional menú del Desarme en el festival “Señardá”

Pilar Meana y Mary Fernández

Pilar Meana y Mary Fernández

Xuan Fernández

Xuan Fernández

El pote de berzas y el Desarme cruzan el Atlántico. Dos cocineras asturianas, Pilar Meana y Mari Fernández, pondrán rumbo a México para participar en el festival cultural “Señardá”, una iniciativa impulsada por un grupo de empresarios asturmexicanos que cuenta con la colaboración de LA NUEVA ESPAÑA.

La cita tendrá lugar los días 25 y 26 de abril y Meana y Fernández, que regentan La Cantina de Villalegre (Avilés) y El Fartuquín (Oviedo), serán las encargadas de elaborar algunos de los platos más tradicionales de la gastronomía asturiana para los 250 comensales que asistirán a la Hacienda de los Morales (Ciudad de México), escenario del evento.

Para Pilar Meana será una experiencia inédita. “Es la primera vez que voy a cruzar el charco”, reconoce. Lo hará, además, con un elemento muy especial: su olla ferroviaria de porcelana con la que cocina todos los días en su restaurante avilesino. “Los ingredientes me los proporcionan en México, porque la logística para traerlos desde Asturias era muy complicada. Lo único que me llevo es la olla ferroviaria”, explica. Se trata de un utensilio portátil que funciona con carbón y que se remonta a principios del siglo XX, cuando los trabajadores del ferrocarril lo utilizaban para cocinar durante sus jornadas de trabajo. “Lo bueno que tiene es que no necesito ni luz ni gas, solo carbón o leña”, señala. La olla viajará facturada en el avión y su uso se combinará con otras ollas convencionales.

Pilar Meana

Pilar Meana / A. de la Fuente

Con ella elaborará un pote de berzas siguiendo el método tradicional, lento y sin prisas. “Un pote en esta olla tarda unas cinco horas. Va despacín, con el calor del carbón, y el sabor es diferente”, apunta. Esa forma de cocinar, asegura, conecta directamente con la memoria: “Lo veo en los comensales: dicen que les recuerda a las berzas que hacía su abuela”. Meana comenzará la preparación el día antes y calcula cocinar unos 150 “piños” de berzas para dar de comer a unas 250 personas. “Me hace una ilusión enorme llevar la comida asturiana a México. Es un orgullo”, resume. Además, podrá presumir de haber elaborado el mejor cachopo con ternera asturiana, tras imponerse en el concurso del Salón Gourmets.

Junto a la avilesina viajará Mari Fernández, del restaurante ovetense El Fartuquín, que se encargará de preparar el tradicional menú del Desarme, típico de Oviedo —garbanzos con bacalao y espinacas, callos y arroz con leche—.

En su caso, la propuesta será una adaptación con producto local. “Vamos a hacer un Desarme a la mexicana, con ingredientes de allí, incluso el bacalao o el pimentón”, cuenta. Como le sucede a su compañera, llevar los ingredientes desde Asturias resultaba muy costoso.

Fernández, que dirige junto a su familia un negocio con más de dos décadas de trayectoria, defiende una cocina profundamente arraigada a la tradición ovetense. “Antes el Desarme era solo un día y ahora ya vamos casi a una semana entera. La gente que viene de fuera pregunta mucho por estos platos”, señala. En México cocinará también arroz con leche y lo hará respetando al máximo la receta original. “No podemos cambiar nada. Allí habrá gente que sabe de cocina asturiana y lo tiene que valorar”, afirma.

Ambas comenzarán a cocinar con antelación para tener listos unos platos que requieren horas de elaboración. “Es un plato de unas siete horas de cocción”, apunta Fernández, que además tendrá que adaptarse a la altitud de Ciudad de México, superior a la de España, lo que provoca que “la legumbre tarde más en cocer”.

Durante dos días, Asturias se servirá en la mesa a miles de kilómetros de casa.

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