08 de febrero de 2012
08.02.2012

La lluvia afectó a 52 carreteras y cerró la línea de tren de Pajares la noche del lunes

08.02.2012 | 01:00
Varias casas de Argame, en Morcín, amenazadas por el agua.

Oviedo, J. A. O.


Las intensas lluvias que descargaron sobre la región durante la madrugada y toda la mañana de ayer provocaron incidentes en 52 carreteras de la red autonómica, fundamentalmente por caídas de piedras, deslizamientos de laderas y acumulaciones de agua en la calzada. De acuerdo con la información facilitada por el 112, por la tarde continuaban cortadas tres vías: la carretera N-632 en el puente que comunica Muros de Nalón y Soto del Barco; la AS-117 en el tramo entre Pola de Laviana y Barredos, y la AS-39 en el concejo de Pravia, en la zona de Quinzanas. Además, la carretera AS-264 estuvo cortada en Arenas de Cabrales por desprendimientos de piedras y hubo que habilitar un paso alternativo.


También hubo cortes en otras carreteras, aunque subsanados a lo largo del día. En la autopista de Oviedo a Campomanes (A-66) un árbol cayó sobre la calzada en el concejo de Mieres, interrumpiendo temporalmente la circulación en sentido a León. Hubo problemas de madrugada en la carretera de Santander (N-634), a la altura de Llovio, por inundaciones, y en la de la costa (N-632) al paso por Mataoveya (Villaviciosa), a causa de desprendimientos. También estuvo cortada la carretera del Pontón (N-625) en Vega de Cien (Amieva) por la caída de un árbol, así como la del puerto de Pajares (N-630) en Puente los Fierros por desprendimientos de piedras. Además, se cortó la línea de tren en Pajares entre las 22.35 horas del lunes y las 07.47 horas del martes. Desde que comenzó el temporal y hasta las dos y media de la tarde de ayer, el 112-Asturias recibió 4.146 llamadas.


A final, dejó de llover a tiempo, pero lo hizo unas tres horas después de lo anunciado por las autoridades. Bajo un manto de agua, miles de asturianos asistían angustiados a la crecida de los ríos, cuando, poco antes de las diez de la mañana, el presidente del Principado, Francisco Álvarez-Cascos, aseguraba desde Madrid en Televisión Española (TVE) que la situación podía darse por normalizada. A las diez y media, el 112-Asturias emitió un comunicado en el que aseguraba que se había dado por finalizado el episodio de lluvias. Para entonces, diluviaba sobre la región y el nivel de los ríos no dejaba de crecer. El lunes en Arriondas, horas antes de que se disparase la alerta, el director de Interior, Salustiano García, lanzó un mensaje de tranquilidad. No había de qué preocuparse vino a decir. Por la noche, faltó poco para evacuar el hospital.

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