Los secretarios generales de la Federación de Industria de CCOO y MCA-UGT en Asturias, Damián Manzano y Eduardo Donaire, han indicado que "no pueden aceptar un incremento de la jornada a cambio de nada" asegurando que "las negociaciones con la Asociación del Automóvil del Principado de Asturias (APSA) están estancadas". También, ha señalado que esperan "llegar a un acuerdo esta semana para que no se llegue a producir la huelga".

Los responsables sindicales han anunciado este lunes en rueda de prensa en la sede de CCOO una huelga general para el 25 y 26 de marzo, y el 2 y 3 de abril, y aseguran la huelga "afectará a 800 empresas y a 3.500 trabajadores del sector automovilístico".

Según han explicado los portavoces, "tras la asamblea del pasado jueves con los trabajadores del automóvil, la razón de esta convocatoria es que llevan 14 meses negociando con ASPA el convenio del automóvil que terminó el 31 de diciembre en 2011".

Por esta razón, los secretarios de las Federaciones sindicales han indicado que "desgraciadamente, se ven obligados a hacer esta convocatoria de huelga porque el avance no se está produciendo, y añaden el incremento de la jornada laboral a 40 horas semanales", que han propuesto los empresarios.

Por otra parte, el secretario de MCA-UGT ha destacado "el ejercicio de irresponsabilidad del presidente del grupo García Rodríguez Hermanos, Manuel García Arenas, por rebajar hasta 526 euros el salario de los trabajadores y aumentar a 40 horas semanales la jornada laboral".

Donaire ha asegurado que "no se ha hablado con los trabajadores" añadiendo que "es un ataque brutal a las relaciones laborales dentro de la empresa, y también las relaciones de ésta con la región". Por último, concluye que "están preparando acciones contundentes contra el empresario".

Por su parte, el responsable de Industria de CCOO, Damián Manzano, ha asegurado que tanto Manuel García como el empresario del sector del carbón en Asturias, Victorino Alonso, "son las dos caras de una misma moneda". También ha indicado, refiriéndose a ASPA, que "los trabajadores ya están hartos de esta patronal oportunista".