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Asturias y México se abrazan en el festival “Señardá”: una multitudinaria celebración de esa “marcha atómica asturiana para poder con lo que venga”

La primera edición del evento en Ciudad de México creado para fortalecer los vínculos asturamericanos que trazó la emigración reúne a 600 personas entre lo más granado de la comunidad asturiana en el país azteca

En el acto, con presencia del presidente Barbón, los representantes políticos y empresariales inciden en el potencial de Asturias para convertirse en “plataforma” de acceso a Europa de las inversiones mexicanas y en el atractivo del mercado mexicano para impulsar la economía regional

Asturias y México se abrazan en el festival “Señardá”: una multitudinaria celebración de esa “marcha atómica asturiana para poder con lo que venga”

Cronistar

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Ser asturiano es contar con una “marcha atómica que sirve para tirar por la vida y para poder con lo que venga”. Lo dijo Carlos Casanueva, el empresario asturmexicano que levantó la mayor correduría de seguros de Hispanoamérica, el grupo Interprotección, con 90 millones de vidas asegurada y 5.000 empresas como clientes. Y lo dejó así sentenciado en la primera jornada del festival “Señardá”, que comenzó este sábado en Ciudad de México, una iniciativa que trata de reactivar los vínculos que la masiva emigración de los siglos XIX y XX creó entre España y México.

Fue un día luminoso en la Hacienda de los Morales para celebrar lo que une ambas orillas, un encuentro al que asistieron 600 personas, lo más granado de la comunidad asturiana en la capital. Un día en el que se comió el pote que la Chef Pilar Meana hace en ollas ferroviarias, cuando cantó muy asturamericanamente Pipo Prendes, cuando se bebió la excelente sidra y el vino que produce el empresario asturmexicano Tomás Álvarez Aja y, sobre todo, cuando se habló mucho de Asturias y México: de lo que somos, de cómo la emigración nos unió y de lo que podemos ser en adelante. Gracia a toda esa “marcha atómica”, claro.

Una vista del acto durante la intervención del presidente Barbón.

Una vista del acto durante la intervención del presidente Barbón. / E.L.

La mañana giró en torno a una serie de paneles en los que participaron, por la parte política, además del Presidente del Principado, Adrián Barbón (de visita institucional esta semana en México), dos representantes del gobierno del Estado de México:  Juan Carlos González Romero, secretario de Bienestar, y Jaime Gutiérrez, coordinador de Fomento Económico. Por la parte empresarial, hablaron Carlos Paniceres, presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo y Antonio Basagoiti, presidente de la Cámara Española de Comercio en México. En los paneles participó Eduardo Sánchez Morrondo, presidente de Asturias Compromiso XXI, la asociación de profesionales asturianos extendida por todo el mundo. También tomaron la palabra, en representación de los empresarios asturmexicanos, Carlos Casanueva y su hijo Francisco (grupo Interprotección), Ángel Peña y su hijo Jorge (Grupo Gayosso); Miguel Fernández Carús y José Miguel Fernández (que en Asturias son propietarios de Fuensanta y en México, de Profina, la mayor productora de velas del país) y Eduardo Benítez, de Feda Woods, cuyo suegro, nacido en Teverga, fue pionero en la industria maderera mexicana. Este grupo de empresarios han sido los patrocinadores de un evento producido por la empresa asturiana Cronistar, con sede en México. Contó con la colaboración de LA NUEVA ESPAÑA como medio oficial del evento en España.

La primera parte de las ponencias estuvo dedicada a analizar el potencial que tiene Asturias para extender su actividad económica en México y viceversa. Adrián Barbón señaló que “ahora que nuestros vecinos del norte” (lo dijo así en referencia a Estados Unidos puesto que estaba en México) se han convertido en una “cuestión difícil”, España, Europa y Asturias ofrecen estabilidad para las inversiones mexicanas en el sector industrial, tecnológico, turístico o agroalimentario. De hecho, añadió que un empresario ya se había puesto en contacto con él durante estos días para sondear la posibilidad de contratar barcos en astilleros asturianos, “porque de Asturias, de nuestros astilleros, de Armón y Gondán, salen tres de cada cinco barcos que se construyen en España”, detalló.

María Antonia Fernández Felgueroso, presidenta del Consejo de Comunidades Asturianas, y el presidente Barbón entran en la Hacienda de los Morales. En el medio está Juan Carlos González,, secretario de Bienestar del Estado de México.

María Antonia Fernández Felgueroso, presidenta del Consejo de Comunidades Asturianas, y el presidente Barbón entran en la Hacienda de los Morales. En el medio está Juan Carlos González,, secretario de Bienestar del Estado de México. / Cronistar

Barbón recuperó una reflexión de Antonio Basagoiti, que en un encuentro con él en días anteriores se había referido al “liderazgo absoluto” de Asturias como región productora de calidad de vida, y unió a este atractivo la posibilidad de convertir a Asturias en la “puerta de entrada” de las inversiones y productos mexicanos al mercado europeo, gracias a los puertos asturianos y a las mejoras en conectividad portuaria.

Casanueva invierte en Asturias

En opinión de Carlos Casanueva, Asturias y México “vivimos un momento interesante” y subrayó la importancia de enfocar el potencial de colaboración económica hacia las pequeñas y medianas empresas asturianas. “Ahí es donde yo veo el futuro de Asturias en México y viceversa”. También añadió que hay que aprovechar el “capital de la emigración” como “palanca de cooperación”. Por eso, encuentros como los del festival “Señardá” son importantes “no sólo para mantener los lazos sentimentales y culturales, también para hacer relaciones internaciones”. Y como, aparte de predicar, también hay que dar trigo, Casanueva anunció que, dentro de su expansión en España, su grupo va a abrir una delegación en Asturias.

Francisco Casanueva toma la palabra y, a su izquierda, Carlos Casanueva y Miguel Fernández Carús.

Francisco Casanueva toma la palabra y, a su izquierda, Carlos Casanueva y Miguel Fernández Carús. / Cronistar

Paniceres invierte en México

Otro que también quiso dar ejemplo fue Carlos Paniceres, presidente de la Cámara de Comercio de Oviedo y, como empresario, CEO de la empresa de ambulancias Trasinsa. Anunció que tras la visita que hizo en Ciudad de México a un complejo sanitario está proyectando internacionalizar su empresa con inversiones en el país mexicano.  En su análisis sobre las oportunidades de Asturias en México, Paniceres aseguró que “Asturias no compite en volumen, pero sí en especialización industrial y en competencia tecnológica”. Añadió: “Asturias puede ser plataforma industrial, tecnológica y logística para el mercado europeo”

Pote y chilaquiles

En sus intervenciones en el panel Antonio Basagoiti habló de los principales errores que pueden cometer los empresarios españoles que se asienten en México. Uno es “no tener la humildad suficiente”. “Y se lo dice uno de Bilbao”, bromeó. Otro error es la falta de paciencia. “Creen que con los últimos 10.000 euros de su empresa ya van a hacer las Américas”. El tercero es “no dejarse ayudar por las Cámaras, por el gobierno estatal, o por el Gobierno del Principado”. Basagoiti dejó una imagen muy gráfica para describir lo cerca que están España y México, con las ventajas empresariales que ello puede suponer. “El pote que comeremos ahora no tendría color si no fuera porque el pimentón vino de México. Y sin los lácteos que vinieron de España no tendríamos quesadillas ni podíamos echar crema a los chilaquiles”.

La Asturias de 2040

Eduardo González Morrondo, de Compromiso Asturias XXI, también incidió en la potencialidad que Asturias tiene gracias a su población exterior. “En realidad somos 1.250.000 habitantes y, de ellos, 250.000 viven fuera. No podemos obviar al 25% de nuestra población”.  Animó a los presentes a unirse a los distintos programas que desarrolla la entidad que preside –como el de mentorización de jóvenes profesionales- y también a participar en el programa “Asturias 2040” que están impulsando junto con el Principado y en el que tratan de perfilar “cómo tendría que ser la Asturias de dentro de 15 años”.

Por la izquierda, Miguel Fernández, José Miguel Fernández, Ángel Peña, Jorge Peña y Eduardo Benítez.

Por la izquierda, Miguel Fernández, José Miguel Fernández, Ángel Peña, Jorge Peña y Eduardo Benítez. / Cronistar

Las personas, el rigor y la perseverancia

Los empresarios asturianos ya implantados en México también aportaron su visión y, de alguna manera, el secreto de su éxito. El langreano Ángel Peña encabeza la Ingeniería GPI, que desarrolla grandes plantas siderúrgicas por todo el continente hispanoamericano y también en Estados Unidos. Aportó tres claves. “Lo primero es la importancia de las personas. Estar más cerca unas de las otras; hay que buscarse, acercarse respetarse, acercarse. En segundo lugar, el rigor: hay que huir del atajo y no discutir aquello que no merece la pena discutir. Y en tercer lugar, la perseverancia. El éxito no se compra por internet. Se consigue día a día. La perseverancia, además, es aquello que te hace sentir seguro. Yo tuve muchos fracasos, pero muchos.Pero cada fracaso lo incorporé y aprendí de él”.

Aprovechar una red mundial de asturianos

Francisco “Paqui” Casanueva, actual CEO del grupo Interprotección –la segunda generación al frente de la compañía tras el fundador, Carlos Casanueva- habló de la transformación que se ha producido en Asturias desde la primera vez que visitó aquella región “sin autopista alguna”, que recorrió en un Seat conducido por su padre y con tres hermanos más en el asiento trasero. Hoy ve Asturias como un territorio “primordial en el norte de España en muchos aspectos”. Casanueva destacó la importancia de los lazos existentes entre asturianos por el mundo, de esa “familiaridad” que se genera entre desconocidos. “Esos lazos, esa red de relaciones de asturianos por todo el mundo tiene una potencialidad enorme que se debería de capitalizar”, sentenció.

Pipo Prendes durante su actuación

Pipo Prendes durante su actuación / Cronistar

El influjo asturiano

La conversación sirvió también para que padres e hijos intercambiaran opiniones sobre la herencia recibida y la importancia de Asturias en sus vidas. Eduardo Benítez, “asturianizado” por su matrimonio con una descendiente de emigrantes teverganos, incidió en la importancia de mantener las raíces de generación en generación. Lo mismo Carlos Casanueva: “Yo tengo 12 nietos y 2 bisnietos, y estoy muy orgulloso de que se emocionen igual cuando oyen ‘Asturias, patria querida’ que ‘México lindo y querido’”. Y añadió: “En mi vida hay dos cosas que no se pagan: el origen asturiano y el haber nacido en esta bendita tierra de México”.

Francisco Casanueva, por su parte, apuntó que la herencia familiar ha sido clave en su desarrollo empresarial. “Somos una familia de negocios. Lo que hizo al negocio fueron las relaciones familiares. Fue lo que levantó el sueño que tuvo este señor”, dijo en alusión a su padre, que tenía al lado de quién, añadió, aprendió “con el ejemplo que nos daba y que nos sigue dando”.

La mentira destruye, la verdad construye

José Miguel Fernández, propietario de Aguas de Fuensanta, una empresa que está a un mes de cumplir 180 años de vida, subrayó que de su padre aprendió “los valores de la decencia, ética y la educación” y un aliciente para mantener han recibido. Una opinión que su padre, Miguel Fernández Carús, repitió, pero refiriéndose a las generaciones anteriores. “En la herencia recibida de los mayores, la honestidad ocupa el primer lugar. Sin honestidad no vas a ningún lado. La verdad construye y la mentira destruye”, sentenció antes de reconocer que “nuestros hijos están más preparados que nosotros”,

La chef Pilar Meana, a la izquierda, junto al  chef de la Hacienda de los Morales y Fernando Cuenco, de Cronistar.

La chef Pilar Meana, a la izquierda, junto al chef de la Hacienda de los Morales y Fernando Cuenco, de Cronistar. / Cronistar

No olvidar las raíces

El arquitecto Jorge Peña encabeza junto a sus hermanos Carlos y Pablo el grupo Gayosso, la mayor empresa funeraria de México con 159 salas de velación, 17 mausoleos, 24 hornos crematorios y 23 cementerios, que suman 371 hectáreas. Peña destacó lo presente que tienen siempre su origen asturiano –además de ser hinchas del Sporting-. Dos empresas auxiliares llevan el nombre del núcleo natal de su padre y de su madre. “Nosotros no olvidamos que venimos de un tapicero y un minero”, dijo Peña, para quien la emigración forma parte de un enfoque optimista de la vida: “El emigrante parte del optimismo porque busca una mejor vida para él y su familia”.

Tras la comida y el concierto de Pipo Prendes, la primera jornada de “Señardá”, se cerró con un emotivo discurso de agradecimiento a todos los empresarios impulsores del acto por parte de Nacho Fernández, CEO de Cronistar, empresa organizadora del evento. Comenzó rompiendo un plato, una tradición de Oaxaca que simboliza la ruptura con las malas energías y es también un voto de esperanza en el futuro. Prometió que “Señardá” tiene muchos años de vida por delante.

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