18 de mayo de 2010
18.05.2010
En corto y por derecho

Fotografía al acecho

18.05.2010 | 02:00

Aseguran que en política es fundamental saber encontrar la foto. El presidente del PP asturiano, Ovidio Sánchez, dio ayer una lección, según varios de los presentes, de cómo se hace eso. Como si quisiera darle una sorpresa, Sánchez aguardó, en los pasillos del Ritz, al presidente de Chile, Sebastián Piñera, y salió a su encuentro justo con los flashes, que inmortalizaron al asturiano con el descendiente de asturianos. Lo que no está claro es si Ovidio Sánchez iba a Madrid sólo para darle una sorpresa a Piñera, o si también tenía previsto seguir impulsando la candidatura de otro prohombre asturiano, Francisco Álvarez-Cascos, al Principado.


Pero, para asturiano, el primer presidente de la firma química Du Pont en Asturias, el norteamericano William Walker, de 68 años, que sigue visitando puntualmente la región veinte años después de aquella aventura. Nuestro embajador del Principado en Houston lleva un pin de Asturias en la solapa de la chaqueta que le regaló, el pin, Pedro de Silva en su época de presidente del Gobierno regional; protesta si la fabada que le sirven no lleva morcilla asturiana, y está intentando aprender a tocar el «Asturias, Patria Querida» con guitarra. Él y su mujer, Mary, los Walker, ya han dejado el Principado. Cuando tengan a bien regresar, serán bienvenidos.


Quizá para la próxima visita -todo sea por mantener esa asturianía- puedan catar una de las veintiocho sidras con Denominación de Origen Protegida que ya hay en Asturias. Las presenta el Consejo Regulador de la Sidra de Asturias en su publicación del mes de abril. La sidra se divide en tres tipologías: espumosa (su característica principal es la recuperación del gas carbónico que proviene de la fermentación), sidra natural de nueva expresión (es una sidra filtrada y elaborada con determinadas variedades de manzanas asturianas) y sidra natural tradicional (sidra que no ha sido filtrada). Dice el Consejo Regulador que la sidra está en uno de sus mejores momentos.


Lo que no se sabe es hasta qué punto la bebida puede influir en la felicidad de los asturianos, ni de los españoles. Un estudio internacional elaborado por otra bebida, en este caso la Coca-Cola, reveló ayer que España es el segundo país más feliz de Europa, sólo superado por Rumanía. El estudio señala también que, para la sociedad española, la comida y los amigos son fundamentales. Olé.

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