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Manila acoge la obra del gijonés que fotografía la música que Beethoven nunca pudo oír

El fotógrafo conceptual García de Marina lleva su obra a la capital filipina, donde mostrará la serie "Melodías del pensamiento", una reflexión artística que trata de responder a una pregunta paradójica: ¿Qué ocurre con la música cuando desaparece el sonido?

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Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Hasta las Filipinas llega el arte astuuriano. El fotógrafo conceptual gijonés García de Marina (1975) presentará el próximo mes de junio en Manila su nuevo proyecto expositivo, que lleva por título "Melodías del pensamiento". La exposición tendrá lugar en dos destacadas instituciones de la capital filipina. Por una parte, se mostrará en el Jorge B. Vargas Museum de Filipinas y, por otra, el Instituto Cervantes de Manila, con el apoyo de la Embajada de España en Filipinas. Las inauguraciones tendrán lugar el 5 de junio en el Vargas Museum y el 8 de junio en el Instituto Cervantes. Entre ambas sedes se presentará una amplia selección de fotografías pertenecientes a este proyecto.

Esta exposición abre un capítulo más del recorrido internacional que tiene desde hace años este fotógrafo gijonés, cuya obra ya estuvo presente en centros como el Museo Nacional de Bellas Artes de La Habana, el Centro Português de Fotografia de Oporto, el Erarta Museum of Contemporary Art de San Petersburgo, el Museo Casa Grande de México y numerosas sedes del Instituto Cervantes en distintas ciudades del mundo.

 "Melodías del pensamiento" parte de una pregunta esencial que se hace el artista: ¿qué ocurre con la música cuando desaparece el sonido? En esta serie de fotografías conceptuales, García de Marina aborda la música no como un fenómeno sonoro, sino como una forma de pensamiento materializado.

Los instrumentos musicales, a través de estos objetos convertidos en metáforas fotografiadas, "dejan de ser simples herramientas de ejecución para convertirse en estructuras culturales, cognitivas y simbólicas en las que se acumulan memoria, conocimiento y sensibilidad". El proyecto sitúa la música "en un territorio de silencio activo, donde el sonido desaparece pero permanece su huella. El ritmo se vuelve mental, la resonancia es imaginada y la imagen se convierte en un espacio de contemplación y escucha interior". Así lo enfoca este creador gijonés de proyección internacional.

 Uno de los ejes conceptuales de la exposición es la figura de Ludwig van Beethoven. "Su capacidad para seguir componiendo tras perder el oído se convierte en una poderosa metáfora de la creación artística como experiencia interior". Por ello, apoyándose en el ejemplo del composidor sordo, la exposición ofrece una reflexión "sobre lo que permanece cuando el sonido ha cesado. Cuando la música ya no puede escucharse, persisten su estructura, su memoria y la huella emocional que continúa resonando en el pensamiento".

 La muesta de Filipinas seguirá luego su recorrido por la escena artística interinacional. En 2028 recalará en el Erarta Museum of Contemporary Art de San Petersburgo, el museo de arte contemporáneo privado más grande de Rusia. Será la tercera exposición del fotógrafo conceptual gijonés en este centro, un caso único dentro de la programación del museo ruso. Tras la parada en San Petersburgo, la serie "Melodías del pensamiento" se mostrará también en el Museo Nacional de Artes Escénicas de España.

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