Gijón, J. M. C.

Francisco Álvarez-Cascos Fernández, ex presidente del Gobierno del Principado, estuvo ayer arropado por los más destacados miembros de su partido, Foro Asturias, en el funeral de su madre, Consuelo Fernández Junquera, que falleció el pasado martes en Gijón, su ciudad natal, a los 91 años de edad. Por la mañana, en el Tanatorio de Cabueñes, donde se instaló la capilla ardiente, el actual presidente del Gobierno de Asturias, el socialista Javier Fernández, dio el pésame a su antecesor en el cargo.

Ya por la tarde, a las cuatro, se ofició el funeral de cuerpo presente por el alma de Consuelo Fernández Junquera en la iglesia parroquial de San José. El oficio fue concelebrado por los sacerdotes Ángel García (el padre Ángel), Belarmino Posada (director de la Fundación Masaveu) y Adolfo Mariño (párroco de San José).

Consuelo Fernández Junquera se casó muy joven con José María Álvarez-Cascos Fernández, fallecido en Gijón el 20 de noviembre de 2006. Al funeral, que también se celebró en la iglesia de San José dos días después, asistió la cúpula nacional del Partido Popular, y también el entonces director del Fondo Monetario Internacional, Rodrigo Rato, y la presidenta del Gobierno de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, entre otros.

Entre los asistentes al funeral de Consuelo Fernández Junquera que ayer llenaban el templo de la calle de Álvarez Garaya se encontraba la alcaldesa de Gijón, la forista Carmen Moriyón Entrialgo, acompañada por su equipo de gobierno, así como Cristina Coto, portavoz de Foro en la Junta General del Principado, y otros diputados regionales, algunos del Partido Popular, como Mercedes Fernández, también presidenta del PP de Asturias. Otros asistentes fueron, entre otros, el empresario Blas Herrero y el presidente del Real Grupo de Cultura Covadonga, Enrique Tamargo. Entre las coronas que se enviaron al funeral se contaba una del Real Sporting de Gijón y varias de promotoras locales de Foro.

En su homilía de las exequias, el párroco de San José transmitió a los familiares de la fallecida el pésame del arzobispo de Oviedo, Jesús Sanz Montes, y destacó de Consuelo Fernández Junquera que era «vecina y feligresa de la comunidad parroquial de San José; una mujer que siempre participaba de esta comunidad mientras que pudo».

En los primeros bancos del templo se sentaron los familiares más directos de la finada, que tenía cuatro hijos: Francisco, Jaime, Cristina y Alfredo. Su primogénito, ex vicepresidente del Gobierno de la nación y ex ministro de Fomento, estaba acompañado por su esposa, María Porto.

Pasadas las cuatro y media de la tarde finalizó el oficio religioso y el féretro fue conducido fuera del templo parroquial mientras el coro cantaba el «Himno de Covadonga». Los restos mortales de Consuelo Fernández Junquera recibieron cristiana sepultura a las seis y media de la tarde en el cementerio de Luarca, la capital del concejo de Valdés, donde también reposa su esposo, José María Álvarez-Cascos.