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Los libros que perforaron la Cordillera Cantábrica: las editoriales asturianas se proyectan por España

Asturias cuenta con un sector editorial que empieza a madurar y consolidarse, con 46 sellos independientes que sostiene 150 empleos directos y 250 indirectos.

La mayoría de estas editoriales ya venden más libros fuera que dentro de Asturias y, pese a la calidad de sus propuestas, tienen que luchar cada día contra la "colonización" que los grandes grupos hacen de las librerías y de los prescriptores de novedades literarias

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Eduardo Lagar

Eduardo Lagar

Asturias está consolidando un sector editorial que cuenta ya con 46 sellos (36 de ellos integrados en el Gremio de Editores de Asturias), un ecosistema libresco que sostiene 150 empleos directos y 250 indirectos, según datos de 2023, con una facturación anual de 5 millones de euros. Ese año se editaron 547 títulos en la región, el 11% de ellos en asturiano y el resto en castellano. En una autonomía de poco más de un millón de habitantes, los editores asturianos ya han dado el salto al otro lado del Pajares. De hecho, el 66% de estos sellos independientes ya venden más libros fuera que dentro de Asturias. Han demostrado que el sector entra en una etapa de "madudez" y puede ser “un centro emisor” de cultura ”de primer orden” que "perfore" la barrera simbólica de la Cordillera para llegar al resto del país. Pese a ello, todavía quedan obstáculos por superar para proyectar al resto de España la alta calidad de la industria literaria regional. Uno de ellos es la “colonización” de las librerías por parte de los grandes grupos editoriales. Otro, la necesidad de captar mayor atención de los medios y suplementos literarios.

El editor Cristian Velasco

El editor Cristian Velasco / Velasco Ediciones

Estos datos y observaciones provienen el interesante análisis que el editor Cristian Velasco, integrante del Gremio de Editores de Asturias, hizo sobre la proyección nacional del sector en el reciente Congreso de Bibliografía Asturiana celebrado en Oviedo. En su intervención desgranó el estado de la cuestión en una ponencia titulada “La edición asturiana fuera del Principado: recepción e impacto más allá del Pajares”. Velasco constata que el Pajares ha dejado de ser ese muro supuestamente infranqueable que era, también en lo cultural. “El aislamiento secular de la región asturiana con el resto de la nación ha sido siempre motivo (excusa) para que la producción cultural (y no cultural) tuviera serias dificultades para adentrarse en la Meseta, de tal manera que los éxitos de autoría asturiana han estado vinculados a la emigración principalmente a Madrid”, apunta el titular de Velasco Ediciones, para quien “el talento asturiano se ha visibilizado fuera de Asturias cuando sus ‘titulares’ no residían en el Principado. ‘Para que te vean hay que estar en Madrid’, era dicho común”. Hoy, en cambio el “dique” cultural que había en la Cordillera ha pasado a convertirse en “un cedazo, más tupido de lo que deseáramos, que permite pasar a la producción realizada en Asturias cuando esta, como se da en la mayoría de los casos, iguala y supera los estándares de calidad de las editoriales nacionales más prestigiosas”.

Una "desasturianización"

Las ventas se han “desterritorializado”. De hecho, según los datos del Gremio de Editores, el 66% de los sellos venden más libros en librerías fuera de Asturias que en las del mercado regional. También, en ese proceso de “desterritorialización”, el 66% de los sellos editoriales asturianos “desarrollan su actividad en torno a temática mayoritariamente no asturiana”. La mitad de las editoriales de Asturias tienen una nómina de autores que en, su mayoría, no son tampoco asturianos. De ahí que el 67% de las editoriales hagan más actividades de promoción fuera de Asturias que dentro. Los libros asturianos, que se han deshecho de la etiqueta regionalista, están levantando el vuelo hacia el resto del país.

Pero eso no quiere decir que todo esté hecho. Cristian Velasco incide en el papel capital que tienen los libreros como prescriptores. Y en ese ámbito, los pequeños sellos independientes que editan en Asturias se dan muchas veces de bruces contra la “colonización” de las librerías ejercida por los grandes grupos, “y eso hace difícil que el consejo del librero pueda poner el foco en libros de editoriales pequeñas e independientes, en muchos casos simplemente por lógico desconocimiento”. A ello hay que añadir, señala este editor, la “hipertrofia” del mercado español. En 2024 se publicaron de 55.411 libros impresos por sellos privado. Si sumamos los que editaron organismos públicos y los libros electrónicos: la cifra se sitúa en 89.000 títulos.

Hace falta más atención

Pero la edición asturiana no sólo está necesitada de que los libreros le dediquen su atención. Cristian Velasco se apoya en los datos de una encuesta efectuada por el Gremio de Editores de Asturias para afirmar que “respecto a la crítica y medios especializados, el 60% de las editoriales consultadas asegura que la atención recibida por parte de la prensa nacional es algo superior a la obtenida en las cabeceras y cadenas de radio y televisión asturianas. Pero solo algo. Los grandes medios nacionales de referencia, y sus deseados suplementos literarios, mayoritariamente se nos siguen resistiendo y es algo que entendemos que no deberíamos descuidar pues críticas, recensiones y reseñas en páginas especializadas actúan como salvoconductos ante librerías y público y ayuda a compensar la ausencia del editor fuera de Asturias”. Dicho de otra manera: “Los verdaderos escollos no son la distribución ni la logística, sino la capacidad de generar atención en los medios y en las librerías. Es decir, resulta más complejo ‘romper el muro’ de los suplementos culturales nacionales que el de la distribución física. Esto sugiere que la futura competitividad de nuestros sellos podría depender, en gran medida, de su capacidad para tejer redes de prescripción personalizadas”.

La dualidad del reconocimiento

Hay un punto interesante en la reflexión de Cristian Velasco sobre la proyección nacional de los libros editados en Asturias. Es lo que él denomina “la dualidad del reconocimiento”: “Persiste en los testimonios (de los editores entrevistados para el estudio del Gremio) una sensación ambivalente respecto a la recepción de su trabajo. Por un lado, la validación externa actúa con frecuencia como el salvoconducto necesario para ganar prestigio en el propio territorio; por otro, el acceso a los grandes medios de referencia sigue siendo un territorio de difícil conquista para quienes no operan desde los centros de decisión. Esta realidad parece obligar a las editoriales a un sobreesfuerzo de movilidad y presencia física en foros fuera de la región”.

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