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Un bombero asturiano, en el epicentro de los incendios de Madrid: "Hay al menos 30 casas calcinadas"

Bomberos asturianos que forman parte del Equipo de Evaluación mapean el riesgo vivienda por vivienda en las zonas evacuadas para facilitar el regreso de los vecinos

Roberto Vicente Blanco, inspeccionando la zona

Roberto Vicente Blanco, inspeccionando la zona / LNE

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Xuan Fernández

Xuan Fernández

Mientras decenas de dotaciones trabajan para contener los grandes incendios que afectan al centro de España, dos bomberos asturianos recorre las urbanizaciones más castigadas por las llamas con una misión distinta a la de apagar el fuego. Roberto Vicente Blanco, jefe de zona del Servicio de Emergencias del Oriente de Asturias y miembro del Equipo de Evaluación y Asesoramiento en Incendios Forestales (FAST, por sus siglas en inglés) del Ministerio para la Transición Ecológica, se encuentra desde este viernes desplazado en la Comunidad de Madrid evaluando los daños y los riesgos que aún persisten en las zonas evacuadas. Blanco acudió desde Asturias junto a Ángel García, también asturiano y miembro del FAST, y otros tres bomberos que están en otras zonas, realizando tareas de extinción.

García trabaja en Pelayos de la Presa, uno de los municipios que recibió el primer impacto del incendio. "Nuestra función es de asesoramiento, coordinación y evaluación técnica. Vamos analizando los riesgos que quedan en las urbanizaciones y trasladamos la información a los bomberos para que puedan actuar donde sea necesario", explica.

Miembros del FAST, con el asturiano Roberto Vicente Blanco, de amarillo apoyado en la pared, durante la preparación para el operativo

Miembros del FAST, con el asturiano Roberto Vicente Blanco, de amarillo apoyado en la pared, durante la preparación para el operativo / LNE

Mapa de riesgos vivienda por vivienda

A bordo de un vehículo de mando, el equipo FAST recorre las calles prácticamente desiertas elaborando un mapa de riesgos. Analizan vivienda por vivienda y clasifican la situación con una escala del uno al tres en función de los daños y del peligro existente.

"Hay pinos todavía ardiendo junto a algunas urbanizaciones, puntos calientes que pueden reactivarse y provocar nuevos problemas. En algunos casos la casa se ha salvado, pero han ardido los setos o un cobertizo de plástico. Todo eso lo vamos documentando para que los equipos de intervención actúen", señala.

El objetivo es disponer de una radiografía completa del estado de cada zona antes de que los vecinos puedan regresar. "Estamos mapeando todas las viviendas afectadas para saber qué está bien, qué necesita intervención y qué atención requerirá la población cuando vuelva", resume.

Hasta una treintena de viviendas calcinadas

Aunque la situación ha mejorado respecto a los primeros momentos de la emergencia, el trabajo continúa. "El perímetro urbano está bastante controlado, aunque todavía quedan algunos puntos calientes en zonas de matorral y arbolado. Hemos detectado un par de puntos críticos que requieren vigilancia", explica.

Las consecuencias materiales, sin embargo, son muy importantes. "Todavía no hemos terminado toda la evaluación, pero calculamos que en Pelayos de la Presa puede haber entre 25 y 30 viviendas completamente calcinadas, las que clasificamos como nivel 3", destaca.

"La gente empatiza mucho con nosotros"

Por el momento, las urbanizaciones continúan prácticamente vacías, lo que permite realizar las inspecciones con mayor rapidez. "Ahora mismo está todo deshabitado. También evaluamos las necesidades que pueda tener la población cuando pueda regresar".

Durante estos días, el bombero asturiaon ha podido hablar con algunos de los afectados. "La gente está calmada y empatiza mucho con nosotros. Hay personas que lo han perdido todo porque su vivienda ha quedado completamente destruida, pero entienden el trabajo que estamos haciendo.

El dispositivo en el que participa el bombero riosellano permanecerá previsiblemente alrededor de una semana más en la zona. Mientras tanto, otros efectivos asturianos trabajan en el frente más activo del incendio, en las inmediaciones de El Escorial, donde desarrollan labores de extinción con autobombas para tratar de frenar el avance de las llamas.

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