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Asturianos en México

Las mentiras de Hernán Cortés: la nieta historiadora de Manuel Llaneza refuta el relato “oficial” de la conquista de México

Alba María Pastor Llaneza, profesora e investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM): “Cortés organiza todo el relato de la conquista, él lo arma y él establece cuántas batallas y en dónde. Él es el único testigo. No permite que los demás hablen. Y en España asume ese relato. Pero hubo violencia, masacres, genocidio”.

Alba María Pastor Llaneza, la semana pasada en el Ateneo Español en México.

Alba María Pastor Llaneza, la semana pasada en el Ateneo Español en México. / E.L.

Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

De vez en cuando, las lágrimas se le escapan. Y lo que duele es la historia. Alba María Pastor Llaneza es, precisamente, historiadora, profesora e investigadora de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Pero la fuente de ese dolor no es el frío análisis de los tiempos pasados, del cimiento de nuestra realidad presente y futura. El origen de esa pena es haber sufrido, en carne propia, lo que duele ser arrollado por la historia: es hija de Alba Llaneza Jove, exiliada asturiana en México, hija a su vez de Manuel Llaneza Zapico, el histórico líder socialista minero, cuya familia vivió la represión y el exilio tras la Guerra Civil, convertidos todos en bestias negras por el franquismo.

Alba María Pastor Llaneza hace esfuerzos por no llorar en el salón de actos del Ateneo Español de México, una institución a la que siempre ha estado vinculada. Estudió en el Colegio Madrid, cuya historia además ha escrito. En el Ateneo, de niña, recuerda “venir a escuchar y callar”, fascinada por las lumbreras que allí conferenciaban. Eran la flor y nata de la intelectualidad republicana exiliada en México.

Cuando hablar con LA NUEVA ESPAÑA en el Ateneo Español, en Ciudad de México, acaba de escuchar el “Asturias, patria querida”. Se interpretó al término del acto protagonizado por Adrián Barbón, que se reunió con la directiva de la institución y con asturianos del exilio durante su reciente viaje institucional a México. En su discurso, trazó el presidente asturiano un paralelismo entre los menas de hoy, estigmatizados por la ultraderecha de Vox, y aquellos otros menas, los niños emigrantes asturianos de los siglos XIX y XX. También, al hablar del trato a los emigrantes, contrapuso Barbón la actitud de los nuevos nacional-populistas con la generosidad que demostró en México del presidente Cárdenas al admitir a unos 25.000 republicanos españoles. Lamentó el presidente asturiano que, por desconocimiento, no aprendamos las lecciones de la historia.

También lo lamenta esta historiadora mexicana. Pero reconduce la reflexión hacia una de sus áreas de especialización: la conquista española de México y, en concreto, el relato de esa conquista, que Alba María Llaneza considera falseado desde su origen por una razón: es la narración que impuso Cortés. Él es el único testigo. Y, como dice esta profesora de la UNAM en uno de sus artículos donde analiza la consolidación del relato oficial de la conquista, “un testigo es ningún testigo”. “Acabo de estar en la Universidad Complutense de Madrid, en un año sabático como investigadora de la UNAM, y asistí en la Casa de Velázquez a un debate sobre la carta famosa de López Obrador (enviada por el presidente mexicano en 2019 al Rey de España) en la que se pedía un reconocimiento de que hubo violencia (durante la conquista) y que nos reconciliásemos. La idea de López Obrador era más la reconciliación que otra cosa. Aunque luego se interpretó de otra manera. Ese debate fue muy penoso porque estaba un investigador del CSIC de España que se creía todo el relato que Cortés hizo de la conquista. Y yo dije: quitémosle toda la parte política e ideológica y yo, lo que puedo decir, es que en España desconocen la historia. Porque en España se difunde todavía la versión de Hernán Cortés, que son puras mentiras. Tengo un libro donde pruebo todas las mentiras e inconsistencias de Cortés y cómo lo repitieron en España y también los cronistas. Y cómo luego se repitió en México y se repite hasta hoy. Aunque yo no me incluyo en ese perfil, los historiadores somos un gremio muy conservador. Muchos de los intelectuales mexicanos fueron educados en la Iglesia católica y reproducen el discurso de la Iglesia católica, que es el calco de lo que dijo Cortés”. Lo explica: “Me refiero a que Cortés organiza todo el relato de la conquista. Él lo arma y él establece cuántas batallas y en dónde. Él es el único testigo. No permite que los demás hablen. Él es un tirano ya, avant la lettre”.

Reconocer que hubo violencia

Según esta historiadora mexicana, para resolver este conflicto en torno a la conquista española de México, “no se trata de pedir perdón”: “Pedir perdón es anacrónico. Se trata de reconocer que hubo violencia y mucha violencia. Y hubo esclavitud. Y hubo masacres. Hubo genocidio. Y eso está ultraprobado con fuentes. Tenemos un excelente historiador mexicano, ya fallecido, Silvio Zabala (premio ‘Príncipe’ en 1993), que hizo una obra extensísima en donde prueba que hubo esclavitud”.

Alba María Pastor Llaneza se confiesa “alarmada” por el desconocimiento histórico que encontró en su reciente estancia en España. “Esta reivindicación que hace Vox y que hacen los del PP de ese españolismo a partir de la tesis que ellos vinieron a civilizar… ¡Es que no conocen lo que eran las civilizaciones (que ya había en América)! O todo ese rollo de los sacrificios humanos -y yo tengo muchas publicaciones al respecto- que fue creado como punta de lanza, como pretexto, como justificación, para la conquista. Tenían que ‘barbarizar’ al otro, y lo barbarizaron. Y así quedó. Pero lo increíble es que un investigador del CSIC de España se lo crea. Eso es lo increíble, que se crean todavía, que eran pueblos bárbaros”.

La barbarización

La·barbarización –como la que la familia Llaneza sufrió: “los rojos son los bárbaros, los comunistas comen niños y todas esas cosas”, dice Alba María- es un fenómeno que esta historiadora ve repetirse en la España actual: “Cuando (en los recientes pactos autonómicos entre PP y Vox) hablan de la famosa prioridad nacional lo que hacen es barbarizar al otro. No se entiende: por un lado, España contrata mano de obra extranjera y, por otro, algunos hablan de su ‘prioridad nacional’. Me horroriza cómo, en España, esa ignorancia está en los jóvenes. Ahora que en Madrid vivía cerca de un instituto escuchaba a los jóvenes. Alguna vez me puse a platicar con ellos. Son de una ignorancia supina sobre la historia. Son de una ignorancia supina de lo que han sido los pueblos colonizados. La España de la derecha se presenta como colonizadora todavía, habla de hacer una España grande”.

Antes de la entrevista, la nieta de Manuel Llaneza resumió brevemente la peripecia de su familia, sentenciada por la dictadura franquista. Toda esa historia la lleva encima, en las lágrimas que vierte cuando la evoca.

-¿Cuánto le ha marcado a usted su pertenencia familiar?

-Profundamente. Creo que yo tengo los valores de mi abuelo.

-Que son..

-La honestidad, la ilustración, el estudio, el no tener que avergonzarse de nada en la vida, tratar de comprender al otro, reivindicar las libertades humanas…. Y, por supuesto, unos los principios socialistas en términos económicos en donde los ricos paguen muchos impuestos.

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