Barbón vende Asturias en su viaje a México "como la gran puerta para acceder a los mercados de España y de toda la UE"
El presidente del Principado, que desarrolla una apretadísima agenda en la capital mexicana, termina su primer día con una espectacular recepción brindada a toda la misión asturiana por el empresario asturmexicano Antonio Suárez en la que Barbón compartió la mesa presidencial también con el magnate Carlos Slim

Lulú Medina, presidenta de Canacintra, la cámara mexicana de la industria, tercera por la derecha junto a Carlos Paniceres, durante su intervención. A su izquierda, el presidente Barbón
El martes, sobre las cuatro de la tarde, salía contento el presidente Barbón del encuentro que la misión empresarial asturiana había mantenido en la sede central de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra), en la colonia Nápoles de México DF. Le habían dicho, muy elogiosamente, que estaba multiplicando por mucho el número de actos protagonizados por el presidente catalán, Salvador Illa, en una visita anterior a la capital mexicana.
Lo cierto es que Barbón, para ser la primera vez que cruza el charco para visitar a los asturamericanos, ha cargado a fondo su agenda de encuentros, visitas e intervenciones en una ciudad donde la circulación es endiablada y el atasco es una enfermedad crónica, casi mortal. Si acaso, algo facilita la movilidad que Barbón que viaje a bordo de un inmenso Chevrolet Suburban High Mountain de color negro, escoltado por dos motoristas y seguido por un todoterreno de porte similar con policías mexicanos. Este es el protocolo estándar que asigna la embajada de España a una visita de este tipo en un país donde la inseguridad es uno de los grandes problemas nacionales.
En su primer día de visita a México, Barbón se abrió paso por la ciudad bajo un cielo lechoso y contaminado con ayuda de las “cuchillas”, que es como se conoce popularmente a este tipo de escolta policial disolvente de los atascos. Comenzó la jornada el presidente asturiano incorporándose a la reunión de trabajo de la delegación empresarial con María Peña Mateos, consejera económica y comercial de la Embajada de España en México, quien trazó el marco de oportunidades que los asturianos pueden encontrarse en este país de 135 millones de habitantes.

Barbón es recibido por el Embajador de España en México. / .
Cuando se incorporó a la reunión, habló Barbón de la vinculación asturiana con México por la vía de la emigración y, siempre atento al manejo de los símbolos históricos, recordó que en este país vivió su largo exilio republicano Rafael Fernández, presidente de la preautonomía asturiana. Insistió también el presidente en el interés que tiene su gobierno por ampliar las relaciones empresariales y comerciales asturmexicanas, aludió a la presencia de ingenierías asturianas en proyectos mexicanos y, viceversa, de las inversiones mexicanas en Asturias, con una referencia especial a que la propiedad de los dos principales equipos de fútbol de la región, el Oviedo y el Sporting, están en manos de grupos empresariales mexicanos. Y luego dejó caer la idea principal que aspira a fijar estos días: que Asturias puede convertirse para México en la “puerta de entrada” en el mercado de España y de la Unión Europea; una región que dibujó además “con una capacidad logística importante”. Es el momento. Ahora que Estados Unidos ya no aporta la confianza que aportaba “la gran alternativa de mercado para México es la Unión Europea”.
Barbón, como toda la delegación asturiana, estaba con el horario cambiado todavía el martes y no quiso entrar en otros temas que no fueran la importación/exportación Asturias-México. Ni siquiera dejar una declaración personal sobre la tormenta política que había ido desatándose en casa a consecuencia del accidente minero de Cerredo (cinco muertos) y sobre las conclusiones de la comisión de investigación de la Junta, que ve responsabilidades políticas todavía por depurar en los exconsejeros de Industria Enrique Fernández y Nieves Roqueñí, hoy al frente de Hunosa y del Puerto de El Musel respectivamente.
El martes, Barbón dejó que fuera el portavoz del Gobierno, el consejero Guillermo Peláez, y la ejecutiva socialista quienes se manifestasen sobre una línea roja que no parece dispuesto a cruzar. La idea es que promover el cese de Fernández y Roqueñí sería tanto como admitir, sin necesidad de juicio penal alguno, que ambos habían sido responsables directos de los cincos muertos. Y eso, no. Barbón, en México, no se iba a meter en el barro asturiano. Incluso indicaba que, con el cambio horario, no sabía a qué hora exactamente estaba desarrollándose la ejecutiva de la FSA. Mientras tanto, el tictac de la agenda presidencial en la capital federal seguía corriendo.
La siguiente parada fue su encuentro con el embajador de España en México, Juan Duarte Cuadrado y, posteriormente, ya al filo de las 14 horas llegó a la sede central de Canacintra, la Cámara Nacional de la Industria de Transformación de México, donde las tres cámaras asturianas (Oviedo, Gijón y Avilés) rubricaron un acuerdo de colaboración con esta entidad cameral mexicana enfocada en la industria. Representa a unas 13.000 empresas. La presidenta de Canacintra, Lulú Medina Ortega, expresó su confianza en que el encuentro celebrado este martes fuese “el inicio de oportunidades y alianzas estratégicas”. Barbón en las palabras de respuesta, y de cierre del acto, volvió a subrayar la idea de una Asturias como puerta de entrada al mercado europeo y animó a todos los participantes en el encuentro, empresarios de una y otra orilla, a empezar a levantar “un edificio de colaboración mutua” a partir del “momento de entendimiento” producido este martes.

Barbón entra al coche en el que se mueve por Ciudad de México. / .
Entre los valores de Asturias que Barbón había mencionado a primera hora de la mañana se encontraban también los ejemplos de destacados empresarios asturamericanos y, al respecto, mencionó expresamente al presidente de Grupomar, Antonio Suárez, a quien se refirió como “gran anfitrión” de esa misión comercial. Estaba aludiendo a la cita con la que culminó el día. Llovía con ganas sobre la capital federal cuando la misión asturiana en pleno se dirigía al domicilio particular de Antonio Suárez. Allí, el industrial atunero los recibió a todos con una fiesta de decoración espectacular, menú exquisito, mariachi inolvidable y una lista de ilustres invitados que hacía evidente la capacidad de convocatoria del empresario nacido en Campiellos (Sobrescobio). Además de empresarios asturianos relevantes como Carlos Casanueva, en la mesa presidencial se sentó junto a Antonio Suárez y al presidente Barbón, el magnate de los magnates mexicanos, Carlos Slim.
- Parquímetros por la noche a partir de las 21.00 y también los domingos: se aprueba el inesperado cambio a la hora de aparcar en zona azul
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para hacerse con la potente máquina de coser de Singer que es la más barata del mercado: tiene un descuento de casi el 70 por ciento
- Fallece una mujer de 65 años en Gijón tras atragantarse en el convite de la comunión de su nieto
- El vuelo directo que recupera el aeropuerto de Asturias el 30 de mayo y que puede ser utilizado por cientos de viajeros
- Doce menores se intoxican en un viaje de estudios en Asturias: fueron atendidos en el aeropuerto y trasladados al hospital
- El joven de 25 años reducido por tres vigilantes en el HUCA es el mismo que fue arrollado por el tren en Pola de Siero
- ¿Cuáles son dos de los barrios más 'cool' de Asturias?: están en el extrarradio de Oviedo y Gijón, sus vecinos dicen que 'hay de todo', disfrutan de tranquilidad y el gancho es la vivienda asequible (hasta ahora)
- Multado con 200 euros un motorista por no respetar la nueva bajada de velocidad obligatoria que se estipula por Ley: la Guardia Civil extrema la viiglancia
