Alberto Campa ya lo viajó todo: el asturiano que acaba de recorrer todos los países del mundo
Este naveto nacido en 1967 salió de Asturias por primera vez hace 45 años y desde entonces no ha dejado de coger aviones hasta "llenar el disco duro" con experiencias vividas en todos los países del planeta
-Y, visto lo visto, ¿diría que el ser humano es bueno o es malo?
–El 99% del mundo es bueno y hospitalario. Sí, el ser humano es bueno por naturaleza. El problema es que hay un 1% que no. Te puedes topar con él, o no.
Alberto Campa Montes, nacido en Nava en 1967, puede responder con cierta autoridad a esa pregunta del millón. Sabe, porque lo anduvo todo, cómo es la especie que está colmando este planeta. Campa regresó no hace mucho de Níger. Con ese viaje de una semana completó uno mayor que se prolongó intermitentemente durante 45 años y que lo ha llevado por todos y cada uno de los países del mundo. En algunas webs especializadas en viajes, Alberto aparece como una de las 100 únicas personas en el mundo que han acreditado semejante exploración planetaria.
Hace 45 años, con Quini
Lleva encima «varios millones de kilómetros». Hace poco, a sus amigos y conocidos les pasó por el móvil una doble imagen de sí mismo creada con inteligencia artificial. Sentados a una mesa, un hombre y un niño se miran. Entre ambos, un pastel con la forma de la bola del mundo y dos velas con un 45. A la izquierda está el Alberto de 14 años, el que hizo su primer viaje fuera de Asturias a Gerona y Barcelona, con otros compañeros de clase. Quini, que acababa de ser liberado del secuestro, les hizo de guía en el Camp Nou. Era junio de 1981. A la derecha, está el Alberto actual, junio de 2026, el que se siente «como si tuviera el disco duro muy lleno». Estas tres vueltas al mundo que ha dado, han sido «como estudiar todas las carreras a la vez».
Parece Alberto Campa inclinado a la humildad, pero motivos tiene para repetir lo de aquel androide del cine: «He visto cosas que jamás creeríais». Agotaríamos las líneas de este reportaje detallando los lugares que pateó este viajero que nunca da la nota que siempre da el turista, sobre todo en países en pobres o en conflicto, que son muchos. «Viajo sucio, con barba, con una gorra, sin apenas equipaje, una mochila pequeñina con una muda; tú vas pasando desapercibido, invisible».
Alberto, que trabajó en varias agencias de viajes, comenzó a viajar en los años 80, luego acompañando a los clientes y también durante sus vacaciones personales. «Entonces el mundo era diferente», dice. Nada estaba tan a mano. Los billetes de avión no eran baratos. Recuerda cuando reserva billetes Asturias-Madrid por 25.000 pesetas. «Y ahora, con el equivalente, esos 150 euros, puedes ir a más sitios. Yo hice muchos viajes a Copenhague por 12 euros. A Arabia Saudí fui por 30 euro». Campa es «muy austero» para llegar más lejos: «Hay quien dice: me voy al Caribe, me gasto 1.500 euros y me paso 10 días. Pues con esos 1.500 euros yo, a lo mejor, estoy 3 meses viajando. En vez de gastar en un hotel, duermes en la playa. En vez de comer en un restaurante comes mangos que van cayendo de los árboles y que los tienes por todos los sitios. Tú puedes llegar a viajar con 1 o 2 euros al día. Hubo sitios en los pude estar un mes completo por 300 euros sin problema ninguno».
El planeta repleto
«Y todo está más lleno». Cuando Alberto empezó a viajar había unos 4.500 millones de seres humanos en la Tierra. Hoy superamos los 8.000 millones de personas. Todo está más lleno, efectivamente. Sobre todo, de chinos. «Antes solo viajaba el 1% pero ahora, con que viaje el 10% ya estamos hablando de tres veces la población de España. Y están viajando. Y no sólo ellos. Tambén los indios, los indonesios…» Y lleno de móviles. Eso sí que lo ha cambiado todo.
El móvil te mueve en lo micro. «Hoy es fácil viajar, solamente tienes que ir preguntando al móvil cada día y te lo va a decir todo. Antes, para moverte, necesitabas muchas cosas: reloj, diccionario, brújula, ahora lo tienes todo ahí». Y te mueve en lo macro: «La moda está en lo que sale en el teléfono». Es decir, en la lista de las maravillas digitales del mundo que, en la realidad, se han convertido en infiernos atestados de turistas. «Tailandia pasó de ser un paraíso de hospitalidad, de sonrisas, de gente amable a ser ahora mismo Parque Principado el día antes de Reyes».
Pese a todo, el mundo sigue siendo ancho. Y aunque, Alberto ha transitado por infiernos en la Tierra, ha visto lugares, como la isla de Umpolu (Samoa) donde la felicidad de la gente parece levantarse cada mañana con el sol. O Nueva Zelanda, «quizá el país más bonito donde me iría a vivir», donde el paisaje social también le convence: «Ves la colaboración de la gente, los impuestos están bien invertidos y políticamente la gente no tiene el estrés que hay aquí».
Con tanto mundo a cuestas, no hay riesgo de ataque de grandonismo y que diga que, como Asturias, no lo hay más guapo. «Pero sí puedo decir, objetivamente, después de más de doscientos países, conociéndolo todo, Asturias es una de las diez mejores regiones del mundo. No hay ni demasiado frío ni calor, no tenemos grandes catástrofes naturales por huracanes o inundaciones; tenemos costa, campo, montaña y alta montaña. Podemos ir a esquiar y luegoa Llanes a la playa... Para mí, la geografía es siempre la respuesta a todas las preguntas». Como Asturias, no lo hay.
Pero con matices. Para vivir, también la Toscana -«Aunque ya está más masificada»-, lugares de Francia como Avignon, países como Croacia, incluso Albania, «donde si te jubilas allí puedes seguir viviendo como lo hacías aquí en los años 80, con 500 euros te da para alquilar un piso y la comida del mes y otros 100 para gastar». Fuera de Europa, Nueva Zelanda, o Vancouver, en Canadá... Han sido cuatro décadas y media rodando por el mundo de manera intermitente, acompañado por su esposa («mi guapa Mónica») o muchas veces en solitario. Disco duro lleno.
-Elija una persona que haya conocido de viaje.
-Hubo mucha gente que me ayudó. Pero le voy a decir una persona que no llegué a conocer. En las islas Cook, el aeropuerto cerraba por la noche. Así que salí fuera, apoyé la mochiluca y me eché en un banco a dormir. Cuando me di cuenta tenía una manta de la compañía aérea encima y una cestina de comida que alguien no comió en el avión.
- Mañana se esperan colas kilométricas en Lidl para conseguir el pack de dos cortinas de lujo estilo hotel para el salón: translúcido y con una caída suave
- Luz verde la DGT al papel por el que los nacidos nacidos entre 1956 y 1961 no van a poder renovar el carnet de conducir el próximo año
- Marlaska inaugura el cuartel de Mieres: 'La obra ha tenido complicaciones, pero hoy contamos con un edificio moderno, eficiente y funcional para la Guardia Civil
- El adiós a la baliza v-16 llega al Congreso: 'reflexión' la DGT tras la enmienda
- Multado con 200 euros un conductor que puso la baliza v-16 pero no la espuma obligatoria: la Guardia civil extrema la vigilancia
- Se pone a chillar en una calle de Gijón, la policía acude a hasta él y al ir a darle la documentación saca tres envoltorios con cocaína
- Multado con 200 euros el fin de semana pese a llevar la baliza v-16 en la guantera pero no tener el accesorio circular dentro del maletero: la Guardia civil extrema la vigilancia
- Un matrimonio de policías fuera de servicio detienen a un fugitivo de la justicia... en el llagar 'El Fugitivo' de Gijón

