07 de enero de 2011
07.01.2011
 

«Nos faltó un padrenuestro»

El párroco de El Coto de Gijón se enteró de que «casi» habían repartido el Gordo cuando un feligrés le dijo en misa: «Hemos rozado el larguero pero sin meter gol»

07.01.2011 | 01:00

Gijón, R. GARCÍA

«Me faltó un padrenuestro para hacer a todo el mundo millonario». El que así reflexionaba ayer era Fernando Fueyo, el párroco de la iglesia gijonesa de San Nicolás de Bari y capellán del Sporting. El sacerdote y los jóvenes de la asociación juvenil de su iglesia repartieron entre sus vecinos 816.000 euros gracias a las participaciones, de 1 euro, del 70.012, el anterior al Gordo. «No nos podemos quejar», reconoce el sacerdote, que se enteró de la buena noticia cuando un feligrés fue a darle la paz en plena misa: «Me dijo que habíamos rozado el larguero pero sin meter gol». Razón no le faltaba.


Los afortunados, que se llevarán 68 euros por cada participación (1.360 euros por décimo), se contaban ayer por miles en El Coto gracias a que Fueyo y los jóvenes feligreses no dejaron comercio ni negocio del barrio sin un talón de lotería para multiplicar la venta, con el objetivo de ayudar a los jóvenes de la parroquia en la organización de su campamento de verano. «Todos los años nos vamos a Rodiezmo unos cuantos y lo pagamos con lo que sacamos de la lotería del Niño», contaba el presidente de la asociación juvenil San Nicolás, Christian Guisado.


En un primer momento los jóvenes habían mostrado su descontento por el número, «pero Fueyo afortunadamente se empeñó y lo escogió. Le había gustado porque acababa en 12 y es el número del próximo año», contaba Guisado, uno de los más afortunados y que se embolsará con el «Niño» cerca de mil euros: «Ahora me tocará invitar a todos estos», aseguraba mientras señalaba a sus amigos.


Otra de las organizadoras del campamento de verano, Mara Piney, también ha conseguido «un buen pellizco» que ahora se va a gastar «en las rebajas». Junto a ella, Ainhoa López y Zeus Fernández compartían doble alegría: la de saber que van a poder afrontar mejor la organización de su boda, prevista para el 13 de abril. La novia reconocía que sólo tienen cinco papeletas (340 euros de premio), pero sonreía asegurando que «con un poco de ayuda todo se ve mejor».


Entre celebraciones y tragos de sidra los había que sólo podían poner cara de sana envidia. Como Jordan Casal y Ángel Iglesias, que vendieron tantas papeleas durante la cabalgata de los Reyes Magos que recorrió el barrio el pasado martes «que no nos quedamos ninguna para nosotros».


Fuera del barrio de El Coto hubo más afortunados en Gijón. Fernando Fueyo llevó lotería al vestuario del Sporting, a Blimea e incluso la intercambió con el conocido hostelero local Florentino Mañana, Tino «el Roxu». A este gijonés la buena suerte le persigue y ayer por partida doble: «También repartimos en el restaurante el 12.713, que tenía un premio de 100 euros al décimo». Tino «el Roxu», abonado a este número desde hace años, consiguió gracias a eso 5.000 euros que repartió «entre algunos clientes».


La suerte en Gijón llegó además a la administración número 1, de la calle Covadonga, donde se vendió una serie de diez décimos del número 01.926, premiada con un total de 14.000 euros. La fortuna se repartió en este caso entre vecinos del barrio abonados a este número. No tuvieron tanta suerte, sin embargo, en la administración número 7 de Gijón, en la calle de Magnus Blikstad, donde se vivió otro de los «casi» de la jornada, al rozar por un número el segundo premio. Faltó otro padrenuestro.

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