Asturias es un paraíso culinario. Eso nadie lo duda, especialmente si se prueban algunos de sus productos adscritos al sello de calidad “Alimentos del paraíso”. Auténticos manjares como el Chosco de Tineo IGP, un embutido curado y ahumado en ciego de cerdo, elaborado a base de cortes selectos de carne de porcino (cabecera de lomo y lengua) adobada con sal, pimentón y ajo. La tripa que se utiliza como cobertura del chosco es el ciego de cerdo, de ahí su forma redondeada e irregular. Al corte se visualizan con nitidez las distintas piezas de carne. Tradicionalmente, en el corazón del suroccidente asturiano se han criado, entre castañales y robledales, los mejores ejemplares de cerdos; por lo que no es de extrañar que en esas tierras se produzca un manjar como este. Concretamente, la zona de elaboración se encuentra en los concejos de Allande, Belmonte de Miranda, Cangas del Narcea, Salas, Somiedo, Tineo, Valdés y Villayón.

El color característico del Chosco de Tineo IGP es el rojizo, más o menos intenso según la carne utilizada y la concentración del pimentón. De textura jugosa, posee un sabor y aroma característicos y típicos del embutido adobado y ahumado, pudiendo ser más o menos intenso en función de los días de ahumado y del tipo de maderas utilizadas. Reconocerlo es muy sencillo, pues el Chosco de Tineo IGP se comercializa con la etiqueta de la empresa elaboradora, con la contraetiqueta numerada y con el logotipo de la IGP.