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Paco Arango contrae matrimonio en Madrid con su novia vasca

El filántropo astur-mexicano, que anunció su enlace en el Club LA NUEVA ESPAÑA, tuvo entre los invitados a su boda al también asturiano Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz

Paco Arango, el pasado mes de abril, en el Club LA NUEVA ESPAÑA;  a la izquierda, su esposa, Begoña Aguilera.

Paco Arango, el pasado mes de abril, en el Club LA NUEVA ESPAÑA; a la izquierda, su esposa, Begoña Aguilera. / | FERNANDO RODRÍGUEZ

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Elena Fernández-Pello

Elena Fernández-Pello

Oviedo

El filántropo astur-mexicano Paco Arango contrajo matrimonio ayer con Begoña Aguilera en una ceremonia religiosa a la que asistieron familiares y amigos llegados desde distintos puntos, entre ellos México, país natal del novio, y Bilbao, ciudad de origen de la novia. Entre los invitados estaba el también asturiano Padre Ángel, fundador de Mensajeros de la Paz.

La ceremonia religiosa se celebró en la iglesia de San Pablo de la Cruz, situada en el parque de Conde Orgaz, en el distrito madrileño de Hortaleza.

La novia lució un vestido de corte imperio con mangas abullonadas, escote cuadrado y cola, que llevó recogida en el brazo en algunos momentos de la jornada. Se peinó con un moño bajo con velo y llevó un ramo en tonos suaves. El novio se vistió con traje azul marino con camisa blanca y otra azul claro.

Paco Arango, impulsor de la Fundación Aladina, ha contado públicamente que su flamante esposa, Begoña Aguilera, llegó a su vida cuando no esperaba casarse y consideraba que ese era un capítulo cerrado de su vida. Dos años después de iniciar su relación, la pareja acaba de contraer matrimonio.

El pasado mes de marzo, en el Club LA NUEVA ESPAÑA, Paco Arango presentaba su libro "Si no crees en Dios, te doy su teléfono" y compartía con el público su experiencia de fe. Habló sobre sus experiencias milagrosas, instantes en los que ha sentido la presencia de Dios a través de conexiones inesperadas y la aparición de arco iris en momentos reveladores. "Para entrar en el renio del cielo tienes que ser como un niño, yo lo soy, no he perdido la fe, Dios está muy contento con lo que hago y me regala mucha magia, somos colegas, esa es la relación", confesó.

Al final de la charla, insistió a los que le preguntaban qué podían hacer por la Fundación Aladina, que siempre ha sido su motor vital: "Hay tanto que hacer... Buscad por vuestra cuenta porque a lo mejor es aquel mendigo, ayudar a cambiar la rueda a ese tío... Lo bueno es que puedes empezar ya mismo, nada más salir por esa puerta".

Aquel día, Arango habló de sus orígenes en Cuba y América, del regreso a Asturias y de su parte vasca. "He sido como Kunta Kinte, buscando mis raíces, y ahora me estoy agarrando a Asturias como un clavo". En mayo, reveló aquel día, iba a casarse. "Cuando lo digo, lo flipo. Mi madre, de Bilbao, me decía, no estés solo, búscate una vasca que te cuide, aunque no le gustaba ninguna, y me caso con una chica vasca, Begoña, y me ha tocado la lotería".

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