Oviedo, J. A. ARDURA

El nuevo Gobierno regional retrasará la rebaja de impuestos como el «céntimo sanitario» para poder paliar la «herencia recibida» del Ejecutivo de Vicente Álvarez Areces. El consejero de Hacienda y Sector Público, Ramón del Riego, cuestionó ayer con dureza en la Junta la gestión del anterior Ejecutivo regional, el bipartito PSOE-IU, y aseguró que serán necesarios esfuerzos y ajustes en las cuentas de este año y en el presupuesto de 2012 para cumplir con el techo de déficit. Los antiguos socios del bipartito restaron «dramatismo» a la situación de las cuentas regionales, mientras que el PP echó en falta un mayor detalle sobre los recortes a aplicar por el Gobierno de Álvarez-Cascos.

«Desgraciadamente, la situación heredada no permite poder atender la reducción de la presión fiscal», reconoció el consejero de Hacienda y Sector Público en el primer «cara a cara» parlamentario entre un miembro del nuevo Gobierno regional y la oposición, que superó las cinco horas y media de duración. El consejero Ramón del Riego calificó de «ineficiente» la gestión del Ejecutivo de Areces y habló de la necesidad de adoptar de manera «urgente» medidas de contención del gasto. Del Riego criticó la «desviación significativa» de los últimos balances del anterior Gobierno. «Insisten en que Asturias es la autonomía menos endeudada, nada más lejos de la realidad», sostuvo el consejero de Hacienda, que volvió a referirse a «la deuda oculta en un cajón de 211 millones».

Tras la exposición inicial, la oposición empezó una batería de preguntas al Consejero. La diputada popular Susana López Ares trató, sin éxito, de que el nuevo Ejecutivo concretara el impacto del ajuste y la preparación de los presupuestos para 2012. Del Riego contestó que al no conocer aún las previsiones de ingresos no estaba «en condiciones de dar ese dato», pero dejó entrever que el próximo presupuesto menguará respecto a los 4.400 millones del presente ejercicio, si bien no precisó el porcentaje en el que disminuirá. «Las piedras en el camino son de un calibre tal que requiere realizar un análisis exhaustivo y a fondo. Teníamos pensadas y planificadas medidas que quizá debamos cambiar», afirmó Del Riego, quien avanzó que en los próximos días podría haber novedades del Consejo de Gobierno sobre el gasto corriente, «para tratar de solucionar la herencia recibida». Al llegar a ese punto, el Consejero puso como ejemplo de ajuste el ahorro en los coches oficiales. «Del Audi A6 de los tiempos de esplendor pasaremos al Seat Toledo. Y pongo este modelo como referencia porque ya no se fabrica», aclaró el titular de Hacienda. El Gobierno regional pretende ahorrar cerca de un millón de euros en el «renting» de los coches oficiales, que vence el próximo 31 de diciembre.

Algunas preguntas de la oposición dieron vivacidad a un debate extenso e intenso. El Consejero respondió a la popular López Ares que la eliminación del céntimo sanitario, prometido por Cascos, «no será de realización inmediata, es un objetivo comprometido en los cuatro años de legislatura». Y luego añadió que «si no tuviéramos que asumir los 211 millones de euros de deuda oculta, seguramente podríamos haber reducido los impuestos que dependen del Principado».

El constante recurso de Ramón del Riego al lastre de la «herencia recibida» encontró respuesta por parte del diputado socialista Álvaro Álvarez, quien pidió al consejero del Gobierno de Foro Asturias que «no escupa para arriba porque luego cae». Álvarez atribuyó la «deuda oculta» al gasto sanitario «que es complejo de controlar» y emplazó a Del Riego a aclarar si ha dado instrucciones para que se dejen de prestar servicios sanitarios cuando se acabe el presupuesto anual. «El techo está puesto, no hace falta ninguna circular», respondió el Consejero, que señaló a la creación de una gran central de compras de productos sanitarios como otra de las medidas de ajuste del nuevo Ejecutivo.

El debate entre Del Riego y Álvarez adquirió tintes de careo cuando el diputado socialista le espetó al Consejero: «¿Tiene problemas por tener que encajar 16 millones de euros? ¿Le parece dramático?». Del Riego, al quite, respondió: «No, en su visión todavía es jauja. La austeridad no le importa, usted sigue a lo suyo. Da igual lo que digan Bruselas o los informes de la Intervención».

El portavoz de IU, Jesús Iglesias, le preguntó al Consejero qué autonomías están menos endeudadas que Asturias. Del Riego respondió «memorísticamente» de tirón: «Madrid, Navarra, País Vasco, Canarias, Aragón y Castilla y León». El diputado de la coalición se alegró de que el Ejecutivo de Cascos vaya a presentar un proyecto de presupuestos para 2012, porque ya se temía una prórroga presupuestaria». Los responsables de la Consejería de Hacienda admitieron que puede no ser el mejor momento para vender las acciones en Sedes porque «se habría sacado más dinero si se hubiera realizado antes» y también reconocieron que para enajenar o sacar la TPA a concesión administrativa serían precisos cambios legales relevantes.

En el balance final, el socialistas Álvaro Álvarez reprochó al nuevo Gobierno que «exagera la situación económica del Principado para justificar medidas que están pensando pero que todavía no quieren hacer públicas». La diputada popular Susana López Ares lamentó que la comparecencia de Del Riego no sirviera para avanzar en los detalles del ajuste ni «para conocer el plan de choque de su Consejería», mientras que el portavoz de IU, Jesús Iglesias, advirtió al consejero de Hacienda que «la vida es dura y gobernar más» y le exigió medidas. «Con tanto análisis, radiografía y colonoscopia se les puede morir el paciente antes de curarle». La portavoz de Foro, Lilián Fernández, felicitó a los responsables de la Consejería de Hacienda «por su rigor, alejado de la demagogia».