26 de marzo de 2010
26.03.2010
Un nuevo paso en el aprovechamiento de los detritus

Los asturianos tendrán que separar en 2011 los restos de comida antes de echarlos a la basura

La selección de los residuos orgánicos abastecerá la nueva planta de biometanización, en la que Cogersa invertirá 19 millones para producir gas y abono

26.03.2010 | 01:00
Una vecina de Sobrescobio recicla papel en uno de los contenedores azules del pueblo.

Oviedo, R. L. MURIAS

Todos los asturianos tendrán la obligación de entregar separados todos los restos de comida a partir del año que viene. La clasificación de los residuos que serán remitidos a Cogersa será competencia de los ayuntamientos, por lo que cada uno de los 78 concejos tendrá que diseñar el sistema para separar los restos orgánicos de forma que esta fracción llegue a Serín sin mezclar con otras basuras. Un vez en el centro de residuos, Cogersa se encargará de derivar estos restos a la planta de biometanización, un proyecto que costará 19 millones de euros y cuyo estudio de impacto ambiental ayer salió a información pública en el «Boletín Oficial del Principado». La planta entrará en funcionamiento el año próximo y a partir de la fracción resto, una vez descompuesta, se obtendrá biogás y se producirá compost. La calidad de este abono artificial dependerá de la minuciosidad con la que los ciudadanos separen sus basuras.

Para fomentar y concienciar a los asturianos de la importancia que tiene separar bien, Cogersa (Consorcio para la Gestión de los Residuos Sólidos en Asturias) inició hace unos días una campaña piloto de recogida de la fracción resto, que ahora se deriva al vertedero controlado. La recogida de la fracción resto se lleva a cabo, de forma experimental, en los concejos de Gijón, Oviedo, Avilés y Langreo, en algunos restaurantes, colegios y hospitales, que son «grandes productores» de este tipo de basuras. Una vez en Serín, se analiza la calidad de la separación; es decir, se comprueba si los usuarios han diferenciado bien entre los restos orgánicos y los que no lo son. Cogersa quiere con este proyecto piloto saber cuáles son los problemas que tienen los ciudadanos a la hora de separar y así dar unas pautas a los concejos para que cuando ellos comiencen hacer la clasificación se haga de forma correcta.

En el caso de Asturias, la competencia del tratamiento de basuras se gestiona de forma mancomunada a través del Consorcio. Cogersa presta el servicio de tratamiento de residuos a todos los ayuntamientos asturianos, pues todos están consorciados y son dueños de las instalaciones centrales de Serín, junto con el Principado. Sin embargo, la recogida no es una competencia de Cogersa. Por ello, algunos de los ayuntamientos decidieron privatizar la recogida de la basura (Oviedo a FCC, Avilés a Urbaser, etcétera) e incluso (como por ejemplo hace Gijón) crear su propia empresa municipal de recogida (en este caso, Emulsa). Cogersa sólo recoge la basura de 38 municipios, aunque todos los concejos llevan sus residuos a Serín. Cogersa recomienda a los concejos que comiencen la recogida de la fracción resto desde los grandes productores (comedores de colegios y hospitales, restaurantes, mercados de alimentación o supermercados) y luego que se extienda a los hogares, o comenzar en ambos frentes. Cogersa también aconseja impulsar el sistema «puerta a puerta» diario o en días alternos o añadir un contenedor más a los azules, amarillos y verdes que ya existen en las calles.

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