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El asturiano que alcanza la cima en la Universidad de Oxford con 39 años: "Es una pena que en España no se esté aprendiendo de los éxitos de otros países"

El ingeniero, hijo del catedrático de la Universidad de Oviedo Emilio Martínez Mata, conquista el máximo escalafón de la carrera académica en la prestigiosa institución académica inglesa

Emilio Martínez-Pañeda durante una charla plenaria en el congreso EUROCORR2024.

Emilio Martínez-Pañeda durante una charla plenaria en el congreso EUROCORR2024. / LNE

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Sara Bernardo

Sara Bernardo

Oviedo

"El reconocimiento de la cátedra es una gran alegría, pero nunca ha sido un objetivo para mí". Son las palabras del ovetense Emilio Martínez-Pañeda, que acaba de ser nombrado catedrático en Ciencias de la Ingeniería en la Universidad de Oxford, en Inglaterra. A sus 39 años, el ingeniero asturiano ha alcanzado "el escalafón más alto en la carrera académica" en una de las universidades más prestigiosas del mundo. "Me siento muy privilegiado de poder haberlo alcanzado tan pronto en una institución como la Universidad de Oxford", reconoce.

Martínez-Pañeda estudió Ingeniería Industrial en la Universidad de Oviedo y fue precisamente al final de la carrera cuando empezó a plantearse que su futuro podía estar ligado a la investigación. "Me picó el gusanillo de la investigación, de la mano de la catedrática Covadonga Betegón", recuerda. Su trayectoria le llevaría después por la Universidad Técnica de Dinamarca, Cambridge, el Imperial College de Londres y, finalmente, Oxford, donde desarrolla actualmente su actividad investigadora y docente.

La vocación académica, sin embargo, no estaba escrita de antemano. "Como ingeniero, siempre pensé que mi deber era contribuir a la sociedad trabajando en la industria", explica. Con el tiempo descubrió que también desde un laboratorio podía conseguir ese objetivo. "Me fui dando cuenta de que la investigación en ingeniería puede tener un impacto muy grande en la sociedad y que el día a día de un investigador es muy estimulante, resolviendo problemas técnicos avanzados que son el cuello de botella de las revoluciones tecnológicas".

En su decisión también ha pesado el ambiente académico de su familia. Su padre, Emilio Martínez Mata, es catedrático de Literatura Española en la Universidad de Oviedo. "En mi familia siempre ha habido un ambiente académico y supongo que eso ha influido", admite. No obstante, el hecho de que su padre desarrollase su carrera en disciplinas alejadas de la ingeniería hizo que nunca sintiese una presión directa para seguir sus pasos. "Nunca sentí una relación directa o una presión por seguir su camino", señala. Fue más bien la posibilidad de dedicar su vida a una profesión en la que pudiera "centrarse en los aspectos más técnicos" y "nunca dejar de aprender". "Mi familia siempre ha sido una fuente de inspiración y me ha apoyado siempre, lo que agradezco profundamente", añade.

Su salto internacional comenzó durante el doctorado. Martínez-Pañeda realizó una estancia en la Universidad de Cambridge que terminó abriendo una puerta decisiva en su carrera. "Eso dio lugar a una oferta de investigador postdoctoral allí, de manera que me incorporé a la Universidad de Cambridge oficialmente en 2017", recuerda. Desde entonces, su vida académica se ha desarrollado de forma continuada en el Reino Unido.

En Cambridge tuvo además la oportunidad de obtener una de las becas más prestigiosas para jóvenes investigadores, la 1851 Research Fellowship. "Creo que eso me abrió muchas puertas", reconoce. Dos años después, en 2019, consiguió una plaza como profesor en el Imperial College de Londres. Y fue desde allí desde donde llegó la llamada de Oxford. "Hace cuatro años me contactaron de la Universidad de Oxford para animarme a postular para una plaza de profesor que estaba a punto de salir". Consiguió el puesto en el verano de 2023 y lleva ya tres años instalado en la universidad británica.

Motivación

La nueva cátedra supone para él el reconocimiento a ese recorrido, pero no cambia el motor que le ha llevado hasta allí. "Lo que me motiva es resolver problemas científicos e ingenieriles que están frenando el progreso tecnológico", explica. Una motivación que tiene además una dirección muy concreta: la transición energética y la crisis climática.

En Oxford dirige el Oxford Mechanics of Materials Lab, un grupo de investigación que trabaja en algunos de los grandes retos tecnológicos relacionados con la energía y los nuevos materiales. Entre sus proyectos se encuentran el desarrollo de baterías más duraderas, el estudio de materiales avanzados para el transporte y el almacenamiento de hidrógeno verde y modelos destinados a prolongar la vida útil de las turbinas eólicas marinas. "Tenemos proyectos muy interesantes en desarrollo de baterías más duraderas, materiales avanzados para el transporte y almacenamiento de hidrógeno verde, y modelos para extender la vida de las turbinas eólicas offshore", detalla.

Diferencias con España

Su experiencia británica le ha permitido, además, comparar dos sistemas universitarios que presentan diferencias importantes. "El sistema es muy diferente: más estimulante, dinámico, flexible, menos burocrático, más internacionalizado…", afirma. Martínez-Pañeda considera que España debería mirar con mayor atención a los modelos que funcionan fuera. "Es una pena que en España no se esté aprendiendo de los éxitos de otros países para reformar el sistema, ya que hay muchas cosas que podrían hacerse a coste cero y tendrían un efecto muy positivo". Entre los ejemplos que destaca se encuentran las reformas impulsadas por Andreu Mas-Colell en Cataluña.

Su crítica, sin embargo, no esconde el reconocimiento a los investigadores. "En Asturias hay investigadores muy buenos haciendo milagros con lo que tienen y pese a las trabas a las que se les somete", sostiene.

Oxford no ha roto, en cualquier caso, su vínculo con Asturias ni con la Universidad de Oviedo. Martínez-Pañeda mantiene una relación estrecha con la institución en la que se formó, con la que colabora en distintos proyectos y a la que sigue mirando también como "una cantera de jóvenes investigadores". "Mantengo un vínculo muy estrecho con la Universidad de Oviedo, colaborando en varios proyectos y acogiendo investigadores jóvenes aquí en Oxford", explica.

¿Y volver a Asturias? El ovetense no cierra la puerta, pero tampoco oculta las dificultades. Para regresar y desarrollar allí su actividad investigadora necesitaría unas condiciones similares a las que tiene actualmente en Oxford. "Esto no es solo una cuestión de recursos, sino sobre todo de prestigio internacional", sostiene. La marca de la universidad británica, explica, "atrae a los mejores del mundo" y eso le ha permitido construir un grupo de investigación muy activo y trabajar "con gente excepcional".

Por eso, pese a la satisfacción por haber alcanzado la cátedra, Martínez-Pañeda mira más allá del reconocimiento académico. "Mi objetivo es continuar aprendiendo y extender la frontera del conocimiento para abordar problemas apremiantes para la sociedad", resume. La cátedra es, en ese sentido, una consecuencia más que una meta.

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