La Bruxa de Muniellos, un bar tienda donde alimentan el cuerpo y el espíritu: "Hay que volver al pueblo con la idea de compartir"

Andrea Castañón y Pedro Lucas dejaron Madrid para instalarse en Asturias de forma definitiva

Pedro Lucas y Andrea Castañón, en el exterior de su bar tienda La Bruxa de Muniellos.

Pedro Lucas y Andrea Castañón, en el exterior de su bar tienda La Bruxa de Muniellos. / Ana Paz Paredes

"¿Quién cambia esta Asturias nuestra por Madrid si no es por amor o por un trabajo buenísimo? Si no, no se entiende", explica con claridad meridiana Andrea Castañón Gutiérrez quien, tras 14 años residiendo en la capital de España, regresó por fin a su tierra junto a su marido, Pedro Lucas García y su hija Llara, de 11 años. Nació en Gijón pero ella se considera de Moal, en Cangas del Narcea, donde vive desde hace un año con su familia tras adquirir una casa en el pueblo. "Yo soy de Casa Castañón, la de mi padre. Desde niña el me contaba muchas historias sobre plantas, sobre los árboles, sobre el bosque por eso siempre me he sentido muy conectada con el de Muniellos" explica esta emprendedora que durante años trabajó como DJ en Gijón y en Cudillero.

Su pasión compartida por la música la unió con su pareja a través de internet. "El es taxista pero toca el saxo, lo suyo es el jazz", explica Andrea quien, junto a su pareja y tras lo vivido en la pandemia, decidieron dar un giro completo a su vida y regresar a Asturias de forma definitiva. "No puede ser que tengamos el bosque allí, y sigamos en Madrid. Venimos un día de vacaciones, vimos en venta una casa en Moal y en cuanto entré en ella supe que sería nuestro hogar. Nos vamos, le dije a Pedro, y el dijo pues si, nos vamos. Total, lo vendimos todo y con nuestros ahorros nos vinimos. En principio queríamos dedicar el bajo de nuestra casa a ofrecer un área cultural y de talleres de todo tipo y para todo el mundo pero claro, las trabas burocráticas en una reserva natural son muchas y era complicado, vimos la oportunidad de coger en alquiler el bar tienda de La Venta, en Cangas del Narcea, y lo hemos hecho realidad aquí", explica refiriéndose a su negocio, el bar tienda La Bruxa de Muniellos que se abre en un cruce de caminos bastante transitado en La Venta, en Posada de Rengos, por donde suben los que van a Moal y a Muniellos y San Antolín de Ibias, entre otros lugares.

Abrieron al público en abril. "Queríamos llevar a cabo nuestro proyecto pero conservando el bar tienda, que ofrece un servicio que no se puede perder. Ofrecemos desayunos, bocadillos que van un poco personalizados, tablas de quesos o embutidos; bebidas y luego está la tienda donde hay un poco de todo. Y, por otro lado, organizamos talleres como uno que hicimos de pintura de piedras o la elaboración de muñecas quitapenas. En verano resulta más complicado hacerlo todo de aquí porque hay mucho trabajo pero ahora, en otoño, ya tenemos previsto organizar, entre otros, un taller de periodismo, charlas sobre setas, una cata de miel, una fiesta del vino o un concurso de tortillas, pero todo siguiendo un orden. Ahora tenemos en perspectiva un taller de reciclaje de brochas viejas. Los talleres son para gente de todas las edades, tanto para los peques como para los adultos", explica ella mientras es observada por su hija Llara, jovencísima soprano que desde muy pequeña comenzó a formarse musicalmente tanto en Madrid como en Asturias y quien dice sentirse muy feliz en Moal, como sus padres. Cuando cumpla 15 años ingresará en el Conservatorio.

Andrea Castañón cree que hay que apoyar más a los emprendedores rurales pero no sólo desde la administración, también por parte de la gente que vive en el entorno o acude allí. "Si todos apoyamos los proyectos de los demás, también es bueno para nosotros. Si tienes en mente volver al pueblo hay que volver, sin duda, pero con la idea de compartir, de ayudarse mutuamente porque ese espíritu se ha ido perdiendo y tenemos que recuperarlo. Hay que compartir con la gente proyectos que sean buenos para todos, es una forma de apoyar estas zonas que están totalmente olvidadas. Es necesario volver a juntarse para hacer cosas en común. Yo quiero que La Bruxa sea un sitio para todos. Aparte de que vivamos de esto hay que hacer algo más y en ello estamos Pedro y yo. Eso sí, hay que ir con calma, haciendo las cosas bien", añade.

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